En junio de 2025, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP o Advisory Committee on Immunization Practices) de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC Centers for Disease Control and Prevention), recomendó que los niños, las mujeres embarazadas y los adultos recibieran solo vacunas anuales contra la gripe de dosis única, que no contuvieran timerosal [1], un conservante a base de mercurio, que impide el crecimiento de bacterias y hongos.
La recomendación se produjo después de que el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy, Jr., despidiera y sustituyera a todos los miembros del ACIP, una medida sin precedentes [2]. Posteriormente, Kennedy aceptó la recomendación sobre el timerosal [3], que probablemente los miembros despedidos del comité nunca habrían hecho. La recomendación es ahora política federal de salud.
La recomendación sobre el timerosal fue errónea por varias razones. En primer lugar, las formulaciones de dosis única de vacunas anuales contra la gripe están disponibles en EE UU, se utilizan ampliamente y no contienen timerosal [4]. En segundo lugar, no hay evidencia de que las dosis bajas de timerosal en viales multidosis sean perjudiciales, salvo por reacciones leves en la zona de la inyección [5]. En tercer lugar, el timerosal no se ha utilizado en vacunas para niños desde principios de la década de 2000 [6]; todas las formulaciones de vacunas para niños de seis años o menos están disponibles sin este conservante [7].
Por último, aunque la medida de Kennedy puede tener pocas repercusiones en la práctica, no se basó en evidencia científica, lo que socava la confianza en las recomendaciones federales relativas a las vacunas. La Academia Estadounidense de Pediatría expresó la misma opinión. Tras reiterar que “investigaciones exhaustivas demostraban que el timerosal era un ingrediente seguro en las vacunas”, la academia afirmó que “prohibir ingredientes de las vacunas sin una base científica sólida sentaba un precedente peligroso y, en última instancia, reducía la seguridad para los niños” [8].
Los sitios web de la FDA y los CDC siguen siendo una de las mejores fuentes de información sobre la seguridad del timerosal en las vacunas. Como deja claro su información, hay dos tipos de mercurio: el metilmercurio y el etilmercurio. El metilmercurio, que se encuentra en algunos tipos de pescado, puede ser tóxico para las personas que se exponen a niveles elevados. El etilmercurio, el tipo de mercurio presente en el timerosal se elimina del organismo más rápidamente que el metilmercurio y es menos probable que cause daños, además de que no hay evidencia de que las dosis utilizadas en las vacunas sean perjudiciales.
En concreto, no hay evidencia de que exista una relación entre el timerosal utilizado en productos médicos y el autismo o los retrasos en el desarrollo neuropsicológico [9, 10]. Una dosis típica de vacuna, que contiene timerosal como conservante, tiene aproximadamente la misma cantidad de mercurio elemental que una lata de atún de 85 gramos [11].
En EE UU, los fabricantes de vacunas pueden reemplazar los viales multidosis de vacunas contra la gripe, que contienen timerosal, asegurando que el suministro no se interrumpa [12]. A nivel mundial, eliminar el timerosal de las vacunas podría hacer que bajara su uso en los países en desarrollo, ya que los viales multidosis son más prácticos y asequibles [13]. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud no ha cambiado su opinión de que el timerosal es seguro en viales multidosis [14], lo que sugiere que los mismos viales multidosis que se utilizan actualmente se seguirán utilizándo a nivel internacional.
Lo que realmente preocupa es lo que ocurrirá en el futuro. En la actualidad, el ACIP cuenta con siete miembros, todos ellos seleccionados personalmente por el secretario Kennedy, que a menudo coinciden con sus opiniones sobre las vacunas [15]. A menos que se impugne con éxito el despido de los miembros del ACIP o se restablezca la experiencia científica imparcial como requisito esencial para ser miembro, el ACIP podría, en una futura reunión, formular recomendaciones aún más perjudiciales en materia de vacunas, y esta tendencia podría continuar indefinidamente. La amenaza constante para la vacunación en EE UU y la salud pública es una realidad.
Referencias