Salud y Fármacos is an international non-profit organization that promotes access and the appropriate use of pharmaceuticals among the Spanish-speaking population.

Prescripción

El sorprendente fracaso de la vitamina D en los niños con deficiencia

(The surprising failure of Vitamin D in deficient kids)
F. Perry Wilson
Medscape, november 29, 2022, https://www.medscape.com/viewarticle/984626
Traducido al español por Medscape en español, 6 de diciembre de 2022 https://espanol.medscape.com/verarticulo/5910091

Bienvenido a Factor de impacto, su dosis semanal de comentarios sobre un nuevo estudio en medicina. Soy el F. Perry Wilson.

Si ha visitado este espacio a lo largo de los años, sabrá que no soy el mayor defensor (https://www.medscape.com/viewarticle/952170) de los suplementos de vitamina D. Mi queja básica es que hay todos estos estudios observacionales que vinculan los niveles más bajos de vitamina D con todo, desde la demencia hasta las caídas, el cáncer y la infección por SARS-CoV-2, y luego de hacer un gran ensayo aleatorizado de suplementos, no se ve un efecto.

Y la explicación es que la vitamina D no es necesariamente la causante de estos malos resultados, sino que es una espectadora, un canario en la mina de carbón. El nivel de vitamina D es un indicador del estilo de vida; es mayor en las personas que comen alimentos más saludables, que hacen ejercicio y que pasan más tiempo al sol.

Y sin embargo… Si me preguntaran si la administración de suplementos de vitamina D a los niños con deficiencia de esta vitamina les ayudarían a crecer mejor y a estar más sanos, probablemente estaría a favor de la idea.

Y, al parecer, me habría equivocado.

Sí, es otro ensayo aleatorizado negativo sobre la suplementación con vitamina D que se suma al aparentemente creciente conjunto de estudios publicados que indican que su dinero está mejor invertido en un día en el parque en lugar de comprar D3 en su tienda local de GNC.

Nos referimos al artículo de Ganmaa et al que aparece en JAMA Pediatrics [1].

En resumen, 8.851 niños de los alrededores de Ulán Bator, en Mongolia, fueron aleatorizados para recibir 14.000 unidades internacionales de vitamina D3 o un placebo cada semana durante tres años.

Antes de entrar en los resultados del estudio, es necesario señalar que esta parte de Mongolia tiene una alta tasa de deficiencia de vitamina D. Además, un estudio observacional previo realizado por estos autores había demostrado que los niveles más bajos de vitamina D estaban relacionados con el riesgo de contraer tuberculosis latente en esta zona. Otros estudios han vinculado la carencia de vitamina D con peores medidas del crecimiento en los niños [2,3[. Dado el problema mundial que representa la tuberculosis (unos dos millones de muertes al año) y la desnutrición infantil (alrededor de 10% de los niños de todo el mundo), la administración de suplementos de vitamina D resulta increíblemente atractiva como intervención de salud pública. Tiene relativamente pocos efectos secundarios y, lo que es más importante, es económica y, por tanto, escalable.

Volviendo al estudio: estos niños tenían niveles de vitamina D bastante deficientes al inicio; 95% de ellos tenían deficiencia, según el estándar aceptado de niveles inferiores a 20 ng/ml. Más de 30% tenían una deficiencia grave, con niveles inferiores a 10 ng/ml.

El propósito inicial del estudio era conocer si la administración de suplementos prevenía la tuberculosis, pero ese análisis, publicado hace unos meses, fue negativo [4]. Los niveles de vitamina D aumentaron drásticamente en el grupo de intervención (tomaban sus pastillas), pero no hubo diferencias en la tasa de infección tuberculosa latente, tuberculosis activa, otras infecciones respiratorias o incluso en los niveles séricos de interferón gamma.

Pero para ser justos, la tasa de seroconversión de la tuberculosis fue inferior a la esperada, lo que pudo haber dado lugar a un estudio con poca potencia.

Lo que nos lleva al análisis que se acaba de publicar y que se aleja de las enfermedades infecciosas para centrarse en algo en lo que la vitamina D debería tener más peso: el crecimiento.

¿Los niños a los que se les aleatorizó la vitamina D, esos mismos niños que lograron que sus niveles de vitamina D estuvieran dentro del rango normal durante tres años de suplementación, crecerían más o crecerían mejor que los niños que no la recibieron?

