Resumen
El objetivo de este estudio fue probar la hipótesis de que la creciente incidencia de cáncer de testículo y de mama en adolescentes y adultos jóvenes estadounidenses (AYA, por su sigla en inglés Adolescent and Young Adults), se correlaciona con el aumento del consumo de cannabis.
Métodos: El diseño general del estudio consistió en comparar las tendencias de incidencia de cáncer de mama y testículo en jurisdicciones que habían legalizado el consumo de cannabis con las que no lo habían legalizado. La incidencia de cáncer se evaluó en EE UU utilizando los datos del Sistema de Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales (U.S. Surveillance, Epidemiology, and End Results SEER) de EE UU, y en Canadá, utilizando los datos del Institute for Health Metrics and Evaluation.
Resultados: En EE UU, la incidencia tanto el cáncer de mama en mujeres de 20 a 34 años como el cáncer de testículo en hombres de 15 a 39 años ha ido aumentando anualmente y ha estado altamente correlacionada (coeficiente de Pearson r = 0,95) con el aumento en el número de jurisdicciones que legalizaron el cannabis durante el período 2000–2019.
Ambos incrementos fueron significativamente mayores durante el período 2000–2019 en los registros SEER de los estados que legalizaron el cannabis, en comparación con los estados que no lo hicieron. En el caso del cáncer de mama, el cambio porcentual anual promedio en Joinpoint [1] (AACP) fue de 1,3 (p << 0,001) en estados que legalizaron el uso de cannabis frente a 0,7 (p << 0,001) en los estados que no lo hicieron. Para el cáncer de testículo, el AAPC fue de 1,2 (p << 0,001) en los estados con legalización, mientras que no se observó incremento durante el período 2000–2011 en los estados que no legalizaron el cannabis.
Durante el período 2000–2019, los registros de los estados que legalizaron el cannabis, en comparación con los que no lo hicieron, mostraron un aumento del 26% frente al 17% en el cáncer de mama, y un aumento del 24% frente al 14% en el cáncer de testículo. En los mismos grupos etarios, Canadá presentó un aumento mayor en la incidencia tanto de cáncer de mama como de cáncer de testículo en comparación con EE UU. Además, en ambos países, las tendencias de incidencia de estos cánceres se correlacionaron con la prevalencia del trastorno por consumo de cannabis, estratificada por edad.
Conclusiones: América del Norte muestra evidencia de que el cannabis es un posible factor etiológico que contribuye al aumento de la incidencia de carcinoma de mama y cáncer de testículo en adultos jóvenes. Los mayores aumentos en Canadá que en EE UU son consistentes con su legalización más temprana y más amplia del cannabis. Dado el creciente uso y la potencia del cannabis, facilitados por la legalización jurisdiccional y la mayor disponibilidad, el potencial del cannabis como causa de cáncer de mama y de testículo merece un debate nacional.
Comentario de SyF: Como lo anotaron los investigadores en las limitaciones del estudio, las únicas variables de confusión que incluyeron fueron la raza/etnia, la potencia del THC, el consumo de alcohol y la prevalencia de obesidad.
Dado que el análisis no se basó en datos individuales de exposición y de desenlaces, se desconoce si las personas jóvenes que desarrollaron cáncer de mama o cáncer de testículo durante el periodo evaluado consumían cannabis, así como las características de dicho consumo (frecuencia, dosis, vía y duración de la exposición).
También se desconoce la exposición de las personas diagnosticadas con cáncer a otros factores de riesgo relevantes, tales como el consumo de tabaco, el grado de obesidad, el sedentarismo, los hábitos alimentarios, el uso de anticonceptivos hormonales en mujeres, las condiciones individuales de inmunosupresión, los antecedentes hereditarios de cáncer o la presencia de infecciones, entre otros factores de riesgo adicionales que podrían favorecer la carcinogénesis y, en consecuencia, podrían explicar un aumento en la incidencia de varios tipos de cáncer, no exclusivamente cáncer de mama y testículo.
Sin embargo, los resultados sugieren una aceleración más marcada del aumento de la incidencia de ambos tipos de cáncer en los Estados con legalización del cannabis y, dadas las múltiples implicaciones sanitarias asociadas al uso y al abuso del cannabis es importante y necesario hacer más investigaciones que permitan confirmar o descartar el papel del cannabis como cofactor etiológico en el desarrollo de neoplasias malignas.