Salud y Fármacos is an international non-profit organization that promotes access and the appropriate use of pharmaceuticals among the Spanish-speaking population.

ENSAYOS CLÍNICOS

Gestión de ensayos clínicos y metodología

La FDA y la industria farmacéutica innovadora: unos E-mails aumentan las dudas sobre la industria que paga para participar en reuniones (FDA and Pharma: Emails raise pay-for-play concerns)
John Fauber
Milwaukee Journal Sentinel/MedPage Today, 7 de octubre de 2013
http://www.medpagetoday.com/PainManagement/PainManagement/42103
Traducido por Salud y Fármacos

Durante más de una década, representantes de algunas de las compañías farmacéuticas más importantes de EE UU han pagado decenas de miles de dólares para asistir a reuniones con funcionarios de la FDA y de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) a las que solo se podía llegar a través de una invitación.  Esto se supo cuando el Milwaukee Journal Sentinel-MedPage Today consiguió unos correos electrónicos que se han convertido en una mina de información [1].

La pista de los E-mails
La gran mayoría de los E-mails de la organización IMMPACT (Initiative on Methods, Measurement, and Pain Assessment in Clinical Trials, ver www.immpact.org) permite seguir la correspondencia entre académicos, investigadores del NIH y funcionarios de la FDA, y crea serias dudas sobre la forma en que se relacionan los reguladores federales con las compañías farmacéuticas que regulan.

La entrada a las  reuniones se conseguía a través de unas cuotas anuales que podían llegar hasta los US$35.000. A las farmacéuticas que pagaban estas cuotas se les garantizaba el derecho a enviar un representante a las reuniones anuales de IMMPACT, reuniones en las que también participaban funcionarios de la FDA y otras agencias federales.

La página electrónica de IMMPACT indica que el objetivo de la organización es mejorar el diseño de los ensayos clínicos para desarrollar tratamientos nuevos para el dolor.

Pero los E-mails crean dudas sobre un posible entendimiento por el cual se paga para participar en reuniones que no están abiertas al público—solo a los invitados que pagan—y así relacionarse con la FDA.  De acuerdo a lo que ha dicho Micahel Carome, médico y director de la división de investigación médica de Public Citizen, una organización que entre otras cosas vigila la conducta del gobierno, estas reuniones abren las puertas para que se pueda influir en las políticas de la agencia reguladora relacionadas con la aprobación y regulación de analgésicos.

Carome dijo: “Esta realidad es muy preocupante y amerita una investigación independiente.”

¿Una estrategia poderosa o un atajo hacia un desastre?
Como ejemplo de una iniciativa que surgió de las reuniones de IMMPACT, Carome señaló la nueva guía para “hacer el reclutamiento más selectivo o enriquecedor (enriched enrollment)” en la implementación de ensayos clínicos.  Un reclutamiento más selectivo permite a las compañías farmacéuticas deshacerse de los sujetos que no responden o sujetos que tienen reacciones adversas a los medicamentos, es decir a esos no se les recluta para participar en los ensayos [1].

Los expertos dicen que esta selección aumenta la probabilidad de que un medicamento demuestre  eficacia y posiblemente incluso obtener la aprobación de la FDA. Para las compañías farmacéuticas el reclutamiento selectivo reduce los costos de los ensayos clínicos.

Sin embargo, este reclutamiento ha sido criticado porque lo que hace en realidad es favorecer al medicamento que se testa. Según los expertos, lo que es aún más importante: los medicamentos que se testan siguiendo estos lineamientos no van a señalar lo que pasará cuando un medicamento llegue al mercado y se prescriba a un número grande de personas.

Para Patrick McGrath, un experto en dolor infantil en la Dalhousie University de Halifax (Nueva Escocia, Canadá) “Esto no es otra cosa que un engaño.”

En su página electrónica, la FDA dice que un reclutamiento más selectivo es en realidad una estrategia poderosa para la industria farmacéutica porque cuando se usa apropiadamente puede resultar en ensayos más pequeños, reducir el tiempo de desarrollo del medicamento y reducir costos.