Y, lamentablemente, la respuesta sigue siendo no.

Al final del seguimiento, las puntuaciones z para la estatura no fueron diferentes entre los grupos. Las puntuaciones z para el índice de masa corporal no fueron diferentes entre los grupos. El desarrollo puberal no fue diferente entre los grupos. Esto fue cierto no solo en general, sino en varios subgrupos, incluyendo los análisis de los niños que tenían niveles de vitamina D inferiores a 10 ng/ml al principio.

Entonces, ¿qué está pasando? Hay dos posibilidades muy amplias que podemos respaldar. En primer lugar, está la idea de que los suplementos de vitamina D simplemente no hacen mucho por la salud. Esto está respaldado, ahora, por una larga serie de grandes ensayos clínicos que no muestran ningún efecto en una variedad de estados patológicos y estados previos a la enfermedad. En otras palabras, los datos observacionales que relacionan la vitamina D baja con los malos resultados son una correlación, no una causalidad.

O podemos adoptar el enfoque de algunos defensores de la vitamina D y decidir que este ensayo simplemente se equivocó. Tal vez la dosis no se administró correctamente, o tres años no son suficientes para ver una diferencia real, o las métricas de crecimiento eran erróneas, o la vitamina D debe administrarse junto con algo más para que realmente funcione, etc. Está bien; ningún estudio es perfecto y siempre hay algo que criticar, créanme, pero debemos tener cuidado de no caer en la falacia de hacer generalizaciones apresuradas basándonos en evidencia insuficiente. El hecho de que pensemos que un estudio podría haber hecho algo mejor, o diferente, no significa que podamos ignorar todos los resultados. Y a medida que sale a la luz cada nuevo ensayo aleatorizado sobre la administración de suplementos de vitamina D, es cada vez más difícil creer que los autores de los ensayos siguen equivocándose en sus métodos. Tal vez solo están probando algo que no funciona.

¿Qué hacer? Bueno, debería ser evidente. Si los niveles bajos de vitamina D están relacionados con las tasas de tuberculosis y el mal crecimiento, pero los suplementos no solucionan el problema, entonces tenemos que arreglar lo que está por encima del problema. Tenemos que aumentar los niveles de vitamina D no a través de suplementos, sino a través de la nutrición, el ejercicio, la actividad y el aire libre. Ese es un ensayo aleatorizado al que puede inscribirme cualquier día.

El Dr. F. Perry Wilson, M. S. C. E., es profesor asociado de medicina y director del Acelerador de Investigación Clínica y Traslacional de Yale. Su trabajo de comunicación científica se puede encontrar en el Huffington Post, en NPR y aquí en Medscape. Tuitea en @fperrywilson y su nuevo libro, How Medicine Works and When it Doesn’t. (https://www.amazon.com/How-Medicine-Works-When-Doesnt/dp/1538723603)

Referencias

  1. Ganmaa D, Bromage S, Khudyakov P, Erdenenbaatar S, y cols. Influence of Vitamin D Supplementation on Growth, Body Composition, and Pubertal Development Among School-aged Children in an Area With a High Prevalence of Vitamin D Deficiency: A Randomized Clinical Trial. JAMA Pediatr. 28 Nov 2022. doi: 10.1001/jamapediatrics.2022.4581. PMID: 36441522.
  2. Ganmaa D, Khudyakov P, Buyanjargal U, Jargalsaikhan B, y cols. Prevalence and Determinants of QuantiFERON-Diagnosed Tuberculosis Infection in 9810 Mongolian Schoolchildren. Clin Infect Dis. 16 Ago 2019;69(5):813-819. doi: 10.1093/cid/ciy975. PMID: 30481273.
  3. Gilbert-Diamond D, Baylin A, Mora-Plazas M, Marin C, y cols. Vitamin D deficiency and anthropometric indicators of adiposity in school-age children: a prospective study. Am J Clin Nutr. Dic 2010;92(6):1446-51. doi: 10.3945/ajcn.2010.29746. PMID: 20926524.
  4. Ganmaa D, Uyanga B, Zhou X, Gantsetseg G, y cols. Vitamin D Supplements for Prevention of Tuberculosis Infection and Disease. N Engl J Med. 23 Jul 2020;383(4):359-368. doi: 10.1056/NEJMoa1915176. PMID: 32706534.
creado el 12 de Febrero de 2023