Salud y Fármacos is an international non-profit organization that promotes access and the appropriate use of pharmaceuticals among the Spanish-speaking population.

ENSAYOS CLÍNICOS

Breves

Un análisis halla que con frecuencia los ensayos clínicos son pequeños y de mala calidad

Randy Dotinga
HealthyDay, 1 de mayo 2012
http://www.healthfinder.gov/news/newsstory2.aspx?Docid=664378&source=govdelivery
Traducido por Hola Doctor

Un nuevo análisis de los ensayos clínicos registrados en EE UU, o sea de la investigación que busca determinar si los tratamientos médicos o las estrategias de prevención funcionan, halla que muchos son pequeños y de mala calidad.

Los estudios sobre los tratamientos del cáncer, en particular, con frecuencia no siguen los estándares más estrictos de la investigación médica, halló el análisis. Y 7% de los estudios no se molestaron en mencionar su propósito, mientras que algunos no proveyeron otros detalles importantes.

“Creemos que los grupos de expertos deben comenzar a escudriñar más la base de datos y a realmente examinar la calidad de los ensayos uno por uno”, planteó el autor del informe, el Dr. Robert Califf, vicecanciller de investigación clínica y traslacional de la Universidad de Duke. “Por primera vez, tenemos la oportunidad de ver todo el universo [de la investigación clínica], y ver que podemos hacer un mejor trabajo”.

Califf y colegas examinaron la base de datos de Clinicaltrials.gov, que incluye estudios de investigación médica que inscriben a personas. En EE UU, la ley demanda que muchos tipos de estudios se registren en esta base de datos.

A medida que la ley se ha fortalecido, el número de ensayos registrados ha aumentado. Entre octubre de 2007 y septiembre de 2010 se registró un total de 40,970 ensayos, en comparación con 28,881 ensayos registrados en los tres años anteriores. “En el pasado se hacían muchos estudios, pero muchos de ellos nunca se registraban ni se reportaban en ningún sitio”, explicó Cliff. “A veces, solo se veían los que resultaban positivos. Ahora tenemos una información mucho más precisa”.

Sin embargo, el análisis halló que la mayoría de investigaciones clínicas de la base de datos no son muy extensivas, lo que plantea preguntas sobre la confiabilidad.

El nuevo informe señala que 62% de los ensayos de 2007 a 2010 eran pequeños, con cien o menos participantes. Apenas cuatro por ciento tenían más de mil participantes.

“Cada semana se registran 330 nuevos ensayos clínicos, y muchos de ellos son pequeños y probablemente no de tanta calidad como deberían”, dijo Califf.

Idealmente, los estudios médicos comparan grupos de personas elegidas al azar entre sí, con un grupo que recibe el tratamiento y otro que recibe otro tratamiento o un placebo inactivo. Sin embargo, 65% de los estudios sobre cáncer no aleatorizaron a los pacientes, frente a 26% de los estudios cardiovasculares.

El hallazgo plantea preguntas sobre si los estudios respecto al cáncer se deberían hacer de forma distinta, apuntó Califf.

Una experta concurrió en que en EE UU, a la investigación médica le falta calidad. Está claro que “muchos estudios son de mala calidad”, apuntó Kay Dickersin, directora del Centro de Ensayos Clínicos de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore, y coautora de un editorial que acompaña al informe.

Eso es un problema debido a que el mundo médico depende de la investigación no solo para determinar si los nuevos fármacos funciona, sino también para crear directrices para procedimientos médicos comunes, por ejemplo si las personas deben hacerse colonoscopias, señaló Dickersin.

Dickersin anotó que la base de datos federal incluye información incompleta sobre algunos estudios. Por ejemplo, 7% de los estudios registrados entre 2007 y 2010 no mencionaban su propósito, lo que es obligatorio. 4% no dijeron cuántos voluntarios participarían.

La falta de datos correctos entorpece a los investigadores que intentan analizar un conjunto de investigaciones para estudios conocidos como metaanálisis que ayudan a los médicos a determinar directrices, explicó Dickersin.

El informe aparece en la edición del 2 de mayo de la revista Journal of the American Medical Association.

modificado el 28 de noviembre de 2013