Salud y Fármacos is an international non-profit organization that promotes access and the appropriate use of pharmaceuticals among the Spanish-speaking population.

ECONOMÍA Y ACCESO

Breves

El plan de vacunas de la Fundación Gates, ¿es demasiado favorable a la industria farmacéutica?(Is the Gates Foundation’s plan for global vaccinations too friendly to the drug industry?)
Tom Paulson
Humanosphere, 13 de junio de 2011
http://humanosphere.kplu.org/2011/06/is-the-gates-foundations-plan-for-global-vaccinations-too-friendly-to-the-drug-industry/
Traducido por Salud y Fármacos

A Bill Gates le gusta decir que las vacunas son milagros, por tratarse de intervenciones sencillas y de bajo costo con un gran poder para prevenir la enfermedad y la muerte. El 13 de junio, en una reunión realizada en Londres para incrementar el financiamiento para uno de los programas globales más exitosos, la Alianza Global para Inmunizaciones y Vacunas (GAVI), los gobiernos y donantes internacionales estuvieron de acuerdo en incrementar el financiamiento para vacunas a US$4.300 millones, lo que esta por encima de la solicitud que había realizado GAVI de US$3.700 millones.

La mayor parte de este dinero proviene del gobierno británico, el gobierno noruego y la Fundación Gates, y permitirá que GAVI vacune a 250 millones adicionales de niños a nivel mundial, con lo que se estima que se prevendrán al menos cuatro millones de muertes infantiles durante los próximos cinco años. El financiamiento permite ampliar el portafolio de la iniciativa e incluir dos vacunas contra dos enfermedades que contribuyen a las muertes infantiles: neumonía y diarrea. Bill Gates, co-presidente de la Fundación Bill y Melinda Gates, dijo “por primera vez en la historia los niños que residen en los países en desarrollo recibirán las mismas vacunas contra la diarrea y la neumonía que los niños de los países industrializados… juntos debemos hacer más para asegurarnos de que todos los niños, independientemente de su lugar de residencia, tengan el mismo acceso a las vacunas que salvan vidas”.

En un periodo de recesión económica, donde tanto los gobiernos como los donantes son renuentes a mantener y mucho menos aumentar la ayuda externa, el que GAVI haya logrado este nivel de apoyo financiero es extraordinario. No hay duda de que GAVI contribuye a la salud global y se calcula que ha prevenido unos cinco millones de muertes. He escrito varias veces sobre este tema, y hasta cierto punto mis comentarios se han podido interpretar como que estoy promocionando GAVI. Es difícil no mostrar entusiasmo cuando se tiene en cuenta el número de vidas que GAVI ha logrado salvar.

Sin embargo hay quién cuestiona si GAVI está salvando el mayor número de vidas posibles con el financiamiento disponible. Esta pregunta surgió hoy durante la conferencia de prensa en Londres. Como ya se ha terminado la campaña para recabar fondos, podemos explorar algunos de los cuestionamientos. Las compañías farmacéuticas son las que producen las vacunas, y estas tienen que devengar beneficios; y el objetivo de GAVI no debería asociarse con los beneficios económicos de estas compañías. El objetivo es vacunar a los niños de los países pobres, y estos países no tienen dinero de sobra.

Primera pregunta: GAVI ¿tiene capacidad para negociar los mejores precios con la industria farmacéutica? ¿Consigue que le vendan las vacunas al precio más bajo? O dicho de otra forma ¿Tiene GAVI la tendencia a hacer lo que la industria farmacéutica quiere? El Wall Street Journal de hoy cita una serie de organizaciones que consideran que GAVI no ha hecho lo suficiente para reducir los precios y está demasiado cerca de las compañías farmacéuticas y abogan para que desaparezcan los representantes de la industria del Comité de Dirección de GAVI. Nina Schwalbe, una representante de GAVI, respondió que la alianza ha hecho lo posible para que la industria reduzca los precios de las vacunas, y que necesitan colaborar con la industria.

