El nuevo organismo regulador de medicamentos de África, lanzado en 2025, trabaja para obtener el apoyo de los países para cumplir con su amplia agenda, soberanía farmacéutica en África. El Lancet acaba de publicar un articulo sobre sus avances [1], y es el que hemos utilizado para genera esta noticia.
La agencia cuenta con más de 20 empleados y un presupuesto anual de US$18,9 millones; pero su éxito dependerá del apoyo que logre obtener de las naciones africanas, así como de sus fuentes de financiación a largo plazo.
El objetivo de la agencia es impulsar la fabricación farmacéutica regional, y para ello está trabajando en:
Aunque la idea de crear una Agencia de Medicamentos Africana (AMA) se había estado discutiendo durante una década, la pandemia de covid -19 le dio un buen impulso.
La pandemia comenzó menos de un año después de que la Asamblea de la Unión Africana adoptara un tratado en 2019 para crear la AMA. El tratado requería la ratificación de al menos 15 miembros para entrar en vigor, y se logró en noviembre de 2021.Actualmente, 31 de los 55 Estados miembros de la Unión Africana han ratificado el tratado, pero se aspira a que al menos el 80% de los Estados miembros lo hayan ratificado para finales de 2026.
Ampliar el número de países es importante para asegurar el financiamiento. Las mayores economías del continente, Nigeria y Sudáfrica se encuentran entre las que aún no han ratificado el tratado de la AMA. En este momento la sostenibilidad de la agencia depende de donantes.
La Alianza para el Tratado de la Agencia Africana de Medicamentos (African Medicines Agency Treaty Alliance o AMATA), que incluye a la organización sin fines de lucro PATH, la IFPMA y la Alianza Internacional de Organizaciones de Pacientes, trabaja para lograr la ratificación del tratado por los países que todavía no lo han hecho. Algunos de los países han sido reticentes a la iniciativa porque temen ceder su soberanía al ratificar el tratado, por lo que los miembros de AMATA les tienen que explicar que serán las autoridades reguladoras nacionales quienes realizarán ese trabajo, pero en coordinación con la Agencia Africana de Medicamentos.
La fortaleza de la AMA dependerá de las agencias reguladoras nacionales, quienes a su vez se verán beneficiadas por la iniciativa.
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