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Patentes y Otros Mecanismos para Prolongar la Exclusividad en el Mercado

Los países en desarrollo abogan por una estrategia equilibrada en referencia al alcance de la protección de la propiedad intelectual en el Comité Asesor de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual

(Developing countries press for a balanced approach to the scope of intellectual property enforcement at the WIPO Advisory Committee)
Ningxiner Li, Nirmalya Syam
South Center, SouthNews No. 564, 7 de julio de 2026
https://mailchi.mp/southcentre/southnews-developing-countries-press-for-a-balanced-approach-to-the-scope-of-intellectual-property-enforcement-at-the-wipo-advisory-committee?e=55f09ff638
Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Propiedad Intelectual 2026; 29 (3)

Tags: los países en desarrollo y la OMPI, exigir la adherencia a las normas de propiedad intelectual, derechos humanos por encima de derechos corporativos, ADPIC, ADPIC +, opiniones sobre la cooperación técnica de la OMPI

La decimoctava sesión del Comité Asesor sobre Observancia o Verificación de Cumplimiento de las Norma (ACE 18 o eighteenth session of the Advisory Committee on Enforcement) se celebró del 2 al 4 de junio de 2026. El Sr. Tim Werner, asesor jurídico del Instituto Federal de la Propiedad Intelectual de Suiza, con sede en Berna, ejerció de presidente. El Sr. Diego Pérez-Bernal, director general de observancia de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (DINAPI) de Paraguay, y la Sra. Christine Pangilinan-Canlapan, directora supervisora de la Oficina de Observancia de los Derechos de Propiedad Intelectual de la Oficina de Propiedad Intelectual de Filipinas (IPOPHL o Intellectual Property Office of the Philippines), con sede en la ciudad de Taguig, ejercieron como vicepresidentes.

Declaraciones iniciales
Las declaraciones iniciales pusieron de manifiesto una clara divergencia en la forma en que los Estados miembros conciben el papel de la observancia (exigir el cumplimiento) de los derechos de propiedad intelectual o el “fomento del respeto” por la propiedad intelectual (tal y como se denomina habitualmente en las deliberaciones de la OMPI). Mientras que las intervenciones de los países en desarrollo giraron en torno a la observancia equilibrada de la propiedad intelectual, las flexibilidades previstas en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), la biopiratería, el desarrollo de capacidades impulsado por la demanda y el respeto al margen de maniobra en las políticas a nivel nacional, los países desarrollados utilizaron una perspectiva más limitada y se centraron en la magnitud económica de las infracciones y en el fortalecimiento de la observancia de la propiedad intelectual.

Una amplia coalición de países en desarrollo argumentó que la observancia de los derechos de propiedad intelectual debe estar al servicio de objetivos de desarrollo más amplios, en lugar de constituir un fin en sí misma. El Grupo Africano afirmó que la observancia de los derechos de propiedad intelectual debe lograr un equilibrio entre la protección de los intereses de los titulares de derechos y la promoción del bienestar social y económico en general. En su opinión, este enfoque es coherente con los artículos 7 y 8 del Acuerdo sobre los ADPIC y con la Recomendación 45 de la Agenda de la OMPI para el Desarrollo: “abordar la observancia de los derechos de propiedad intelectual en el contexto de intereses sociales más generales y, en especial, de cuestiones orientadas al desarrollo, con la idea de que ‘la protección y la observancia de los derechos de propiedad intelectual contribuyan a la promoción de la innovación tecnológica y a la transferencia y difusión de la tecnología, en beneficio mutuo de los productores y los usuarios de conocimientos tecnológicos, y de manera que favorezca el bienestar social y económico, además de un equilibrio entre derechos y obligaciones’, de conformidad con el artículo 7 del Acuerdo sobre los ADPIC”.

Brasil secundó esta postura, argumentando que el objetivo de la observancia de los derechos de propiedad intelectual no es únicamente garantizar beneficios comerciales a los titulares de los derechos, sino también promover la innovación y el desarrollo sostenible. Rechazó firmemente los enfoques “ADPIC +” (“TRIPS plus”) y advirtió contra las evaluaciones unilaterales por parte de otros Estados que puedan ejercer presión sobre los países, más allá de las normas acordadas multilateralmente.