La vacuna que ha sido más criticada es la que se utiliza para prevenir las infecciones por neumococo, que ocasionan neumonía y meningitis, y que GAVI compra a US$7 por inyección (los niños necesitan tres).  GAVI aceptó un precio más elevado, luego se reducirá a US$3,5 por dosis, para contribuir a que GlaxoSmithKline y Pfizer construyan plantas de manufactura.

Schwalbe dijo que los futuros cambios en el mercado de las vacunas contribuirán a que sigan bajando los precios pero mientras tanto “GAVI no puede permitir que los niños mueran”.  Graig Burgess, un empleado de UNICEF que había trabajado para GAVI, escribió en How Matters una carta abierta al nuevo director ejecutivo de GAVI, Seth Berkley en la que hacía cinco recomendaciones. Una de ellas era que GAVI fuera más independiente de la industria, no le siguiera permitiendo establecer los precios y no se dejase utilizar para promover los productos de la industria. Burgess escribió: “Algunos podrían decir que GAVI es la mejor estrategia de marketing que la industria y sus aliados han diseñado para estimular la demanda y establecer precios… La posibilidad de retar a la industria pública o privadamente está fuera de discusión, lo que confirma la  percepción de que GAVI y la industria mantienen una relación engañosa.

James Love, de Knowledge Ecology International, se especializa en analizar la relación entre la industria farmacéutica y organizaciones de salud de ámbito global como GAVI y la OMS. A continuación se reproduce una declaración que su organización, OXFAM, Médicos Sin Fronteras, y otros realizaron recientemente en donde exponen su preocupación por los conflictos de interés inherentes a la participación de la industria en las estructuras que gobiernan muchas de las iniciativas de salud global:  “Nos preocupa el hecho de que entre las propuestas que se están discutiendo para la reforma de la OMS, especialmente en el informe sobre el financiamiento de la OMS (The future of financing for WHO, World Health Organization: reforms for a healthy future) no se describe como se manejarán los conflictos de interés, y se asume que los grupos de interés colaborarán para defender el bien público, algo poco realista y que ignora lo que ha sucedido hasta el momento”. La declaración solicita que se opongan, entre otras cosas, a la estructura de gobierno de una organización nueva llamada La Década de Colaboración para las Vacunas (Decade of Vaccines Collaboration). Esta organización se creó para implementar la visión que se especifica en la declaración, que incluye la promesa de US$10.000 millones durante 10 años que la Fundación de Bill y Melinda Gates hizo el año pasado durante la reunión sobre la economía global que se realizó en Davos.

Love y miembros de otras organizaciones de defensa del consumidor dicen que estas iniciativas favorecen los intereses de los que ofertan vacunas – industria, investigadores, ONGs – sin que haya representación de lo beneficiarios – gente pobre en países de bajos y medianos ingresos. La Comisión sobre Política Inteligente de Salud Global (Smart Global Health Policy) emitió recientemente un informe sobre el futuro de GAVI.  Los comisionados empiezan el documento diciendo “Tanto ahora como en el futuro, GAVI tendrá que convencer a los donantes y a los países receptores de que en medio de la recesión, de los limitados presupuestos nacionales y de los recursos de los donantes, de que las vacunas y el liderazgo de GAVI para que las vacunas sean accesibles a la población pobre representan “la mejor inversión en salud global”.

La búsqueda de la estrategia más eficiente nos lleva a la segunda pregunta: ¿Por qué no se realizan más esfuerzos para que las vacunas se produzcan en países de medianos y bajos ingresos en lugar de confiar en Big Pharma? Esta es la pregunta que se hace Yojana Sharma de SciDev.Net en Haga las Vacunas para África en África (Make Vaccines for Africa in Africa). Las vacunas que utiliza GAVI se producen casi exclusivamente en Europa, Estados Unidos y hasta cierto punto en América Latina y Asia, dice Sharma, y varias organizaciones dicen que GAVI debería apoyar la fabricación de vacunas en países pobres: Julia Hill, consultora de políticas sobre vacunas para Médicos sin Fronteras dijo “pensamos que GAVI podría insistir más en la participación de productores baratos en lugar de pagar a las compañías que han producido vacunas para el consumo de los países ricos. Las vacunas tienen que adaptarse a los países en donde van a ser utilizadas”.

