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Ensayos Clínicos y Ética

Las CRO y los ensayos clínicos

Salud y Fármacos
Boletín Fármacos: Ética y Derecho, 2026; 29 (2)

Tags: CRO y la integridad de los datos procedentes de ensayos clínicos, fraude en los ensayos clínicos, centros de ensayos clínicos poco fiables, desempeño de las CRO, proteger a los participantes en ensayos clínicos

Una nota publicada en The Scientist aborda el papel de las organizaciones de investigación por contrato (CRO – Clinical Research Organizations) en el control de los datos que se recaban durante los ensayos clínicos y en la integridad de la ciencia [1]. A continuación ofrecemos un resumen.

En julio de 2025, la empresa T3D Therapeutics interpuso una demanda contra Clinilabs, una CRO a la que pagó US$14,5 millones para gestionar un ensayo con pacientes de Alzheimer. La molécula en estudio, T3D-959, activa los receptores PPAR-delta/gamma, que influyen en el metabolismo de la glucosa y las grasas y podrían reducir la inflamación, un factor clave en la enfermedad de Alzheimer.

T3D acusa a Clinilabs de encubrir un fraude «de gran magnitud» perpetrado por cinco de las clínicas del sur de Florida que habían reclutado a gran parte de los sujetos, administrado el fármaco y reportado los resultados. La clínicas involucradas son IMIC Medical Research, CCM Clinical Research Group, Miami Dade Medical Research Institute, Premier Clinical Research Institute y Health Care Family Rehabilitation. Todos estos centros son empresas con fines de lucro que operan en oficinas pequeñas o, en un caso, en una clínica móvil cubierta de anuncios para el reclutamiento de pacientes, y que solo hacen ensayos clínicos.

Los resultados del ensayo eran alentadores, pero cuando T3D Therapeutics examinó los datos detallados de cada participante, se encontró con un «escenario de pesadilla». Según consta en una demanda judicial: los resultados eran «médicamente imposibles». Se informó que algunos pacientes de Alzheimer del grupo de placebo habían experimentado una mejoría. Muchos de los participantes en el ensayo ni siquiera padecían la enfermedad, alegó la empresa, y no se hallaron rastros del T3D-959 en las muestras de sangre de otros participantes que supuestamente habían recibido el fármaco. Tras descartar los datos que consideró poco fiables, la empresa declaró que el número de pacientes restantes era insuficiente para afirmar con certeza que el fármaco aportaba beneficios. El ensayo, financiado con US$35 millones procedentes de fondos privados y federales, se dio por perdido.

T3D alegó que dichas clínicas habían manipulado los datos, inflado sus ingresos mediante la inscripción de numerosos candidatos que no padecían Alzheimer y cobrado por descartar a otros que, a todas luces, nunca debieron haber sido considerados para el estudio.

Tanto Clinilabs como los cinco centros de ensayos clinicos han negado las acusaciones. La CRO, culpó a T3D de haber diseñado un ensayo deficiente y afirmó que la demanda estaba plagada de «falsedades demostrables».

Esta disputa pone de relieve los riesgos de confiar en una industria en pleno auge: las CRO que gestionan ensayos farmacológicos para numerosas compañías farmacéuticas, recurriendo a clínicas locales para localizar y evaluar a los participantes. Estas organizaciones se han convertido en un negocio colosal, cuyo valor en 2024 se estimó en más de US$85.000 millones.

Los estudios de Alzheimer pueden ser más vulnerables al fraude, porque los pacientes podrían no estar en condiciones para adherirse el protocolo y otras personas, como las evaluaciones son un tanto subjetivas, podrían manipular las pruebas para participar o permanecer en el ensayo.

Estos cinco centros de ensayos clínicos han realizado otros 59 ensayos clínicos sobre el Alzheimer, involucrando a 46 fármacos diferentes; entre ellos se incluyen anticuerpos aprobados para el tratamiento de la enfermedad, así como la semaglutida (un inhibidor del péptido-1 similar al glucagón) de Novo Nordisk.

Los inspectores de la FDA detectaron que, a excepción de IMIC, todos los demás centros habían cometido errores manifiestos en uno o más de los ensayos realizados. Debido a tachaduras y omisiones en los informes de inspección, en la mayoría de los casos no fue posible determinar con exactitud qué fármacos se habían sometido a prueba; no obstante, tres de dichos informes, incluido el correspondiente al ensayo de la semaglutida, señalaban la posible inclusión de participantes que no cumplían con los criterios de elegibilidad establecidos para el estudio.

Annovis Bio y BioVie recurrieron a numerosos centros de ensayo ubicados en la misma zona de Florida, aunque no a los mismos centros que utilizó T3D. Ambas compañías afirman que sus ensayos con candidatos para tratar el Alzhéimer tampoco lograron demostrar los beneficios esperados debido a problemas similares. En 2024, los datos de aproximadamente el 40% de los voluntarios que participaron en un estudio sobre el fármaco buntanetap de Annovis tuvieron que ser excluidos de los resultados del ensayo. Dichos participantes, todos ellos reclutados en centros del área de Miami, no padecían Alzhéimer, concluyó la compañía en un análisis posterior al ensayo.

Cuong Do, director ejecutivo de BioVie, afirma que un ensayo con el fármaco experimental NE3107 de su compañía, un compuesto diseñado para combatir la inflamación que se piensa que desencadena el Alzhéimer, fue invalidado debido a datos sospechosos procedentes de 15 centros del sur de Florida. Muchos pacientes del grupo de placebo mostraron una mejoría cognitiva que parecía imposible. La compañía también detectó casos de escáneres cerebrales que habían sido copiados y pegados en los expedientes de distintos pacientes, entre otras anomalías evidentes.

Se desconoce la frecuencia con la que se cometen fraudes en los ensayos clínicos gestionados por las CRO o por este tipo de centros locales; asimismo, las denuncias por conducta indebida rara vez han derivado en procesos judiciales federales o han conllevado la imposición de sanciones penales o civiles.

Fuente Original

  1. Piller, Charles, Alzheimer’s drug developers accuse clinical trial sites of faking data. T3D Therapeutics alleges that contract researchers delivered “medically impossible” results on its candidate drug. The Scientist, 7 de enero de 2026 https://www.science.org/content/article/alzheimer-s-drug-developers-accuse-clinical-trial-sites-faking-data
creado el 19 de Junio de 2026