Bangladés subrayó igualmente que la observancia de los derechos de propiedad intelectual debe apoyar la innovación, la salud pública y el desarrollo sostenible. Advirtió contra la promoción de normas “ADPIC +”, a través de actividades de asistencia técnica, e hizo hincapié en que los programas de desarrollo de capacidades deben seguir estando orientados a la demanda y responder a las necesidades que identifiquen los Estados miembros.

Varios países en desarrollo hicieron hincapié en que la observancia por sí sola no puede generar un respeto duradero por la propiedad intelectual. En cambio, argumentaron que la concienciación, la educación y los ecosistemas que apoyen la innovación son igualmente importantes. Bangladés vinculó esta preocupación a los programas de desarrollo de capacidades y advirtió contra la promoción de normas “ADPIC +”. Nigeria, Lesoto y Angola destacaron igualmente la importancia de crear un entorno propicio para la innovación, y Lesoto prestó especial atención a las pequeñas y medianas empresas y a los jóvenes.

La apropiación indebida de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales fue una preocupación central de varios países en desarrollo. Cuando se conceden patentes y otros derechos de propiedad intelectual a solicitantes que reivindican invenciones derivadas de recursos genéticos y de los conocimientos tradicionales asociados, sin el consentimiento previo e informado del país proveedor, o de la comunidad indígena o local, y sin un reparto justo y equitativo de los beneficios, se produce una apropiación indebida de recursos genéticos y de los conocimientos tradicionales asociados, lo que en la práctica permite que se ejerza, un control monopolístico privado sobre aquello a lo que se ha accedido sin autorización.

Para abordar esta cuestión, el Grupo Regional de América Latina y el Caribe (GRULAC o Group of Latin American and Caribbean Countries) señaló de forma explícita que la Recomendación 45 de la Agenda para el Desarrollo insta a abordar la observancia de los derechos de propiedad intelectual “… en el contexto de intereses sociales más generales y, especialmente, de cuestiones orientadas al desarrollo”, y abogó firmemente por abordar la apropiación indebida de recursos genéticos, conocimientos tradicionales y expresiones culturales tradicionales. Irán insistió en que la observancia de los derechos de propiedad intelectual, en el sector de la biotecnología, no se puede examinar al margen del riesgo de apropiación indebida de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales, e instó a que la ayuda legislativa de la OMPI respete los distintos niveles de desarrollo y tradiciones jurídicas de los Estados miembros. Brasil manifestó su satisfacción ante el nuevo Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados (Tratado GRATK o Treaty on Intellectual Property, Genetic Resources and Associated Traditional Knowledge) y alentó su ratificación.

Los países también reflexionaron sobre la forma en que se ofrece la ayuda legislativa y la cooperación técnica. El Grupo de Estados de Europa Central y del Báltico (CEBS o Central European and Baltic States) acogió con satisfacción los debates que tienen en cuenta las flexibilidades nacionales, los niveles de desarrollo y las tradiciones jurídicas. Bangladés e Irán hicieron hincapié, respectivamente, en que la ayuda en materia legislativa y de asistencia técnica debe respetar los niveles de desarrollo de los miembros y no impulsar estrategias “ADPIC +”.

En su declaración ante el ACE 18, el South Centre recordó que el mandato del Comité no consiste simplemente en debatir la observancia de los derechos de propiedad intelectual, sino en hacerlo de manera que se reflejen los intereses sociales generales y las preocupaciones en materia de desarrollo, tal y como exige la Recomendación 45 de la Agenda para el Desarrollo [1]. En este contexto, el South Centre defendió que los marcos de observancia deben ser a la vez eficaces y equilibrados. Deben respetar las prioridades nacionales de desarrollo, las tradiciones jurídicas y las flexibilidades existentes, en virtud del Acuerdo sobre los ADPIC [2]. Al mismo tiempo, deben promover la innovación y la creatividad, salvaguardando al mismo tiempo los intereses públicos, incluyendo el acceso al conocimiento, la salud pública, la transferencia de tecnología, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible. En lo que respecta a la biotecnología, se hizo hincapié en que los debates sobre la observancia de los derechos de propiedad intelectual deberían ir más allá de la lucha contra la falsificación. También deberían abordar la apropiación indebida de recursos genéticos y conocimientos tradicionales.

