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Investigaciones

Una nueva investigación encuentra que el fármaco de uso frecuente en el tratamiento de la gota no retrasa la progresión de la enfermedad renal crónica

(New research finds commonly used gout drug not useful for slowing the progression of chronic kidney disease)
Worst Pills Best Pills Newsletter, enero 2021
Traducido por Salud y Fármacos y publicado en Boletin Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2021; 24 (1)

Tags: alopurinol, Lopurin, Zyloprim, insuficiencia renal, gota, ácido úrico, CKD-FIX, PERL

El alopurinol (Lopurin, Zyloprim) es la terapia de primera línea para la mayoría de los pacientes que padecen gota: al reducir los niveles altos de ácido úrico en la sangre previene ataques repentinos de dolor e inflamación articular incapacitante, el daño articular progresivo y otras complicaciones relacionadas con la gota. El medicamento también es la piedra angular en el tratamiento de los pacientes con cálculos renales debido a los altos niveles de ácido úrico en la orina.

Los niveles altos de ácido úrico en sangre también se han relacionado con un mayor riesgo de desarrollo y progresión de la enfermedad renal crónica. Esto ha llevado a algunos médicos a recetar alopurinol a pacientes con enfermedad renal crónica, aunque no tengan gota o cálculos renales, con la intención de ralentizar la pérdida de la función renal y retrasar la necesidad de diálisis o trasplante de riñón.

Sin embargo, la FDA no ha aprobado el alopurinol para la prevención o el tratamiento de la enfermedad renal crónica [1], un uso denominado “fuera de etiqueta” (o fuera de indicación), y los ocho ensayos clínicos aleatorios publicados entre 1982 y 2012 que se hicieron para determinar si el tratamiento con alopurinol retrasa la progresión de la enfermedad renal crónica fueron pequeños, estaban mal diseñados y aportaron resultados no concluyentes [2].

Los resultados de dos grandes ensayos clínicos aleatorios bien diseñados publicados en la edición del 25 de junio de 2020 del New England Journal of Medicine (NEJM) proporcionan nueva evidencia en contra del uso de alopurinol para reducir la tasa de deterioro de la función renal en pacientes con enfermedad renal crónica.

Datos sobre la enfermedad renal crónica

  • En la enfermedad renal crónica los riñones están dañados y no pueden filtrar la sangre y eliminar normalmente los productos de desecho del cuerpo.
  • En muchos pacientes, la enfermedad renal crónica avanza gradualmente, y eventualmente se convierte en una enfermedad renal en etapa terminal que requiere diálisis o trasplante de riñón.
  • Las principales causas de enfermedad renal crónica en EE UU son la diabetes y la hipertensión.
  • La enfermedad renal crónica solo se puede diagnosticar mediante análisis simples de sangre y orina.
  • En EE UU, aproximadamente 37 millones de personas tienen enfermedad renal crónica, pero la mayoría no sabe que la padecen [3].
  • En 2016, casi 125.000 residentes en EE UU iniciaron tratamiento para la enfermedad renal en etapa terminal, y más de 726.000 (dos de cada 1.000 personas) requerían diálisis o vivían con un trasplante de riñón [4].

Los ensayos del NEJM
El primer ensayo, llamado estudio, se llevó a cabo en 31 hospitales de Australia y Nueva Zelanda y fue financiado por sus agencias gubernamentales de investigación médica [5]. Los investigadores asignaron al azar a adultos con enfermedad renal crónica de moderada a grave para recibir alopurinol (100 a 300 miligramos [mg]; 182 sujetos) al día o un placebo (181 sujetos). A continuación, se controló la función renal de los sujetos durante dos años.

Para ser elegibles para el estudio CKD-FIX, los sujetos tenían que tener un alto riesgo de progresión de la enfermedad renal crónica, ya fuera por tener niveles altos de proteína en la orina o por haber experimentado una disminución significativa de la función renal durante el año previos a su inscripción. El 45% de los sujetos tenía enfermedad renal por diabetes y el 95% tenía hipertensión.

El estudio CKD-FIX no mostró diferencias en la tasa de disminución de la función renal entre los dos grupos, a pesar de que los sujetos del grupo tratado con alopurinol habían experimentado una disminución significativa de los niveles de ácido úrico en sangre. Además, entre los sujetos en el grupo tratado con alopurinol, 63 (35%) experimentaron o bien una disminución de la función renal del 40%, o progresión a enfermedad renal de etapa terminal o muerte, mientras que tales eventos ocurrieron en 51 (28%) de los sujetos del grupo placebo, una diferencia que no fue estadísticamente significativa. La tasa de eventos adversos graves fue similar en ambos grupos.

El segundo ensayo, llamado estudio PERL, se llevó a cabo en 16 centros en EE UU, Canadá y Dinamarca, y fue financiado en parte por los Institutos Nacionales de Salud de EE UU [6]. Para el ensayo, los investigadores asignaron al azar a pacientes con diabetes tipo 1 y evidencia de enfermedad renal diabética a recibir diariamente alopurinol (100 a 400 mg; 267 sujetos) o un placebo (263 sujetos). Luego se midió la función renal de los sujetos después de tres años.

Al igual que el estudio CKD-FIX, el estudio PERL no mostró diferencias en la tasa de disminución de la función renal entre los dos grupos, a pesar de que hubo una disminución significativa en los niveles de ácido úrico en sangre entre los sujetos del grupo de alopurinol. La tasa de eventos adversos graves fue similar en ambos grupos.

En conclusión, estos ensayos clínicos bien diseñados demostraron que el tratamiento con alopurinol para reducir los niveles de ácido úrico en sangre no ralentiza la progresión de la enfermedad renal crónica en pacientes con enfermedad renal crónica con alto riesgo de progresión, ni en pacientes con diabetes tipo 1 con evidencia de nefropatía diabética.

Lo que puede hacer
Teniendo en cuenta los resultados de los estudios CKD-FIX y PERL y el hecho de que el alopurinol rara vez puede causar reacciones de hipersensibilidad peligrosas (de tipo alérgico) que afectan a la piel, la boca y otros órganos, si padece una enfermedad renal crónica, no debe tomar alopurinol para reducir la tasa de deterioro de la función renal.

Referencias

  1. Casper Pharma. Label: allopurinol (ZYLOPRIM). December 2018. https://www.accessdata.fda.gov/drugsatfda_docs/label/2018/016084s044lbl.pdf. Accessed October 26, 2020.
  2. Bose B, Badve SV, Hiremath SS, et al. Effects of uric acid-lowering therapy on renal outcomes: a systematic review and meta-analysis. Nephrol Dial Transplant. 2014;29(2):406-413.
  3. Centers for Disease Control and Prevention. Chronic kidney disease in the United States, 2019. March 5, 2019. https://www.cdc.gov/kidneydisease/pdf/2019_National-Chronic-Kidney-Disease-Fact-Sheet.pdf. Accessed October 26, 2020.
  4. Ibid.
  5. Badve SV, Pascoe EM, Tiku A, et al. Effects of allopurinol on the progression of chronic kidney disease. N Engl J Med. 2020;382(26):2504-2513.
  6. Doria A, Galecki AT, Spino C, et al. Serum urate lowering with allopurinol and kidney function in type 1 diabetes. N Engl J Med. 2020;382(26):2493-2503.
creado el 10 de Febrero de 2021