En 2025, el programa de negociación de precios para los beneficiarios de Medicare, establecido por la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés) de 2022, produjo ahorros para el programa de un 22%. El pasado 25 de noviembre de 2025, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) anunciaron los precios negociados de Medicare para otros 15 medicamentos. Estos precios son, en promedio, un 44% inferiores a lo que Medicare paga actualmente por ellos. Según un articulo reciente [1], este mejor resultado se debe a una confluencia de factores.
En primer lugar, Medicare ya cuenta con el equipo y procesos establecidos. Los primeros 10 precios negociados se anunciaron apenas dos años después de que se promulgara la ley IRA. Durante ese breve lapso, Medicare contrató y capacitó a un equipo de negociación compuesto por docenas de personas, redactó y solicitó comentarios sobre cientos de páginas de directrices para el programa y, aun así, logró negociar precios con 10 fabricantes de medicamentos diferentes, cumpliendo además con los plazos establecidos por la ley. Para la segunda ronda, Medicare pudo aprovechar la experiencia y las lecciones aprendidas en la primera ronda.
En segundo lugar, las normas de la IRA establecieron un precio “máximo” (o “techo”), por el que los precios negociados deben ser al menos un 25% inferiores a los precios vigentes de los fabricantes, o un 60% inferiores en el caso de los medicamentos con más de 16 años de antigüedad en el momento en que los precios entren en vigor. Sin embargo, los planes de la Parte D pueden negociar descuentos confidenciales con los fabricantes para algunos medicamentos, y dicho precio máximo de negociación no toma en cuenta estos descuentos. Para los medicamentos que cuentan con descuentos sustanciales ,como muchos fármacos para la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, el precio máximo de negociación resulta irrelevante, ya que supera el precio promedio (una vez aplicados los descuentos) que pagan los planes de la Parte D; además, no existe garantía alguna de que Medicare logre negociar precios aún más bajos.
De los 10 medicamentos incluidos en las negociaciones de Medicare para el año 2024, solo uno era oncológico (cuyos descuentos promedio en la Parte D se sitúan por debajo del 10%); asimismo, los elevados descuentos preexistentes para los otros nueve fármacos podrían haber limitado el potencial de ahorro derivado de la negociación de precios de Medicare. En cambio, 4 de los 15 medicamentos incluidos en la segunda ronda eran oncológicos; en el caso de estos fármacos, los precios tope garantizaban, en esencia, un resultado exitoso incluso antes de que se iniciara el proceso de negociación.
| Mediamento (nombre de marca) | % de descuento respecto al precio de lista |
| Acalabrutinib (Calquence) | 41 |
| Apremilast (Otezla) | 68 |
| Cariprazina (Vraylar) | 47 |
| Deutetrabenazina (Austedo) | 40 |
| Enzalutamida (Xtandi) | 50 |
| Fluticasona–vilanterol (83 | 83 |
| Fluticasone–umeclidinium–vilanterol (Trelegy Ellipta) | 74 |
| Linaclotida (Linzess) | 76 |
| Linagliptina (Tradjenta) | 84 |
| Nintedanib (Ofev) | 52 |
| Palbociclib (Ibrance) | 51 |
| Pomalidomida (Pomalyst) | 62 |
| Rifaximin (Xifaxan) | 65 |
| Semaglutida (Ozempic) | 72 |
| Semaglutida (Rybelsus) | 72 |
| Semaglutida (Wegovy) | 71 |
| Sitagliptina–metformina (Janumet) | 74 |
Hay indicios de que las negociaciones resultaron más favorables para el gobierno este año que el anterior. Los precios negociados fueron inferiores a los precios máximos estimados para algunos medicamentos oncológicos, incluyendo enzalutamida (Xtandi), palbociclib (Ibrance) y pomalidomida (Pomalyst), mientras que el precio negociado para el único medicamento oncológico incluido en el grupo del año pasado (ibrutinib [Imbruvica]) se situó cerca del precio máximo.
Asimismo, los precios negociados para dos medicamentos para la diabetes (linagliptina [Tradjenta] y sitagliptina-metformina [Janumet]) fueron inferiores al precio negociado para un medicamento similar incluido en el grupo del año pasado (sitagliptina [Januvia]). En resumen, el mayor éxito de esta segunda ronda de negociaciones de precios de medicamentos de Medicare era previsible, dada la experiencia previa del gobierno con el proceso de negociación y el grupo de medicamentos involucrados.
Es muy probable que los ahorros derivados de las negociaciones de precios de medicamentos de Medicare sigan aumentando en los próximos años.
A partir de 2026, Medicare comenzará a negociar los precios de los medicamentos administrados por profesionales clínicos que se reembolsan a través de la Parte B de Medicare, entre los que figuran numerosos medicamentos biológicos y otros fármacos inyectables para el tratamiento del cáncer y de enfermedades inflamatorias. Cinco de los 15 medicamentos que los CMS seleccionaron para su negociación en enero de 2026 generaban un gasto sustancial para la Parte B; entre ellos se encuentran abatacept (Orencia), secukinumab (Cosentyx), vedolizumab (Entyvio), onabotulinumtoxina (Botox) y omalizumab (Xolair).