Los países desarrollados, en cambio, se centraron en la observancia de los derechos de propiedad intelectual. El Grupo B planteó la infracción de la propiedad intelectual principalmente como una amenaza económica, citando un estudio de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO o European Union Intellectual Property Office) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE o Organisation for Economic Co-operation and Development), en el que se estimaba que el comercio de productos falsificados y pirateados alcanzaba los US$467.000 millones al año. La Unión Europea destacó el valor de los activos intangibles y anunció una futura presentación sobre mecanismos de derecho blando. El Reino Unido hizo hincapié en el carácter transfronterizo de los retos, en materia de observancia, y en la importancia de la participación de los jóvenes.

Debates principales del programa de trabajo
Concienciación y campañas estratégicas.Aunque el consenso sobre el fomento de la concienciación es un componente esencial de los sistemas de propiedad intelectual fue amplio, los Estados miembros mostraron diferencias considerables en cuanto a cómo definían los objetivos de dichas iniciativas. Algunos Estados miembros presentaron programas de concienciación diseñados para integrar los conocimientos sobre propiedad intelectual en los sistemas educativos y los ecosistemas de innovación, por ejemplo, concursos anuales de juicios simulados sobre propiedad intelectual, educación en materia de propiedad intelectual, desde la educación preescolar hasta la universidad, actividades de participación ciudadana, hackatones y campamentos juveniles.

Varios países también vincularon la concienciación sobre la propiedad intelectual a objetivos más amplios de innovación y emprendimiento. Por ejemplo, Alemania hizo énfasis en la cooperación con organizaciones del ámbito de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (CTIM) y en iniciativas de formación del profesorado.

Francia presentó datos de encuestas que indicaban que una porción significativa de los consumidores jóvenes no distingue entre productos auténticos y falsificados. En respuesta a ello, ha desarrollado campañas específicas utilizando medios de comunicación orientados a los jóvenes, personas influyentes (influencers) de las redes sociales y contenido educativo interactivo. La República de Corea informó sobre encuestas anuales que miden los patrones de infracción de los derechos de autor, y describió campañas de concienciación que recurren a estudiantes y creadores de contenido como embajadores de los derechos de autor. Del mismo modo, el Reino Unido hizo énfasis en los programas de divulgación dirigidos al público joven, mientras que España presentó campañas que ponían de relieve las consecuencias de la falsificación de productos para el medio ambiente, la sociedad y la salud. Estas iniciativas encuadraban principalmente a la concienciación como una herramienta para desincentivar las infracciones y fortalecer el respeto de los derechos de propiedad intelectual.

A pesar de la diversidad de experiencias nacionales, los debates en el marco del Programa de Trabajo se centraron en gran medida en promover el respeto a la propiedad intelectual y reducir las infracciones. Se prestó relativamente poca atención a las preocupaciones sobre la asequibilidad, las consideraciones relacionadas con el acceso, las flexibilidades del Acuerdo sobre los ADPIC o el riesgo de una observancia excesiva. La intervención de Namibia se sumó a esta preocupación al plantear la cuestión de la barrera de la asequibilidad, que subyace a la piratería de música y películas entre los jóvenes.

Disposiciones institucionales y políticas de observancia. En el marco del programa de trabajo B, dedicado a las disposiciones institucionales y las políticas de observancia (es decir mecanismos para exigir el cumplimiento de la normativa), se debatieron temas como la biotecnología, las tecnologías digitales para la observancia de los derechos de propiedad intelectual, las medidas aduaneras y los modelos institucionales de observancia. En las tres áreas, los debates se centraron principalmente en el fortalecimiento de los instrumentos de observancia y las capacidades institucionales.

Repercusiones de las infracciones de la propiedad intelectual en el sector de la biotecnología. Varios países en desarrollo sostuvieron que los debates sobre la observancia de los derechos de propiedad intelectual en materia de biotecnología también deberían abordar la biopiratería, las obligaciones de acceso y participación en los beneficios, y la protección de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales. Brasil hizo hincapié en la importancia de la innovación relacionada con la biodiversidad y presentó ejemplos relacionados con la comercialización de recursos biológicos y conocimientos tradicionales sin consentimiento ni participación en los beneficios.

