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Precios

El futuro de los precios de los medicamentos: pagar por beneficio y no por píldora
Reuters, 9 de agosto de 2016
http://www.foxnews.com/health/2016/08/09/future-drug-pricing-paying-for-benefits-not-per-pill.html
Traducido por Salud y Fármacos

La presión mundial sobre el gasto en salud está obligando a la industria farmacéutica de un billón de dólares anuales a buscar nuevas formas de fijar precios para sus productos: cobrar según su impacto en la salud de los pacientes y no por el número de píldoras o viales que venden.

En EE UU, el gobierno y las farmacéuticas están prometiendo nuevas estrategias de precios de los medicamentos, cualquiera que sea el que gane la Casa Blanca. En Europa, las economías están estancadas, por lo que están poniendo presión sobre los presupuestos de salud estatales. Y en China y otros mercados asiáticos, los gobiernos se ponen duros con los proveedores.

La fijación de los precios de los medicamentos según los resultados clínicos es una forma de asegurar que ahora los fondos limitados aportan el máximo beneficio a los pacientes y en el futuro pagan por los avances médicos más prometedores. Ya se han hecho algunos experimentos con esta nueva estrategia.

Pero cambiar toda la industria a un nuevo modelo requiere mejoras en la recopilación de datos y un cambio en la forma de pensar, dicen los expertos que buscan soluciones a los altos precios de los medicamentos.

“Eventualmente, vamos a llegar allí”, dijo Kurt Kessler, director de ZS Associates en Zurich, que asesora a las empresas en estrategias de ventas y marketing. “Pero es una tarea larga y dura porque es difícil obtener los datos correctos y acordar cuáles son los resultados que se deben medir”.

En el pasado, los gobiernos y las aseguradoras tenían espacio en sus presupuestos para incluir nuevos medicamentos: a medida que las patentes de los medicamentos innovadores caducaban se sustituían con genéricos que son mucho más baratos. Pero hoy en día los genéricos ya representan casi nueve de cada 10 recetas en mercados clave como EE UU, y están caducando menos patentes de medicamentos innovadores de grandes ventas.

Eso deja poco margen para nuevos medicamentos caros para el cáncer y otras enfermedades difíciles de tratar, a pesar de que ahora se comercializan en números cada vez mayores. La FDA ya ha aprobado 16 medicamentos nuevos este año.

Los inversores recibieron un toque de atención sobre este problema el 5 de agosto cuando el valor en el mercado de Novo Nordisk, la mayor compañía de diabetes del mundo, bajó US$10.000 millones y avisó de que los precios de los medicamentos estaban bajando en EE UU.

Los gerentes de las empresas administradoras de beneficios de farmacia de EE UU están presionando fuertemente al excluir algunos medicamentos que se consideran demasiado caros, incluyendo los de Novo, lo que está creando una crisis en áreas como la diabetes, una enfermedad que ahora representa el 12% del gasto sanitario global.

El grupo danés depende mucho del mercado de EE UU, pero no es la única señal de que se avecinan tiempos difíciles.

Los directores ejecutivos de Novartis, Eli Lilly y GlaxoSmithKline han advertido recientemente que los precios se van a convertir en un reto cada vez mayor.

El 40% de las ventas mundiales de medicamentos tiene lugar en EE UU, el futuro del mercado estadounidense está en el centro de la mente de los ejecutivos de las farmacéuticas, algunos de los cuales admiten en privado que se preparan para un período de confrontación con los políticos.

Tanto Hillary Clinton como Donald Trump han sugerido nuevas medidas para frenar los precios, incluyendo permitir importaciones de países de bajo costo, mientras que los estados de EE UU comenzando con Vermont, están preparando legislación que exige la transparencia de las empresas para que revelen los costos y justifiquen los precios de los medicamentos.

El presidente ejecutivo de Novartis, Joe Jiménez, cree que las compañías farmacéuticas deben desarrollar modelos para establecer precios basados en la relación precio-calidad, como el acuerdo que la farmacéutica suiza hizo recientemente con dos aseguradoras estadounidenses en que el precio de su nuevo medicamento para la insuficiencia cardiaca se basó en el desempeño del producto.

En virtud de ese acuerdo, los pagos por Entresto se calcularán en base a la reducción comprobada de la proporción de pacientes que se admiten en hospitales por insuficiencia cardíaca, y no del número de píldoras que consumen.

El objetivo es tener un sistema flexible de precios que reembolse a los proveedores de atención médica cuando el medicamento no funciona según lo planeado y exija cobros adicionales cuando funciona bien.

Europa en vanguardia
Europa está a la vanguardia de tales movimientos. Gran Bretaña llegó a un acuerdo en 2007 para un fármaco contra un cáncer de la sangre de Johnson & Johnson; Italia también utiliza datos de pacientes para pagar por los medicamentos contra el cáncer según la respuesta real de los pacientes.

El CEO de GSK, Andrew Witty, ve que este enfoque basado en resultados va lentamente convirtiéndose en norma y cada vez se aplica para más enfermedades y en más países.

“Quienquiera que gane las elecciones en EE UU, y también en Europa, veremos como en los próximos años se incrementan estas conversaciones”, dijo a Reuters. “Yo no espero nada dramático en 2017, diría que vale la pena mantener un ojo abierto en la evolución del cambio que va a tener lugar probablemente en 2018 y 2019”.

La asociación comercial europea de la industria farmacéutica ya está discutiendo maneras de cambiar la determinación del precio a sistemas basados en los resultados, en respuesta a las reducciones de precios en Alemania que han llevado a que algunas empresas retiren productos del mercado, y han ocasionado un racionamiento efectivo en Gran Bretaña, donde se aplican estrictas reglas de costo efectividad.

Las autoridades de los dos mayores mercados asiáticos, China y Japón, también están interviniendo con nuevas formas de reducir los precios descontrolados.

Dani Saurymper, gerente del fondo AXA Framlington Health, cree que el tema va a entrar en la agenda de los inversionistas, sobre todo con la llegada de las terapias de genes y células. Estas podrían curar enfermedades como la hemofilia y ciertos tipos de cáncer, pero a un costo de cientos de miles o incluso de un millón de dólares por paciente.

“El pago por el desempeño va a ser mucho más relevante”, dijo.

Sin embargo, los obstáculos son formidables. Las compañías farmacéuticas y los proveedores de atención médica tendrán que trabajar juntos para desarrollar sistemas que capturen y demuestren el valor clínico de una medicina, idealmente usando sistemas computarizados que apenas están en desarrollo.

También hay peligros legales potenciales, dada la necesidad de establecer claros resultados clínicos para los pacientes y determinar la cantidad del efecto que se debe atribuir a la medicina u a otros cuidados de salud.

“En general, es la dirección correcta, pero hay muchas dificultades prácticas”, dijo Helen Roberts, una especialista en salud en el bufete de abogados BonelliErede. “Puede haber retos legales si hay desacuerdo en cuanto a si realmente se ha logrado un resultado”.

creado el 22 de Diciembre de 2016