Puntos Clave
Pregunta:
¿El uso de agonistas del receptor del péptido similar al glucagón-1 (AR GLP-1) se asocia con un mayor riesgo de tos crónica?
Resultados:
En este estudio de cohorte que incluyó 427.555 personas a quienes se les prescribió un AR GLP-1 y 1.614.495 personas emparejadas tratadas con un fármaco de segunda línea para la diabetes, el uso de AR GLP-1 se asoció con un mayor cociente de riesgo ajustado de aparición de tos crónica. La asociación persistió independientemente de la presencia de enfermedad por reflujo gastroesofágico.
Significado:
Los hallazgos del estudio sugieren que los pacientes que usan AR GLP-1 tienen un mayor riesgo de tos crónica, por lo que se requiere una mayor exploración de la solidez de esta asociación y de los mecanismos farmacológicos que la expliquen.
Resumen
Importancia: La popularidad de los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón-1 (AR GLP-1) para tratar la obesidad y la diabetes tipo 2 (DT2) ha aumentado. A pesar de su conocida asociación con la enfermedad por reflujo gastroesofágico y la estimulación del nervio vago, no se ha estudiado la asociación entre los AR GLP-1 y la tos crónica.
Objetivo: Evaluar la asociación clínica entre los ARGLP-1 y la tos crónica.
Diseño, entorno y participantes: Este amplio estudio multicéntrico de cohorte utilizó las historias clínicas de un repositorio de historias clínicas electrónicas de EE UU, abarcó el período comprendido entre el 28 de abril de 2005 y el 15 de abril de 2025, e incluyó información de 70 organizaciones de atención médica.
Los investigadores identificaron a los adultos (≥18 años) con diabetes mellitus tipo 2 a quienes se les había prescrito un agonista del receptor del GLP-1 (AR-GLP-1). Asimismo, conformaron cohortes comparadoras con los pacientes con diabetes tipo 2 que recibieron tratamiento con otros fármacos de segunda línea, incluyendo los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4), inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2) y sulfonilureas.
Tras el emparejamiento por puntuación de propensión según diversas características demográficas y clínicas, los autores estimaron los cocientes de riesgo ajustados (HRa) y los intervalos de confianza (IC) del 95 % mediante modelos de regresión de Cox, con el objetivo de evaluar el riesgo de un nuevo diagnóstico de tos crónica o de enfermedad por reflujo gastroesofágico.
Exposición a AR-GLP-1 u otros medicamentos de segunda línea para la diabetes.
Principales resultados y mediciones: Tos crónica.
Resultados: Las cohortes incluyeron 427.555 personas con diabetes tipo 2 tratadas con AR GLP-1 (edad media [DE], 55,8 [13,8] años; 251.928 mujeres [58,9 %]) y 1.614.495 personas tratadas con otros fármacos de segunda línea (edad media [DE], 63,7 [13,3] años; 712.946 mujeres [44,4 %]).
Después del emparejamiento por puntuación de propensión, los pacientes tratados con AR GLP-1 mostraron un riesgo significativamente mayor de tos crónica de nueva aparición en comparación con aquellos tratados con cualquier fármaco de segunda línea diferente a los AR GLP-1 (HRa, 1,12; IC del 95 %, 1,08–1,16), con inhibidores de la DPP-4 (HRa, 1,18; IC del 95 %, 1,11–1,26) o con sulfonilureas (HRa, 1,32; IC del 95 %, 1,24–1,40). En contraste, no se observaron diferencias significativas entre los pacientes tratados con AR GLP-1 y aquellos tratados con inhibidores de SGLT2 (HRa, 1,03; IC del 95 %, 0,98–1,09).
Tras excluir del análisis a los pacientes con diagnóstico previo de enfermedad por reflujo gastroesofágico, el tratamiento con AR GLP-1 se asoció con un riesgo significativamente mayor de tos crónica en comparación con el tratamiento con otros productos no AR GLP-1 (HRa, 1,29; IC del 95 %, 1,17–1,42), inhibidores de la DPP-4 (HRa, 1,36; IC del 95 %, 1,17–1,58), inhibidores de SGLT2 (HRa, 1,14; IC del 95 %, 1,02–1,28) o sulfonilureas (HRa, 1,25; IC del 95 %, 1,09–1,42).
Conclusiones y relevancia: Este estudio de cohorte sugiere una asociación entre el uso de agonistas del receptor del GLP-1 y la aparición de tos crónica. No obstante, se requieren estudios adicionales para confirmar la existencia de esta asociación, evaluar su solidez y dilucidar los mecanismos subyacentes que expliquen la aparición de tos crónica.