Salud y Fármacos is an international non-profit organization that promotes access and the appropriate use of pharmaceuticals among the Spanish-speaking population.

Precauciones

Pramipexol. Agonistas de los receptores de dopamina y riesgo de ludopatía

Salud y Fármacos
Boletín Fármacos: Farmacovigilancia 2026; 29 (2)

Tags: aripiprazol, pramipexol, ropirinol, antiparkinsonianos, carbidopa, levodopa, opicapona, entacapona, hiperprolactinemia, cabergolina, bromocriptina, rotigotina, apomorfina, agonistas de receptores de dopamina, ludopatía, síndrome de piernas inquietas, trastornos compulsivos

El testimonio de una persona con diagnóstico de Sindrome de Piernas Inquietas (SPI), a quien le prescribieron pramipexol durante 20 años refleja fallos en las advertencias de quienes prescribieron el medicamento, en la farmacovigilancia y en el reconocimiento clínico de los efectos adversos. Quien decidió contar su historia cuestionó que sus médicos no relacionaran sus graves cambios conductuales con el tratamiento, y denunció la omisión en advertir oportunamente a las personas expuestas a fármacos agonistas de los receptores de dopamina sobre los riesgos de incurrir en comportamientos compulsivos [1].

El crecimiento del uso de versiones genéricas agrava la sensación de desprotección entre las personas que consumen estos fármacos. Tras un fallo de la Corte Suprema de EE UU en 2011, los fabricantes de medicamentos genéricos quedaron exentos de responsabilidad legal por los efectos adversos del pramipexol, incluso cuando comercializan copias idénticas al medicamento de marca. En el caso de Mirapex, muchos pacientes cambiaron al genérico después de 2010, pero perdieron la posibilidad de reclamar compensaciones por daños asociados al tratamiento, comenta la victima de los efectos adversos que atribuye al fármaco [1].

La paciente describió cómo el medicamento pramipexol, indicado para aliviar los severos síntomas que padecía a causa del SPI, terminó poniendo en riesgo su vida, destruyó su matrimonio y le hizo perder su empleo, pues los comportamientos compulsivos empeoraron gravemente con el aumento de la dosis inicialmente prescrita.

En su relato, mencionó un artículo publicado en Mayo Clinic Proceedings que estimó que entre el 6% y el 17% de los pacientes que reciben agonistas dopaminérgicos para el síndrome de piernas inquietas (SPI) o la enfermedad de Parkinson desarrollan trastornos del control de los impulsos [2].

Aunque muchos pacientes con enfermedad de Parkinson conocen este riesgo, la persona entrevistada dice que la mayoría de los pacientes con SPI nunca recibe advertencias adecuadas, y que numerosos médicos tampoco identifican con facilidad estas reacciones adversas. Como resultado, los impulsos compulsivos inducidos por fármacos agonistas dopaminérgicos suelen pasar inadvertidos hasta que tienen consecuencias financieras, legales o familiares graves [1].

La persona afectada, al percatarse que vivía cerca a uno de los médicos con mayor experiencia en tratar personas con SPI, acudió a su consulta y el médico le aseguró que una semana después de suspender el pramipexol los comportamientos compulsivos cesarían y así ocurrió. Actualmente, cuenta que está reconstruyendo su vida familiar y laboral, mientras controla el SPI con opioides en bajas dosis bajo estricta supervisión médica [1].

En otro estudio, Moore y su equipo concluyeron que “existe evidencia significativa para relacionar los medicamentos agonistas de la dopamina (pramipexol, ropinirol, cabergolina, bromocriptina, rotigotina y apomorfina) con trastornos del control de los impulsos [3].

Los investigadores identificaron 1.580 eventos adversos relacionados con trastornos del control de los impulsos: los más frecuentes fueron la ludopatía (40%, n=628), hipersexualidad (29%, n=465) y compulsión por comprar (13%, n=202), pero también se observaron otros casos, aunque en menor proporción, como la dromomanía (obsesión patológica por trasladarse de un lugar a otro), la cleptomanía y los trastornos alimenticios. Del total de los eventos adversos evaluados, los agonistas de la dopamina, por sí solos, originaron trastornos de la conducta en casi el 50% de los casos. Concretamente, los que muestraron una asociación más fuerte fueron el pramipexol y el ropinirol [3].

Otros estudios evidencian también el mayor riesgo de ludopatía asociado a varios medicamentos, entre los que se encuentrael aripiprazol, el pramipexol, el ropirinol, antiparkinsonianos como la carbidopa, levodopa, opicapona y entacapona y los fármacos utilizados para tratar la hiperprolactinemia como la cabergolina, bromocriptina, rotigotina y apomorfina [4, 5].

Referencias

  1. Sanders JA. I spent nearly 20 years on a drug for restless leg syndrome. It wrecked my life. Stat news, 4 de febrero de 2026. https://www.statnews.com/2026/02/04/restless-leg-syndrome-pramipexole-gambling-compulsive-behavior/
  2. Silber M, Buchfuhrer M, Earley C et al. The Management of Restless Legs Syndrome: An Updated Algorithm. Mayo Clinic Proceedings, 96, 1921-1937 https://www.mayoclinicproceedings.org/article/S0025-6196(20)31489-0/fulltext
  3. TardónL. Los agonistas de la dopamina. Fármacos que desatan tentaciones. El Mundo, 21 de octubre de 2014 https://www.saludyfarmacos.org/boletin-farmacos/boletines/feb201501/feb2015_18/
  4. Salud y Fármacos. Sanidad alerta sobre el riesgo de ludopatía asociado a 13 medicamentos. Boletín Fármacos: Farmacovigilancia 2025; 28 (2). Disponible en: https://www.saludyfarmacos.org/boletin-farmacos/boletines/may202501/29_sa/
  5. Prescrire International.Aripiprazole: pathological gambling. Prescrire International 2025; 34 (267): 51. Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2025;28 (2). Disponible en: https://www.saludyfarmacos.org/boletin-farmacos/boletines/may202505/67_ar/
creado el 22 de Mayo de 2026