Antecedentes: El citalopram es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) racémico. Su enantiómero S, el escitalopram, se introdujo como un producto “perennizado” para prolongar la vigencia de la patente. A pesar de su mayor precio, el escitalopram se ha convertido en el ISRS más recetado en Columbia Británica, en gran parte debido a las afirmaciones promocionales de que su inicio de acción es más rápido, tiene una eficacia superior y menos efectos adversos. Este cambio en la prescripción se produjo a pesar de contar con clara evidencia de que el escitalopram no es más eficaz ni más seguro que el citalopram.
Objetivos: En esta número de Therapeutics Letter se reevalúa la eficacia y seguridad comparativas del escitalopram y el citalopram para el tratamiento del trastorno depresivo mayor y los trastornos de ansiedad mediante una revisión sistemática de ensayos controlados aleatorizados (ECA) comparativos. Evaluamos la calidad del estudio, el sesgo de publicación y los resultados publicados para determinar si hay alguna diferencia clínicamente significativa en eficacia o seguridad que justifique el dominio del escitalopram en el mercado, a pesar de su mayor coste.
Recomendaciones: Una revisión de 17 ECA (todos con alto riesgo de sesgo) mostró que el escitalopram no presenta ninguna ventaja clínicamente significativa sobre el citalopram. Para nuevas prescripciones, el citalopram es la opción recomendada, ya que es significativamente más económico. Para lograr un ahorro para los pacientes, los médicos deberían considerar el cambio de las prescripciones de escitalopram a citalopram en una dosis equipotente 2:1.