Resumen
Antecedentes: Se desconoce si la prescripción de sedantes tras el ingreso hospitalario se asocia con peores resultados para el paciente.
Objetivo: Determinar la incidencia y el riesgo de eventos adversos asociados a la prescripción de sedantes a adultos mayores; específicamente caídas que requieren atención médica, visitas al servicio de urgencias, reingresos hospitalarios y muerte, durante los primeros 30 días posteriores al alta hospitalaria.
Métodos: Realizamos un estudio de cohorte de base poblacional con los adultos mayores (≥ 66 años) que fueron dados de alta con vida de hospitales de Ontario (2003-2023). Evaluamos la asociación entre la dispensación de una prescripción de sedantes (benzodiazepinas, antidepresivos sedantes o antipsicóticos) durante los 7 días posteriores al alta y las caídas (con o sin fractura), las visitas a urgencias y el reingreso hospitalario. Utilizamos una regresión de riesgos proporcionales específica por causa para los resultados distintos a la muerte, y modelos de riesgos proporcionales de Cox para la muerte, con el fin de evaluar la asociación entre la prescripción de sedantes dispensada tras el alta y los resultados. Debido a la interacción con la prescripción de sedantes prehospitalarios, estratificamos los resultados según si el paciente había recibido o no sedantes antes del ingreso hospitalario.
Resultados: Entre 1.868.484 adultos mayores (edad media 77 años, 52,1% mujeres), el 13,2% recibió una receta de sedantes tras el alta; de estos pacientes, el 31,0% no había recibido sedantes antes del ingreso hospitalario. Se registraron caídas en el 1,6% (n= 30.626), visitas a urgencias en el 21,3% (n= 397.402), reingresos hospitalarios en el 12,4% (n= 231.191) y fallecimientos en el 3,8% (n= 70.661).
El hazard ratio (HR) ajustado para todos los resultados aumentó entre quienes recibieron una receta de sedantes después del alta (en comparación con quienes no recibieron ninguna receta) y no habían recibido sedantes antes de su ingreso hospitalario:
Los que estuvieron expuestos a sedantes antes de su ingreso hospitalario, tuvieron un mayor riesgo de muerte (HR ajustado 1,08, IC del 95 % 1,05 a 1,11); pero no aumentó el riesgo para los demás resultados evaluados.
En adultos mayores sin experiencia previa con sedantes, las benzodiazepinas se asociaron con un mayor riesgo de todos los desenlaces adversos, los antipsicóticos con un mayor riesgo de caídas y muerte, y los antidepresivos sedantes con un menor riesgo de caídas.
Interpretación: Las nuevas prescripciones de sedantes dispensadas dentro de los siete días posteriores al alta hospitalaria se asociaron con un mayor riesgo de caídas, de visitas a urgencias, de rehospitalización y de muerte dentro de los 30 días posteriores al alta, con diferencias según la clase de sedante. Estos hallazgos tienen importantes implicaciones para la revisión intrahospitalaria de la medicación y para la evaluación del riesgo de caídas en adultos mayores en Canadá.
Introduccion al artículo
Se desaconseja prescribir medicamentos potencialmente inapropiados a adultos mayores, ya que aquellos con eficacia limitada en esta población pueden asociarse a efectos adversos, causando daños o requiriendo servicios de atención médica adicionales [1–4]. Los sedantes y antipsicóticos se consideran medicamentos potencialmente inapropiados, debido a su conocida asociación con efectos adversos [1–4]. Los efectos adversos graves asociados a su uso por adultos mayores que viven en sus hogares, en entornos comunitarios o en residencias de larga estancia incluyen caídas, fracturas, delirio, deterioro cognitivo y muerte [5–9].
En los hospitales, los sedantes y antipsicóticos se prescriben con frecuencia para facilitar la realización de pruebas diagnósticas o intervenciones terapéuticas, así como para controlar los trastornos del sueño, la ansiedad y el delirio [10–12]. El inicio de la prescripción de sedantes y antipsicóticos en el hospital suele hacerse para su uso a corto plazo, mientras el paciente está hospitalizado.
Sin embargo, en estudios de base poblacional, entre el 3% y el 10% de los adultos mayores en América del Norte, Europa y Asia a quienes no se les había prescrito este tipo de medicamentos antes del ingreso hospitalario (es decir, sin sedantes previos al ingreso hospitalario) surtieron una nueva receta de benzodiazepinas o antipsicóticos al momento del alta hospitalaria o poco después [13–15].
Aunque los eventos adversos asociados con el inicio de sedantes o antipsicóticos (p. ej., caídas) están bien descritos para las poblaciones de adultos mayores que viven en la comunidad y en centros de cuidado a largo plazo [5–9, 16–22] los riesgos para los pacientes que reciben nuevas recetas de sedantes y antipsicóticos (iniciadas en el hospital) después del alta hospitalaria son desconocidos, al igual que los riesgos asociados con las recetas crónicas de sedantes o antipsicóticos en el hogar, después del alta hospitalaria.
La asociación [de la prescripción de sedantes] con eventos adversos puede diferir entre el uso nuevo y el uso crónico debido a cambios fisiológicos (p. ej., disfunción orgánica y alteración en el metabolismo del fármaco) o fragilidad por una enfermedad aguda que requiere ingreso hospitalario. Dado el uso generalizado de estos medicamentos en el ámbito hospitalario, es importante investigar los riesgos asociados a su uso tras el alta hospitalaria para informar las prácticas de prescripción al momento del egreso hospitalario.
Nota de Salud y Fármacos: Puede leer el artículo completo en el enlace que aparece en el encabezado.
Referencias