En 2024: Nada nuevo
En 2025: Nada nuevo
En un ensayo clínico aleatorizado sin enmascaramiento frente a la semaglutida con 751 adultos con sobrepeso u obesidad, el promedio de pérdida de peso fue mayor con la tirzepatida (20% frente a 14%), a costa de más casos de trastornos gastrointestinales graves y de reacciones en el lugar de la inyección. Cuando hicimos la búsqueda bibliográfica, se había demostrado que la semaglutida redujo la incidencia de eventos cardiovasculares en ciertos pacientes con sobrepeso u obesidad, pero no ocurrió lo mismo con la tirzepatida.
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Lilly
La principal estrategia para lograr la pérdida de peso en una persona con obesidad o sobrepeso se basa en utilizar un enfoque integral que incluya, en particular, medidas dietéticas adecuadas, ejercicio físico regular y apoyo personalizado [1-3].
En un ensayo clínico controlado con placebo en el que participaron 17.604 pacientes con exceso de peso y antecedentes de enfermedad cardiovascular, tras un seguimiento promedio de tres años, las inyecciones semanales del agonista del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1) semaglutida redujeron levemente la incidencia de eventos cardiovasculares (6,5% frente al 8%), pero no de muerte, a costa de efectos adversos que a menudo eran tan problemáticos que se suspendió el fármaco [2].
La tirzepatida es un agonista tanto del GLP-1 como del polipéptido insulinotrópico dependiente de la glucosa (GIP) [3]. Se autorizó su uso en pacientes con exceso de peso en base a los resultados de ensayos clínicos controlados con placebo que mostraron una mayor pérdida de peso con la tirzepatida. Estos datos se presentaron en Prescrire en 2024. En ese momento se estaba realizando un ensayo clínico que comparaba la tirzepatida con la semaglutida [3]. Los resultados de este ensayo clínico se publicaron en 2025.
Un ensayo clínico aleatorizado sin enmascaramiento frente a la semaglutida. Nuestra última búsqueda bibliográfica no identificó ningún ensayo clínico aleatorizado que comparara la tirzepatida con un agonista de GLP-1, aparte del que la comparó con la semaglutida.
Además de diseñar y financiar este ensayo clínico, la empresa farmacéutica Lilly participó en el análisis de los datos y la redacción del artículo [4]. Aunque un diseño con enmascaramiento habría sido factible y habría proporcionado resultados más sólidos, este ensayo clínico se realizó sin enmascaramiento. Incluyó a 751 adultos (con una media de edad de 45 años) con obesidad o sobrepeso, pero sin diabetes. Tras 72 semanas, el promedio de pérdida de peso fue del 20% en el grupo de tirzepatida, frente al 14% en el grupo de semaglutida, con un peso inicial promedio de 113 kg. Se notificó una reducción del peso corporal igual o superior al 10% en el 82% de los pacientes del grupo tirzepatida, frente al 61% del grupo semaglutida; se notificó una reducción de peso igual o superior al 20% en el 48% frente al 27%. Todas estas diferencias son estadísticamente significativas [4]. La calidad de vida y las complicaciones asociadas al exceso de peso corporal no fueron criterios de valoración en este ensayo clínico [4].
Tirzepatida para la prevención cardiovascular en pacientes con exceso de peso corporal: resultados previstos para finales de 2027. Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo llamado Surmount-MMO, que se inició en 2022, está evaluando el efecto de la tirzepatida sobre las complicaciones cardiovasculares del exceso de peso corporal en aproximadamente 15.000 pacientes sin diabetes de 40 años o más. Los resultados se esperan para finales de 2027 [5]. Complementarán los de un ensayo clínico controlado con placebo en el que participaron 731 adultos con obesidad e insuficiencia cardiaca, que sugieren que la mortalidad con la tirzepatida es más alta a pesar de que la proporción de pacientes cuya insuficiencia cardiaca empeoró fue más baja [6].
Además, dos ensayos clínicos aleatorizados doble ciego han comparado la tirzepatida con placebo en un total de 469 pacientes con obesidad y apnea del sueño [7]. El criterio principal de valoración fue un criterio indirecto y no clínico. En estos ensayos clínicos, no se demostró que la tirzepatida mejore las puntuaciones de calidad de vida [7].
Perfil de efectos adversos similar al de los agonistas del GLP-1. El perfil de efectos adversos conocidos de la tirzepatida parece ser similar al de los agonistas del GLP-1: altas tasas de trastornos gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea, reflujo gastroesofágico, estreñimiento, obstrucción intestinal, etc.); deshidratación e insuficiencia renal; cálculos biliares y pancreatitis; hipoglucemia, especialmente cuando se combina con una insulina o una sulfonilurea; y reacciones en el lugar de inyección [2, 8].
Según los datos obtenidos tras su introducción en el mercado, los agonistas de GLP-1 conllevan un riesgo de disestesia [2, 9]. Algunos riesgos siguen sin estar claros, como un posible aumento del riesgo de pensamientos suicidas, suicidio y depresión, así como neuropatía óptica isquémica y, a largo plazo, cáncer, en particular de tiroides [2].
En el ensayo clínico sin enmascaramiento frente a la semaglutida, se notificó al menos un evento adverso en aproximadamente tres cuartas partes de los pacientes de cada grupo. Los efectos adversos notificados con más frecuencia fueron trastornos gastrointestinales [4]. En el grupo de tirzepatida, se notificaron vómitos con menor frecuencia (en el 15% de los pacientes frente al 21% con la semaglutida), mientras que los eventos adversos gastrointestinales graves fueron más frecuentes (4,5% frente al 3,7%). También se notificaron más reacciones en el lugar de inyección con la tirzepatida (8,6% frente a 0,3%) [4].
Revisión de la literatura hasta el 9 de septiembre de 2025
En respuesta a nuestra solicitud de información, Lilly nos proveyó documentos administrativos y documentos publicados.