El nirsevimab (Beyfortus), un anticuerpo monoclonal dirigido contra la proteína F del virus respiratorio sincitial (VRS), está autorizado en la Unión Europea desde 2023 para prevenir la infección por el VRS en recién nacidos y lactantes. En ensayos clínicos aleatorizados, el nirsevimab redujo el riesgo de hospitalización por infección por VRS, incluso en lactantes que no tenían factores de riesgo para padecer la enfermedad grave, pero no se demostró que tuviera ningún efecto sobre la mortalidad [1].
En 2025, un estudio de cohorte que utilizó la base de datos francesa del seguro médico obligatorio (SNDS) arrojó resultados similares: dio seguimiento a unos 80.000 lactantes durante una mediana de 118 días durante la temporada 2023-2024. Este estudio mostró que la inyección de nirsevimab se asoció a una menor frecuencia de hospitalización por infección por el VRS, lo que equivale a aproximadamente una hospitalización menos por cada 63 niños tratados [2].
Hasta abril de 2024, aproximadamente 8.400 niños habían sido expuestos al nirsevimab en ensayos clínicos [3]. En general, los efectos adversos notificados durante estos ensayos clínicos no fueron graves, a saber: erupción cutánea, fiebre, reacciones en el lugar de la inyección y trombocitopenia [1, 3]. Sin embargo, los datos de los ensayos clínicos no son suficientes para revelar efectos adversos raros —algunos de los cuales pueden ser graves— o los efectos a largo plazo.
En todo el mundo, alrededor de dos millones de niños se expusieron al nirsevimab entre septiembre de 2023 y abril de 2024 [3].
Una revisión de las notificaciones en Francia. En septiembre de 2024, la Agencia Francesa de Productos para la Salud (ANSM) publicó el informe de un sondeo de farmacovigilancia que abarcó el período comprendido entre septiembre de 2023 y abril de 2024 [4]. Este informe contenía, en particular, una revisión de las notificaciones espontáneas presentadas a los centros regionales de farmacovigilancia (CRPV) en Francia o a la empresa que comercializa el nirsevimab [4].
Durante este período, en Francia, se dispensaron alrededor de 240.000 dosis, y se presentaron 198 notificaciones (correspondientes a 381 efectos adversos) a los CRPV o a la empresa. Entre las 153 notificaciones de efectos adversos graves, 122 correspondieron al fracaso del tratamiento preventivo, es decir, casos de bronquiolitis relacionada con el VRS durante la temporada 2023-2024 [4, 5]. Algunas de las otras 31 notificaciones de efectos adversos graves son notables por su naturaleza, el momento en que se presentaron o su frecuencia inesperada. Las presentamos a continuación.
Algunos casos de muerte súbita, de causalidad incierta. Se notificaron tres casos de muerte súbita del lactante tras la inyección de nirsevimab, uno a los 12 días, uno a los 7 meses, y uno a una edad no especificada. El tiempo transcurrido hasta la manifestación de los síntomas después de la inyección fue de 3 días, 10 días y 79 días, respectivamente [4].
Después de la inyección, la concentración plasmática máxima de nirsevimab se alcanza en un período que oscila entre 1 y 28 días. La semivida de eliminación plasmática del nirsevimab es de aproximadamente 70 días [6, 7]. La autopsia reveló, en los tres casos, la presencia de otros factores de riesgo de muerte súbita infantil [4].
Disnea, hipotonía. También se notificaron seis casos graves de hipoxia, dificultad respiratoria o disnea, y dos casos graves de hipotonía [4].
Entre los seis casos que presentaron trastornos respiratorios graves, cuatro ocurrieron en recién nacidos durante las horas posteriores a la inyección de nirsevimab. Uno de estos casos afectó a un niño prematuro que tuvo que ser trasladado a una unidad de cuidados intensivos neonatales. Los otros casos requirieron oxigenoterapia o incluso el ingreso en cuidados intensivos. En todos los casos, después de unas horas, el resultado fue favorable [4].
Los dos casos de hipotonía grave se produjeron en recién nacidos pocos días después del nacimiento: uno durante las dos horas posteriores a la administración de la inyección de nirsevimab y el otro al día siguiente. Uno de estos casos requirió el ingreso en cuidados intensivos. En ambos casos, el desenlace fue favorable después de unas horas [4].
Un caso de accidente cerebrovascular. Un recién nacido a término, que recibió una inyección de nirsevimab tres días después del nacimiento, sufrió un accidente cerebrovascular el día siguiente a la inyección, que se evidenció por contracciones musculares clónicas. No se identificaron factores de riesgo para tal trastorno y no se encontró ninguna otra explicación para el accidente cerebrovascular. En este caso se desconoce el desenlace [4].