Para estos medicamentos, los ahorros netos podrían ser superiores a los obtenidos con los medicamentos de la Parte D de Medicare, dado que el precio máximo se calcula a partir de una cifra que ya incorpora los descuentos y reembolsos existentes. Además, a partir de los medicamentos negociados en 2028, para aquellos fármacos con una antigüedad de entre 12 y 16 años, el descuento aplicado sobre el precio máximo aumentará del 25% al 35%.
El desafío más inminente a la capacidad de Medicare para negociar los precios de los medicamentos es un conjunto de propuestas de políticas, respaldadas por la industria farmacéutica, que excluirían a muchos fármacos de dicho proceso. Una de estas políticas se implementó como parte de la *One Big Beautiful Bill Act* (OBBBA) de 2025, eximiendo a docenas de medicamentos de la negociación con Medicare y retrasando la negociación de varios otros debido a su designación como fármacos para enfermedades raras.
Entre los medicamentos afectados se encuentran los fármacos oncológicos más vendidos: pembrolizumab (Keytruda) y nivolumab (Opdivo); de no haber sido por este cambio, estos probablemente habrían sido elegibles para la negociación en 2026. Se estima que el ahorro que Medicare dejará de percibir al no negociar los precios de estos medicamentos ascenderá a US$9.000 millones a lo largo de la próxima década. Otra política propuesta retrasaría la elegibilidad para la negociación de los medicamentos de molécula pequeña en 4 años adicionales; este cambio no se incluyó en la OBBBA, pero podría someterse a votación durante la actual sesión del Congreso.
La Ley de Reducción de la Inflación (IRA) no permite que el gobierno tenga en cuenta los precios extranjeros durante las negociaciones de Medicare, y los precios negociados para los primeros 10 medicamentos fueron, por lo general, más altos que los cobrados en el extranjero. Asimismo, la ley impide que Medicare negocie precios durante los primeros nueve años posteriores a la aprobación regulatoria (13 años en el caso de los fármacos biológicos), lo cual implica que los ahorros derivados de la negociación solo comienzan a materializarse unos pocos años antes de que la mayoría de los medicamentos deban enfrentarse a la competencia de genéricos y biosimilares.
No obstante, consideramos que la segunda ronda de negociaciones de precios de fármacos de Medicare, en el marco de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA), constituye un éxito rotundo que generará ahorros de miles de millones de dólares para los contribuyentes y los pacientes de Medicare. El Congreso podría ampliar este programa, con el objetivo de mejorar la asequibilidad de un mayor número de medicamentos para un mayor número de pacientes en EE UU.
Por otra parte, además de reducir los precios, el programa de negociación de precios para Medicare también mejora la cobertura de los medicamentos seleccionados para los afiliados al programa. La ley exige que todos los planes de la Parte D de Medicare cubran cada uno de los medicamentos seleccionados, incluyendo todas sus dosis y presentaciones, cuando se empiecen a aplicar los precios negociados [2].
Kaiser Family Foundation evaluó la implementación del requisito de cobertura de la IRA. Esto incluye los primeros 10 fármacos seleccionados para la negociación de precios, que ya cuentan con precios negociados por Medicare que estarán disponibles a partir del 1 de enero de 2026, así como el segundo grupo de 15 medicamentos seleccionados, cuyos precios negociados entrarán en vigor en 2027. El análisis revela que, para diversas dosis y presentaciones de nueve de los primeros 10 medicamentos seleccionados, las tasas de cobertura han mejorado con respecto a 2025, año previo a la entrada en vigor del requisito de cobertura de la IRA.
En 2026, todos los afiliados a la Parte D cuentan con cobertura para los 10 medicamentos seleccionados que cuentan con precios negociados para 2026, abarcando todas sus formas farmacéuticas y concentraciones. El acceso a diversas dosis y presentaciones de nueve de los primeros 10 medicamentos seleccionados para la negociación ha mejorado desde 2025. Las tasas de cobertura que han experimentado un mayor crecimiento corresponden a los productos de insulina Fiasp y NovoLog, así como a dos dosis del fármaco oncológico Imbruvica. En 2025, Fiasp estaba cubierto para el 24% de los afiliados a la Parte D; NovoLog, para el 32%; y dos dosis de Imbruvica estaban cubiertas para aproximadamente la mitad de los afiliados a la Parte D.
El requisito de cobertura de la IRA también mejorará la cobertura de varios de los 15 medicamentos seleccionados con precios negociados que se empezarán a aplicar en 2027, incluyendo el fármaco GLP-1 Wegovy. El fármaco GLP-1, Wegovy está actualmente cubierto por un pequeño número de planes de la Parte D que inscriben a menos del 1% de los afiliados a la Parte D en 2026.
La cobertura también mejorará para otros seis medicamentos que actualmente no están cubiertos para todos los afiliados a la Parte D; entre estos se incluyen Austedo y Austedo XR, un tratamiento para trastornos del movimiento involuntario (cubiertos para el 72% y el 51% de los afiliados, respectivamente); Otezla, un tratamiento para la psoriasis y la artritis psoriásica (cubierto para el 68% de los afiliados); y Breo Ellipta, un tratamiento para el asma y la EPOC (cubierto para el 74% de los afiliados).
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