Salud y Fármacos is an international non-profit organization that promotes access and the appropriate use of pharmaceuticals among the Spanish-speaking population.

Políticas

Investigaciones

Vacunas consideradas como bienes públicos globales: oportunidad de entereza ética para gobiernos y sector privado

Salud y Fármacos, 7 de enero de 2021
Boletín Fármacos: Agencias Reguladoras y Políticas 2021; 24 (1)

Tags: COVID, C-TAP, Covax, vacunas, industria farmaceutica, OMC, la India, Sudáfrica

El COVID-19 trajo a la luz una sindemia[1] que cotidianamente pone al sector salud a prueba en diferentes niveles de acción.

Los que toman decisiones gubernamentales en todo el mundo y los líderes de las compañías farmacéuticas que han desarrollado vacunas con resultados hasta ahora favorables en términos de eficacia y seguridad, tienen la oportunidad de hacer lo éticamente correcto: actuar con conciencia colectiva para superar este desafío global de manera equitativa, asequible, oportuna y basada en evidencia.

Desde noviembre pasado varias compañías farmacéuticas, cuyos candidatos a vacuna se están utilizando en ensayos clínicos de fase III, empezaron a difundir resultados de sus análisis intermedios [1]. Ante tales resultados, aceleraron el proceso de solicitud de autorización para uso de emergencia ante las agencias regulatorias de algunos países. Este proceso ha sido consecuencia de una prelación que tanto gobiernos como fabricantes han otorgado a negociaciones bilaterales de compra-venta, sin tener en cuenta el mecanismo multilateral COVAX y el Banco de Acceso a Tecnología COVID-19 (C-TAP, por sus siglas en inglés) el cual busca superar las barreras de la propiedad intelectual por la pandemia.

Ambos grupos de decisores están a tiempo de cambiar este enfoque nacionalista y centrado en una dinámica de mercado por una estrategia que aumente el acceso a las tecnologías sanitarias para Covid-19 con una perspectiva de bien público global (gratuitas para la gente, distribuidas equitativamente y con base en las necesidades). En términos prácticos, esto significaría orientar esfuerzos y decisiones hacia la ampliación de la fabricación de vacunas contra el Covid-19 para que se puedan producir suficientes dosis seguras y efectivas para el beneficio del mundo entero [2].

La importancia de orientar esfuerzos para aumentar sustancialmente la cantidad de dosis de vacunas disponibles se deriva de las cifras de compromiso de producción informadas por los laboratorios [3]:

  • Vacuna de Moderna: adquirida 100% por países de altos ingresos.
  • Vacuna de Pfizer/BioNTech: adquirida 96% por países de altos ingresos.
  • Vacuna de Oxford/AstraZeneca: 64% en población de países “en desarrollo” con capacidad de cubrir el 18% de la población global en 2021. Si bien han firmado acuerdos de producción con plantas en China e India, no se han establecido acuerdos con todos los países con capacidad de producción para transferir la tecnología.

Los países que están fuera de estos grupos de adquisidores deberán esperar a obtener vacunas a través del mecanismo COVAX o iniciar también negociaciones bilaterales con las compañías farmacéuticas, lo cual, como ha advertido la OMS, podría resultar en un incremento del precio que pagarían por estas tecnologías sanitarias [5]. La aparente disyuntiva frente a la que se encuentran los países carece aún más de sentido si se tiene en cuenta, a manera de ejemplo, que estas tres vacunas han recibido más de US$5.000 millones en financiación pública.

Hay diferentes oportunidades para lograr la cooperación global, que estaría en consonancia con el cumplimiento de la obligación que tienen todos los Estados de abstenerse de realizar acciones que podrían afectar negativamente el acceso a vacunas en otros lugares, y de cooperar y proporcionar asistencia a los países que lo necesitan [6]. Por ejemplo:

  1. Apoyar la propuesta de India y Sudáfrica en la OMC: en octubre pasado estos dos países elevaron al Consejo sobre los ADPIC de la OMC una propuesta para prevenir que las barreras de propiedad intelectual restrinjan el acceso a tecnologías para Covid-19 y así asegurar que todos los sistemas de salud cuenten con las herramientas que necesitan para acabar con la crisis sanitaria y económica [2]. En la última sesión del 2020, celebrada en diciembre pasado, no se logró consenso (35 miembros, provenientes predominantemente de Europa, Asia (1 miembro), Oceanía (1 miembro) y Norte América se opusieron [7]. De momento la propuesta es co-patrocinada por Eswatini, Kenia, Mongolia, Mozambique, Paquistán y África como bloque. Además, la apoyan 15 miembros de la OMS.

    De prosperar, esta iniciativa posibilitaría poner al servicio de todos, las capacidades de fabricación farmacéutica instaladas a lo largo del planeta.