India explicó que la biopiratería representa uno de los retos más importantes relacionados con la propiedad intelectual, al que se enfrentan muchos países en desarrollo, y propuso que en futuros debates del Comité Asesor sobre Observancia se aborde esta cuestión de forma más explícita. Indonesia destacó la relevancia de las flexibilidades en materia de salud pública que figuran en el Acuerdo sobre los ADPIC, así como las obligaciones derivadas del Protocolo de Nagoya y del nuevo Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados. Del mismo modo, el Grupo Regional de América Latina y el Caribe apoyó que se siguiera debatiendo sobre la apropiación indebida de conocimientos tradicionales y recursos genéticos.

Los países desarrollados adoptaron una postura notablemente diferente. Varias intervenciones en una mesa redonda sobre el impacto de las infracciones de la propiedad intelectual en el sector biotecnológico se centraron en la seguridad de la cadena de suministro, el respeto a las patentes, la protección de los secretos comerciales y las medidas antifalsificación. EE UU se centró en la integridad de la cadena farmacéutica de suministro y en los instrumentos jurídicos destinados a combatir la falsificación y el robo de secretos comerciales. Perú destacó sus procedimientos administrativos acelerados y sus mecanismos de observancia relacionados con las patentes de productos biológicos. EE UU, la Unión Europea, Japón y Suiza defendieron que los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales se rigen por el mandato del Comité Intergubernamental de la OMPI sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore (CIG o Committee on Intellectual Property and Genetic Resources, Traditional Knowledge and Folklore), y no por el Comité Asesor sobre Observancia. Este desacuerdo se convirtió en una de las líneas divisorias más evidentes de la sesión y volvió a surgir en los debates sobre las futuras actividades.

Tecnologías para la observancia de los derechos de propiedad intelectual en el ámbito digital y tecnologías emergentes. Las presentaciones sobre el tema de las tecnologías para la observancia de los derechos de propiedad intelectual en el ámbito digital y las tecnologías emergentes, se centraron en gran medida en las herramientas tecnológicas, las responsabilidades de los intermediarios, los mecanismos de bloqueo de sitios web, los sistemas de detección automatizada y las estrategias de observancia basadas en plataformas. La Unión Europea presentó los avances en el marco de su Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act), incluyendo medidas relacionadas con la verificación de empresas y los indicadores de confianza. Japón mostró sistemas asistidos por inteligencia artificial (IA), diseñados para detectar el uso no autorizado en línea de contenidos protegidos por derechos de autor. Lituania, la República de Corea y otros países desarrollados presentaron estrategias tecnológicas cada vez más sofisticadas para bloquear sitios web y promover la observancia de las normas contra la falsificación.

La Secretaría de la OMPI presentó la iniciativa “WIPO Alert Pay”, que facilita el intercambio de información entre los titulares de derechos y los proveedores de servicios de pago, en relación con sitios web asociados a la piratería y la falsificación. Además, un estudio independiente que solicitó la OMPI presentó conclusiones sobre las herramientas de inteligencia artificial para la protección de los derechos de autor, las cuales abarcaban la detección automatizada, las solicitudes de retirada y el seguimiento de fotogramas de vídeo manipulados.

Aduanas, aplicación de la ley y modelos institucionales. Las presentaciones sobre aduanas y la aplicación institucional de la ley se centraron igualmente en la eficacia operativa y la capacidad de observancia para lograr que se cumpla la normativa. La Comisión Europea promovió estrategias de derecho blando para animar a los intermediarios en línea a hacer frente a las infracciones. Italia presentó mecanismos para el intercambio de información entre las autoridades públicas y los agentes privados. Japón abordó el uso de los derechos de diseño industrial para vigilar la adhesión a la normativa aduanera, mientras que Bélgica describió los procedimientos para obtener órdenes de bloqueo dinámico de sitios web.

China informó sobre una amplia gama de actividades para vigilar la adherencia a la normativa en relación con los productos falsificados y las indicaciones geográficas, así como sobre los esfuerzos para mejorar la observancia en materia de software. La mayoría de las presentaciones se centraron en mejorar la detección, la coordinación y la eficacia de la observancia.