Reacciones de hipersensibilidad graves. También se notificó: un caso de reacción anafiláctica con urticaria y edema de labios, que fue tratada con un antihistamínico; y un caso de dermatitis exfoliativa que ocurrió dos días después de la inyección de nirsevimab, con desenlace favorable tras el tratamiento con antibióticos, pero que requirió hospitalización [4].
En 2024, la EMA y la FDA agregaron las reacciones de hipersensibilidad graves y la anafilaxia a los efectos adversos del nirsevimab enumerados en el resumen de las características del producto (RCP) y a la información para la prescripción en EE UU [6-8].
Algunos datos de otros países. Francia fue uno de los primeros países, junto con España, en lanzar una campaña de profilaxis con el nirsevimab a gran escala [4]. En septiembre de 2024, se registraron 110 notificaciones de efectos adversos graves (incluyendo 10 casos mortales y 14 potencialmente mortales) en la base de datos mundial de farmacovigilancia, procedentes fundamentalmente de España y EE UU [4].
Entre los 10 recién nacidos y lactantes que murieron, hubo una muerte súbita de un lactante, cuatro paros cardiorrespiratorios y un caso de edema pulmonar; se desconocen los detalles del intervalo transcurrido entre la administración de la inyección y la aparición de los síntomas [4].
Entre los 14 niños que sufrieron eventos potencialmente mortales, hubo nueve casos de fracaso del nirsevimab (bronquiolitis relacionada con el VRS), un episodio de convulsiones que ocurrió tres días después de la inyección, un caso de acidosis metabólica con hipotonía que ocurrió al día siguiente de la inyección, un caso de disnea con cianosis e ictericia, un caso de paro respiratorio y un caso de temblor [4].
Datos farmacoepidemiológicos limitados. Cuando realizamos la búsqueda bibliográfica, solo identificamos dos estudios de cohorte que incluyeron, respectivamente, 437 y 369 recién nacidos que habían recibido una inyección de nirsevimab durante la temporada 2023-2024 [9, 10]. Los efectos adversos que se produjeron después de la inyección se investigaron de forma prospectiva, mediante cuestionario o entrevista telefónica 7 días y 14 días después de la inyección, y en uno de estos dos estudios también se hizo dos horas después y 30 días después.
Además de los efectos adversos esperados, como fiebre y reacciones en el lugar de la inyección, en una de estas cohortes se notificó decaimiento o convulsiones (cuatro casos) y alteración de la respiración (27 casos). En una cohorte se notificó un efecto adverso considerado grave en aproximadamente un 9% de los recién nacidos, pero en ninguno en la otra cohorte. Uno de los estudios mostró que, en los niños expuestos, los vómitos aumentaron 30 días después de la inyección (p=0,01) [9]. Este resultado es difícil de interpretar y se desconoce el mecanismo.
En junio de 2025, nuestra búsqueda bibliográfica no había identificado otros datos relevantes sobre los efectos adversos del nirsevimab.
En la práctica, más de un año y medio después de que el nirsevimab estuviera disponible en Francia, y a pesar de su uso generalizado en todo el mundo, su perfil de efectos adversos aún no está completamente caracterizado, principalmente en lo que respecta a los efectos adversos raros, potencialmente graves y aquellos que solo pueden surgir a largo plazo, como las enfermedades autoinmunes.
Estas incertidumbres persistirán mientras las notificaciones espontáneas no se complementen con estudios farmacoepidemiológicos adicionales. La notificación de casos ayuda a mejorar la calidad de la atención de los pacientes y a avanzar el conocimiento científico. Además, a principios de 2026, se han definido mejor los riesgos asociados con la administración de la vacuna RSVPreF (Abrysvo) a mujeres embarazadas para prevenir la infección por el VRS en lactantes (vea “Vacuna RSVPreF en embarazadas: riesgos significativos”).
Revisión producida colectivamente por el Equipo Editorial sin conflictos de interés
Búsqueda bibliográfica y metodología
Nuestra búsqueda bibliográfica se basó en el monitoreo prospectivo continuo, en la biblioteca de Prescrire, de los contenidos de las principales publicaciones y de los boletines de la Sociedad Internacional de Boletines de Medicamentos (ISDB). Además, investigamos, hasta el 5 de junio de 2025, en las bases de datos Embase (1996-semana 22 de 2025), Medline (1946-5ª semana de mayo de 2025) y la Biblioteca Cochrane (CDSR: 2025 número 5) y consultamos los sitios en línea de las siguientes organizaciones: CDC, ECDC, ENCePP, FAERS y MHRA.
Esta revisión se preparó utilizando la metodología habitual de Prescrire, que incluye, en particular, la verificación de la elección de los documentos y su análisis, revisión externa y múltiples controles de calidad.
Referencias