  2. Acogerse al mecanismo C-TAP: este mecanismo, creado por la OMS en respuesta a la solicitud de Costa Rica y respaldado por 40 miembros de la OMS (provenientes de África, América, Asia, Europa y Oceanía), pretende reunir en un solo lugar todo el conocimiento, la propiedad intelectual y los datos relacionados con las tecnologías sanitarias para COVID-19que se comparta voluntariamente [8]. Hasta ahora se han sumado a esta iniciativa Estados, organizaciones intergubernamentales, organizaciones no gubernamentales y personalidades del sector reconocidas globalmente; falta la expresión y compromiso del sector privado. En el momento en que las compañías farmacéuticas y los institutos de investigación que trabajan en estas vacunas compartan su conocimiento tecnológico, sus desarrollos científicos y su propiedad intelectual se iniciará el proceso de superación de estas barreras.
  3. Priorización del mecanismo COVAX para entrega de vacunas: este mecanismo, co-liderado por la OMS, CEPI y la Alianza para las Vacunas (GAVI), que tiene como función “garantizar que las vacunas se desarrollen lo más rápidamente posible, se fabriquen en volúmenes correctos sin comprometer su seguridad, y se entreguen a quiénes más las necesitan” [9], hasta hace pocos días parecía estar relegado al final de la lista para recibir las vacunas. Hace pocos días el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llamó la atención sobre cómo 36 de los 42 países en los que se ha iniciado la introducción de vacunas seguras y eficaces son de altos ingresos, y 6 son de medianos ingresos. Para superar el riesgo de que a corto plazo los países de bajos ingresos y la mayoría de medianos ingresos se queden sin vacunas para la población prioritaria, urgió a los fabricantes a priorizar el mecanismo para la distribución e introducción de vacunas [5]. Si se ignora este llamado a la priorización y no se generan estrategias para aumentar la producción, la iniciativa puede fracasar o solo ser efectiva tardíamente, por lo que no cumpliría su objetivo [2].

La acogida y éxito de los ejemplos (a) y (b) no sólo aceleraría la I+D y maximizará la capacidad de fabricación, sino que también haría que los productos fueran más asequibles al permitir que la competencia genérica contribuya a reducir los precios [2]. Acabaría con las peleas entre los gobiernos por obtener la cantidad máxima posible y lograría una distribución más equitativa. Como lo ha expresado la Dra. Mohga Kamal Yanni, de The People’s Vaccine Alliance “El sistema actual, por el que las empresas farmacéuticas investigan utilizando fondos gubernamentales y para maximizar sus ganancias mantienen sus derechos exclusivos y el secreto sobre su tecnología, podría costar muchas vidas” [6]

El desafío del acaparamiento
Algunos países han adquirido una cantidad de vacunas suficiente como para vacunar a toda su población de 3 a 5 veces, mientras que otros ni siquiera están en una lista de recepción de vacunas. Los efectos de este marcado desbalance tendrán consecuencias globales. El hecho de que sanitariamente un 14% de la población haya reservado el 53% de las vacunas genera preocupación por el retraso potencial para que personas en situación de riesgo en países de bajos y medianos reciban vacunas [6], si no se toman medidas como las mencionadas anteriormente.

Como hemos dicho, los efectos económicos incluyen el aumento de los precios que pagan los Estados por las tecnologías para la salud, y el retraso en la recuperación de la economía global. Según informó hace poco el Foro Económico Mundial, este retraso le costaría a los países de altos ingresos US$119.000 millones anuales [4].

Considerando que esta actitud no es nueva (ocurrió lo mismo en la crisis del VIH/Sida y en el caso de la H1N1), sería bueno hacer una evaluación histórica de lo sucedido, analizar los factores que siguen generando inequidad y utilizar estrategias diferentes que puedan contribuir a lograr los objetivos deseados.

Referencias

  1. Proyecto DIME, Centro de Pensamiento Medicamentos, Información y Poder (Universidad Nacional de Colombia) y Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para América Latina (Universidad de los Andes). Actualización resultados preliminares candidatas a vacunas COVID-19 30 de noviembre de 2020. http://www.proyectodime.info/informacion-regional/informacion-seleccionada-sobre-covid-19/boletines/actualizacion-resultados-preliminares-candidatas-a-vacunas-covid-19-30-de-noviembre-de-2020/
  2. Lewis, C. Rich countries should scale up production of the coronavirus vaccine, not stockpile it. Independent. 10 de diciembre de 2020. https://www.independent.co.uk/voices/coronavirus-vaccine-distribution-patents-pharma-b1769212.html
  3. Boseley, S. Nine out of 10 in poor nations to miss out on inoculation as west buys up Covid vaccines. The Guardian. 9 de diciembre de 2020. https://www.theguardian.com/society/2020/dec/09/nine-out-of-10-in-poor-nations-to-miss-out-on-inoculation-as-west-buys-up-covid-vaccines
  4. Kretchner H. Vaccine nationalism – and how it could affect us all. World Economic Forum. 6 de enero de 2021. https://www.weforum.org/agenda/2021/01/what-is-vaccine-nationalism-coronavirus-covid-19-pandemic/
  5. OMS. WHO Director-General’s opening remarks at the media briefing on COVID-19. 8 de enero 2021. https://www.who.int/director-general/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19-8-january-2021
  6. Amnesty International. Campaigners warn that 9 out of 10 people in poor countries are set to miss out on COVID-19 vaccine next year. 9 de diciembre de 2020. https://www.amnesty.org/en/latest/news/2020/12/campaigners-warn-that-9-out-of-10-people-in-poor-countries-are-set-to-miss-out-on-covid-19-vaccine-next-year/
  7. Pomareda García, F. Persiste dificultad en OMC para propuesta de exención de patentes de vacunas contra COVID-19. Semanario Universidad. 18 de diciembre de 2020. https://semanariouniversidad.com/mundo/no-alcanzan-consenso-en-la-omc-sobre-propuesta-de-exencion-de-patentes-de-vacunas-contra-covid-19/
  8. OMS. Covid.19 technology access pool. https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/global-research-on-novel-coronavirus-2019-ncov/covid-19-technology-access-pool
  9. Salud y Fármacos. COVAX y la distribución equitativa de vacunas contra Covid-19 alrededor del mundo. En Boletín Fármacos: Economía y Acceso. 2020; 23(3):1-5. https://www.saludyfarmacos.org/lang/en/boletin-farmacos/boletines/ago202002/01_co/
creado el 1 de Marzo de 2021