Resumen
El capital intelectual de la medicina reside en la creatividad que vincula la práctica clínica con la investigación. La libertad intelectual, que permite que surjan nuevos paradigmas, es el componente fundamental del progreso científico en medicina. En las últimas décadas, la libertad intelectual ha enfrentado importantes amenazas: conflictos de intereses financieros que permitieron que la industria farmacéutica controlara las sociedades científicas, las guías de práctica clínica y la presentación de informes de investigaciones en los congresos y revistas; grupos de interés que suprimen el pluralismo de puntos de vista; barreras financieras para que los investigadores divulguen sus datos y opiniones (revistas de acceso abierto); y la deriva totalitaria de la Medicina Basada en la Evidencia.
Además, han aumentado los ataques a la independencia de los editores y los consejos editoriales por parte de las casas editoriales, con las consiguientes renuncias de editores y miembros de los consejos editoriales. Estos sucesos ocurrieron recientemente en la revista Psychotherapy and Psychosomatics, símbolo del pensamiento independiente, el pluralismo y la innovación.