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Ética

Conducta de la Industria

Cómo las empresas farmacéuticas eluden el centro de transferencia de tecnología de la OMS en África

(How drug companies are sidestepping the WHO’s technology transfer hub in Africa)
David Richard Walwyn
The Conversation, 13 de marzo de 2022
https://theconversation.com/how-drug-companies-are-sidestepping-the-whos-technology-transfer-hub-in-africa-179029
Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Ética y Derecho 2022; 25(2)

Tags: Moderna, Kenia, Sudáfrica, vacunas covid, ARNm, pandemia, Afrigen, patentes ARNm, producción vacunas en África

La empresa farmacéutica Moderna anunció el 7 de marzo de 2022 que establecería un centro para fabricar las vacunas covid-19 en Kenia. La empresa posee gran parte de la propiedad intelectual clave relacionada con las vacunas de ARN mensajero (ARNm). Debido a su mayor eficacia, las vacunas de ARNm son la opción preferida en los países desarrollados. Representan el 92% de todas las vacunas que se han administrado en EE UU y la Unión Europea.

La decisión de Moderna de seguir fabricando la vacuna, aunque en el centro de Kenia, es una señal de que la empresa (al menos por el momento) no se plantea ofrecer a terceros las licencias de su tecnología. De este modo, la empresa mantiene un mayor control sobre quién tiene pleno conocimiento de su tecnología y puede utilizarla de la forma que le resulte más productiva. La concesión de licencias es un acuerdo poco costoso, pero acarrea mayores vulnerabilidades para los titulares de las licencias.

Esta decisión es importante para el Centro de Transferencia de Tecnología de ARNm de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). La OMS y otros establecieron este centro en junio de 2021[a]. La idea era desarrollar una plataforma tecnológica de fabricación de vacunas de ARNm. Inicialmente para covid-19, pero eventualmente para una serie de enfermedades infecciosas como la tuberculosis y el VIH.

Una vez que la plataforma haya sido completamente desarrollada y probada en Ciudad del Cabo, facilitará la transferencia de tecnología por lo menos a 12 países de ingresos bajos y medios. Esto ampliará considerablemente la capacidad mundial de fabricación de productos con la tecnología de ARNm.

La primera vacuna de ARNm de África
El centro ya ha realizado importantes avances en la producción de una candidata a vacuna utilizando la información publicada por la Universidad de Stanford, que es la base de la vacuna covid-19 de ARNm de Moderna.

Gran parte del trabajo de desarrollo se lleva a cabo en la empresa sudafricana Afrigen Biologics y en la Universidad de Witwatersrand, en Johannesburgo. Este logro se ha alcanzado gracias a la innovación, utilizando los conocimientos y la competencia del propio equipo, y los conocimientos que son de dominio público.

El director general de Afrigen, el profesor Petro Terblanche, explicó recientemente los avances en los trabajos sobre la vacuna de ARNm de Afrigen. La empresa ha desarrollado un lote de la vacuna, a escala de laboratorio, y espera completar la fabricación inicial a gran escala de lotes de prueba para hacer los ensayos clínicos en noviembre de 2022.

Para completar el trabajo tienen que superar muchos obstáculos. La participación directa de cualquiera de los gigantes farmacéuticos, Moderna o BioNTech, en la iniciativa habría sido beneficiosa, sobre todo para guiarlos con los detalles técnicos de la formulación y las condiciones del proceso.

BioNTech, que ha sido acusada de socavar las actividades del centro de ARNm, anunció a principios de 2022 que tenía planes de construir centros de fabricación de vacunas en Ruanda y Senegal. Después, Moderna declaró su intención de invertir en Kenia, señalando que la inversión “llenará un vacío” en términos de capacidad de fabricación.

El centro de Ciudad del Cabo cuenta con el apoyo de una serie de socios que aportan conocimientos, experiencia y recursos, todos ellos esenciales para el éxito de la transferencia de tecnología. La idea de reproducir estos aportes clave en otros lugares parece contraria a la intuición.

Patentes y beneficios en el sector farmacéutico
Las decisiones de los fabricantes de medicamentos recuerdan a la lucha por las patentes de los medicamentos contra el VIH que tuvo lugar en Sudáfrica a principios de la década de 2000. En aquel momento, los medicamentos para el VIH eran inasequibles, tenían un precio anual de US$10.000 por persona. Las empresas farmacéuticas protegieron agresivamente su propiedad intelectual y sus precios, incluso a costa de muchos miles de vidas en los países en desarrollo, incluyendo en Sudáfrica. Obligadas por un proceso judicial, las empresas acabaron dando marcha atrás y concedieron licencias a empresas de genéricos para que fabricaran y comercializaran sus productos antirretrovirales a una fracción del coste.

Moderna tiene una patente en Sudáfrica que a medio plazo puede generar problemas para este centro de producción de ARNm. La patente incluye un elemento que se requiere para la fabricación local de cualquier vacuna que contenga ARNm. Esto se podría utilizar para impedir cualquier ampliación de la tecnología de plataforma que está desarrollando Afrigen. Varias organizaciones de interés público ya están pidiendo a Moderna que abandone sus reivindicaciones sobre la patente o que conceda una licencia gratuita a Afrigen.

El comportamiento de los titulares de las patentes se puede entender como que están intentando, a toda costa, evitar la posibilidad de que se emitan licencias obligatorias. Los acuerdos internacionales sobre comercio y propiedad intelectual permiten la emisión de licencias obligatorias cuando los países consideran que tienen que acceder a medicamentos patentados para responder a una emergencia de salud pública, como una pandemia. Ahora que el centro ha demostrado que puede reproducir la tecnología, es probable que se conceda una licencia obligatoria, si se presenta una solicitud a la Organización Mundial del Comercio.

Las empresas también parecen estar queriendo erosionar la justificación comercial para abrir nuevas instalaciones. Biovac y Afrigen, socios clave en los planes del centro, podrían tener dificultades para conseguir financiación o vender productos en los mercados donde Moderna y BioNTech ya están presentes. Los volúmenes de mercado son esenciales para la viabilidad de la fabricación de vacunas, y cada nuevo establecimiento disminuye las perspectivas de que un competidor abra su propio negocio.

Salud pública
Las vacunas son sobre todo productos de salud pública. Protegen a poblaciones enteras con un gasto mínimo. Se puede esperar que las empresas que desarrollan y fabrican estos productos lo hagan con un margen razonable. Generalmente operan con el 14% de beneficios netos como porcentaje de los ingresos.

Sin embargo, las principales empresas de ARNm están reportando beneficios enormes.

La salud pública no debe ser secuestrada por el beneficio privado, ni debe ser llevada a la quiebra por intervenciones necesarias para salvar vidas. Las acciones de BioNTech y Moderna prolongarán los costes sociales y económicos de la pandemia.

Nota

  1. Utilizamos la palabra centro porque no encontramos una palabra mejor para la palabra inglesa “hub”, hub es el centro de una red, y se espera que el Centro de Sudáfrica ayude a otros países, principalmente de la región, a desarrollar productos de ARNm y todos trabajaran en forma colaborativa.
creado el 20 de Junio de 2022