Daniel Berman, también de Médicos sin Fronteras, habla del mismo tema pero con un poco más de fuerza en el documento “Damos la bienvenida al dinero de GAVI, pero ¿se podrían utilizar mejor esos fondos? (GAVI money welcome but should it be more wisely spent?)” Berman dice que la estrategia de GAVI de comprar las vacunas a Big Pharma es una forma de promover el “bienestar corporativo” y que se podría hacer mucho más si se comprarán más medicamentos en países en desarrollo como India. La semana pasada, varias compañías farmacéuticas anunciaron planes para reducir el precio de varias vacunas para GAVI. Esto se divulgó ampliamente y se presentó como evidencia de que la iniciativa global por las vacunas está avanzando en su objetivo de influir en el mercado – reducir los costos garantizando grandes volúmenes de compra y generando demanda para vacunas que de otra forma no serían de interés para la industria.

Obviamente, la industria decidió anunciar la estrategia justo antes de la reunión de Londres. Muchos interpretaron esto como marketing preventivo más que cómo la influencia de GAVI en el mercado. Un experto en vacunas me dijo que las compañías seguramente se tuvieron que enfrentar a dos posibles escenarios: o bien demostrar buenas intenciones y reducir precios, o ser fuertemente criticadas durante la reunión. Incluso con las rebajas, los precios de muchas de las vacunas nuevas siguen siendo demasiado caros para los países pobres. ¿Qué pasa si los donantes dejan de financiar vacunas? ¿Podrán los países seguir vacunando?

El grupo que escribió la política inteligente de salud global dice en su informe “aumenta la presión para seguir obteniendo mayores descuentos en los precios de las vacunas, generar incentivos para las etapas avanzadas de investigación y desarrollo, y promover la producción de vacunas nuevas, y a la vez mantener un mercado competitivo entre los productores”

Última pregunta: ¿Se puede mantener un mercado competitivo entre los productores de vacunas?

No soy economista y no trataré de responder a esta pregunta. Me preocupa incluso la redacción de la pregunta. Las vacunas son básicamente un bien común. Tienen que ser baratas y útiles. No se puede esperar que las compañías farmacéuticas experimenten pérdidas al producirlas. ¿Cuáles serían las características de un mercado competitivo para las vacunas? Hasta ahora un número relativamente pequeño de compañías produce vacunas.  La naturaleza de las grandes corporaciones es competir, a veces hasta llegar a crear un mercado que económicamente deja de ser atractivo en donde una o dos compañías ejercen demasiado control tanto en la oferta como en la demanda de los productos.  Lo que esta sucediendo en los países en desarrollo donde Big Pharma se opone a los productores de genéricos es preocupante e indica que “la competencia real” no es una de las prioridades de la industria farmacéutica.  Por ejemplo, muchos antirretrovirales son asequibles porque son medicamentos genéricos. A pesar de eso, Big Pharma, parecería estar presionando para que se aprueben regulaciones que  limiten las ventas globales de estos productos.

Según comenta Michelle Childs, directora de política y abogacía de la campaña de Médicos sin Fronteras de acceso a los medicamentos esenciales en The Guardian: “Estados Unidos, la Unión Europea y Japón están intentando aprobar leyes que todavía limitan más las oportunidades de los productores de genéricos para producir y exportar estos productos”. Claramente la industria sabe como proteger sus propios intereses. El reto de GAVI es encontrar el balance entre colaborar con la industria farmacéutica y servir los intereses de los pobres.

modificado el 28 de noviembre de 2013