El Dr. Bob Temple, director adjunto de ciencia clínica de la FDA, escribió en la página Web de la FDA en diciembre pasado: “Aunque un reclutamiento selectivo (enriched) no va a hacer posible la comercialización de un medicamento que no sirve, ayudará a encontrar otro que sirva.”

Detrás de las puertas cerradas
Estos correos electrónicos representan otro ejemplo de cómo el dinero de las farmacéuticas ha tenido influencia en la práctica de la medicina en EE UU, una preocupación que ha sido descrita en reportajes investigativos que el Journal Sentinel-MedPage  ha publicado durante los cuatro últimos años.

Varios de los reportajes han revelado cómo las compañías que producen analgésicos opioides han financiado varias ONGs que promueven un uso más amplio de opioides, en particular en el tratamiento del dolor crónico. El aumento del uso de los opioides ha contribuido a la epidemia de muertes y adicción por sobredosis.

El año pasado, el comité de finanzas del Senado de EE UU, citando los reportajes del Journal Sentinel/MedPage Today, empezó una investigación sobre esas relaciones financieras.

Craig Mayton, un abogado de Colombus (Ohio) obtuvo a través de una petición de documentos públicos [2] los E-emails de IMMPACT, que constituyen 409 páginas, para utilizarlos contra las compañías farmacéuticas  en los juicios por muertes de personas que habían consumido opioides.

La Universidad de Washington en donde trabaja Dennis Turk, uno de los fundadores de IMMPACT y profesor de anestesiología y medicamentos para el dolor, fue la que entregó los E-mails a Mayton y este los entregó a Journal Sentinel/MedPage Today.

En una respuesta a preguntas sobre los E-mails, Steven Immergut, el vocero de la FDA, dijo que la agencia se daba cuenta de la preocupación que había creado su  relación IMMPACT y que “… nosotros tomamos muy en serio estas preocupaciones. No tenemos noticias de que se haya dado ninguna conducta inapropiada…”

El Dr. Douglas Throckmorton, director adjunto de los programas de regulación, dijo que los funcionarios de la FDA que van a las reuniones de IMMPACT van para escuchar a los científicos no para definir políticas. “Pagar para influir no es la forma de actuar de la FDA. No es parte de nuestra cultura,” dijo Throckmorton.

Añadió que sí se ha podido discutir en las reuniones de IMMPACT el reclutamiento selectivo, pero la decisión de la FDA de promocionar ese concepto no salió únicamente de esas reuniones.

Los E-mails presentan otro cuadro diferente de cómo las compañías farmacéuticas pueden influir en la práctica de la medicina.

En un E-mail de 2003, Raymond Dionne, un funcionario de los NIH, tuvo dudas sobre la conveniencia de que las reuniones se realizaran a puerta cerrada, con la asistencia de solo las personas invitadas por IMMPACT, y sugirió que se hicieran las reuniones abiertas en la sede de los NIH. El E-mail decía: “La mayor ventaja de hacer las reuniones en la sede de los NIH sería la de abrir las reuniones a todas las personas interesadas y así evitar el estigma de que estas reuniones solo son un pago para influir el proceso”.

Al día siguiente, Dionne escribió en otro E-mail en que decía que IMMPACT invitaba a que se la criticara por permitir “un pago de algunas pocas pero grandes firmas farmacéuticas ya que se da por hecho que ejercen una gran influencia en los resultados”.

Las comidas informales (Brown bag lunches)
Dos semanas después, en otro-mail, Dionne dijo a IMMPACT que él y otros oficiales federales “si se comportaran de acuerdo a las normas” no deberían aceptar comidas para las reuniones en el Hotel Four Seasons. “Incluso yo puedo traer un sándwich (brown bag)” [3].