Un número más reducido de intervenciones presentó consideraciones políticas de carácter más amplio. Kenia presentó evidencia detallada de una encuesta que mostraba que la asequibilidad sigue siendo un factor clave que motiva a los consumidores a adquirir productos falsificados, y que las plataformas de redes sociales sirven cada vez más como canales para el comercio de productos falsificados. Estas intervenciones pusieron de relieve factores que a menudo no se tienen en cuenta en los debates sobre observancia, incluyendo los ingresos y el comportamiento de los consumidores, los incentivos de mercado y otros factores socioeconómicos que contribuyen a las infracciones.

Ayuda legislativa. Aunque el debate sobre la ayuda legislativa de la OMPI estaba incluido en la agenda, ningún Estado miembro compartió ninguna experiencia al respecto. En consecuencia, no se presentó ninguna evidencia empírica sobre la ayuda legislativa que ofrece la OMPI, en materia de observancia de los derechos de propiedad intelectual, ni sobre si dicha asistencia se lleva a cabo de manera equilibrada de acuerdo con las recomendaciones 13 y 45 de la Agenda de la OMPI para el Desarrollo.

Actividades para el desarrollo de capacidades y la formación. La Secretaría de la OMPI proporcionó dos actualizaciones sobre un nuevo curso en línea que aborda la observancia de los derechos de propiedad intelectual (DL 410), que se lanzó como proyecto piloto en junio de 2026, en inglés, así como una actualización sobre el proyecto IMPACT, un programa de formación personalizada que combina cursos en línea (la Academia de la OMPI y la Organización Internacional de Policía Criminal [INTERPOL o International Criminal Police Organization]) con talleres presenciales.

Brasil mostró satisfacción ante el nuevo curso de aprendizaje en línea, pero propuso cuatro aportaciones para garantizar su equilibrio: (i) la integración de la Agenda de la OMPI para el Desarrollo, (ii) la incorporación del nuevo Tratado de la OMPI sobre Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales, (iii) la inclusión adecuada de las flexibilidades en las medidas fronterizas, y (iv) la alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las dimensiones medioambientales.

Actividades futuras e indicaciones del Comité Asesor sobre Observancia
El Comité acordó mantener los cuatro grupos temáticos para los debates de la decimonovena sesión. EE UU propuso compartir experiencias nacionales sobre la protección de los secretos comerciales, centrándose, por su parte, en el décimo aniversario de la Ley de Protección de los Secretos Comerciales (Defend Trade Secrets Act) y su relación con la inteligencia artificial. La propuesta quedó registrada como una manifestación de interés, mientras que Brasil y el Grupo Africano señalaron la necesidad de disponer de más tiempo para examinarla.

En cuanto a la biopiratería y los conocimientos tradicionales, India propuso incluir estudios de caso sobre biopiratería y apropiación indebida en el ámbito de la biotecnología, mejores prácticas para examinar las solicitudes de patentes relacionadas con la biotecnología (incluyendo los requisitos de divulgación del origen), el desarrollo de capacidades para los países en desarrollo y el papel de la observancia de los derechos de propiedad intelectual en el apoyo al Convenio sobre la Diversidad Biológica y al Protocolo de Nagoya.

Brasil también pidió que hubiera más debates sobre observancia y prevención de la apropiación indebida de los recursos genéticos, los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales. El Grupo Regional de América Latina y el Caribe también pidió que los debates incluyeran nuevos intercambios de experiencias nacionales y estrategias prácticas relacionadas con la observancia, en el contexto de la prevención de la apropiación indebida de los recursos genéticos, los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales. Indonesia animó a que se intensificara el diálogo y esperó con interés las aportaciones de la sociedad civil y del ámbito académico.

Estas propuestas se encontraron con las objeciones de EE UU, la Unión Europea, Japón y Suiza, que argumentaron que estos temas entran dentro del mandato del Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore. La declaración del South Centre, que apoyó explícitamente que las actividades futuras permitan que los Estados miembros compartan experiencias nacionales y estudios de caso sobre la biopiratería, fortalezcan la capacidad para hacer frente a las reivindicaciones indebidas de propiedad intelectual y exploren sinergias con el nuevo Tratado de la OMPI, y está directamente alineada con las propuestas que presentaron la India, Brasil y el Grupo Regional de América Latina y el Caribe.