Robert Dworkin, otro co-fundador de IMMPACT contestó a Dionne que si él quisiera, la organización pediría “sándwiches sencillos, que no fueran costosos para la gente del gobierno. Los demás sin duda nos sentiremos culpables, pero nosotros probablemente resistiremos la tentación de comer un sándwich de bonito enlatado por respeto al problema que uds. tienen [indicando que seguirían con sus opulentas comidas]” añadió Dworkin, un profesor del Centro Médico de la Universidad de Rochester.

Muchos de los académicos que fueron invitados a las reuniones de la organización recibieron ofertas de hasta US$3.000 para asistir. En una carta de 2002 escrita por Turk, el co-fundador de IMMPACT de la Universidad de Washington, ofreció un honorario de US$3.000 al Dr. Robert Rappaport, jefe de la división de la FDA que regula los analgésicos, por asistir a la reunión de IMMPACT en Annapolis (Maryland). La FDA dijo que no aceptó el pago.

En una entrevista Turk admitió que desde entonces es decir desde 2002, las compañías farmacéuticas pagaron entre US$20.000 y 35.000 cada una para poder mandar un representante a las 16 reuniones que tuvo el grupo. Casi todas las reuniones duraban dos días y tenían lugar en hoteles de lujo en Washington D.C.

A cada evento acudían entre 25 y 50 personas, incluyendo reguladores, investigadores académicos y representantes de las compañías farmacéuticas.  Después de las reuniones, se publicaban trabajos consensuados en diferentes revistas médicas que listaban como co-autores a los representantes de las compañías farmacéuticas, funcionarios de las agencias de salud del gobierno federal y académicos.

Dworkin, el profesor y experto en dolor del Centro Médico de la Rochester University, dijo que solo se permitía la presencia de una persona por compañía y que se sugería que fueran investigadores más que personal de marketing. También reconocía que los E-mails podrían crear dudas sobre aspectos éticos. “Ciertamente, algunos de los E-mails que Dennis y yo nos hemos intercambiado…  podrían parecer problemáticos en una primera lectura, pero de hecho era un modelo que funcionaba, y nadie se quejó”.

La página Web de la organización incluye 11 compañías farmacéuticas que la patrocinan, incluyendo varias que producen medicamentos opioides para el dolor.

James Heins, un vocero de Purdue Pharma que produce el analgésico opioide OxyContin, dijo en un E-mail que la industria farmacéutica ha tenido una participación importante en las actividades de la IMMPACT. “Nuestra experiencia en la realización de los ensayos clínicos es valiosa para los académicos y la FDA, especialmente en mejorar el diseño de los ensayos clínicos con analgésicos,” dijo Heins.

En un E-mail, Greg Panico, un vocero de Janssen Research & Development, dijo que la empresa financió IMMPACT para mejorar los ensayos clínicos sobre medicamentos para el dolor. Janssen es una empresa subsidiaria de Johnson & Johnson, la cual también aparece en la lista de patrocinadores en la página Web de IMMPACT. Panico dijo: “Nuestra compañía cree en el trabajo colaborativo entre el sector público y privado para conseguir innovación científica”.

Notas
1. En inglés el verbo “enrich” significa además de enriquecer aumentar, incrementar, acrecentar, de forma que se puede decir que un reclutamiento de este tipo aumenta o incrementa la posibilidad de que los resultados sean los que desea la industria. La FDA y la industria parece que le dan el significado de ser un reclutamiento más acertado.
2. En EE UU la legislación hace posible que cualquier ciudadano tenga acceso a documentos que se consideran públicos como son todos los documentos que un juez pide a los litigantes en un juicio, en este caso a los defensores que según los demandantes habían contribuido a la muerte de un familiar.
3. En EE UU es costumbre tener reuniones o presentaciones a la hora del almuerzo al mediodía. En estas reuniones lo corriente es que los participantes lleven su propia comida en un pequeño bolsa de papel de color marrón, por eso se les llama “brown bag seminars” y a la comida “brown bag lunch.”

 

modificado el 28 de noviembre de 2013