Conclusión
En la decimoctava reunión del Comité Asesor sobre Observancia (ACE 18), el Comité se siguió centrando principalmente en los mecanismos de observancia, las herramientas operativas y la capacidad institucional. A lo largo de cuatro programas de trabajo, los Estados miembros intercambiaron una amplia gama de experiencias prácticas, pero se prestó relativamente poca atención a cuestiones como la proporcionalidad, la asequibilidad, el margen de maniobra política o las salvaguardias contra la observancia excesiva.

Los países en desarrollo exigieron que el Comité Asesor sobre Observancia incorporara una concepción más equilibrada y coherente de la observancia de los derechos de propiedad intelectual, tal y como se recoge en la recomendación 45 de la Agenda para el Desarrollo. Tanto en los grupos regionales como en las intervenciones individuales, los países en desarrollo hicieron hincapié en una observancia equilibrada, la preservación de las flexibilidades del Acuerdo sobre los ADPIC, el respeto a las estrategias nacionales de desarrollo, el desarrollo de capacidades que respondan a la demanda y el reconocimiento de objetivos más generales de interés público. Estos temas surgieron repetidamente en los debates sobre la concienciación, la ayuda legislativa, las actividades de formación y las actividades futuras.

La persistencia en el desacuerdo en torno a debatir sobre la apropiación indebida de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales sugiere que la frontera institucional entre los debates sobre la observancia y las cuestiones más amplias relativas a la gobernanza de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales, seguirá siendo objeto de controversia.

La falta de participación en el intercambio de experiencias sobre la ayuda legislativa de la OMPI en temas relacionados con la adherencia a las normas que rigen el uso de la propiedad intelectual constituyó una laguna en el debate de la ACE 18. La recomendación 13 de la Agenda para el Desarrollo exige que la ayuda legislativa de la OMPI esté “orientada, entre otras cosas, al desarrollo y se base en la demanda, teniendo en cuenta las prioridades y las necesidades particulares de los países en desarrollo, especialmente de los países menos desarrollados, así como en los distintos niveles de desarrollo de los Estados miembros, y que las actividades incluyan plazos para su finalización”.

Por último, los debates sobre el desarrollo de capacidades pusieron de manifiesto una cuestión de política más amplia que trasciende la labor del Comité. Aunque los Estados miembros en general apoyan la ampliación de la asistencia técnica y la formación en materia de observancia de los derechos de propiedad intelectual, sigue habiendo desacuerdo sobre lo que se debería incluir en dichos programas. Para muchos países en desarrollo, el desarrollo eficaz de capacidades requiere no solo capacidad técnica para la observancia de los derechos de propiedad intelectual, sino también una comprensión plena de los principios orientados al desarrollo, las flexibilidades de las políticas y los objetivos más amplios del sistema internacional de propiedad intelectual.

En conjunto, los debates celebrados en la ACE 18 sugieren que el debate central sobre cómo se debe enmarcar e implementar la observancia sigue sin resolverse. Una de las visiones, impulsada por los países desarrollados, da prioridad a una infraestructura de observancia más sólida y a herramientas de observancia cada vez más sofisticadas para proteger los intereses de los titulares de derechos. La otra, defendida por los países en desarrollo, aboga por que los debates y las actividades sobre la observancia de los derechos de propiedad intelectual incluyan también medios para equilibrar los intereses de los titulares de derechos y los del público, la proporcionalidad, la alineación con los objetivos de desarrollo, la preservación del margen de maniobra política a nivel nacional y la resolución de preocupaciones existentes desde hace tiempo, como la biopiratería.

Autores: Ningxiner Li es pasante y Nirmalya Syam es oficial superior de programas del Programa de Salud, Propiedad Intelectual y Biodiversidad (HIPB o Health, Intellectual Property and Biodiversity Programme) del South Centre.

Referencias

  1. South Centre Statement to WIPO ACE 18, June 2026. The South Centre. (n.d.). https://www.southcentre.int/south-centre-statement-to-wipo-ace-18-june-2026/
  2. TRIPS Flexibilities relating to Enforcement. The South Centre. (n.d.). https://ipaccessmeds.southcentre.int/wp-content/uploads/2021/07/Enforcement-1.pdf
creado el 5 de Agosto de 2026