Resumen
Las muertes de niños en Chhindwara (Madhya Pradesh) a causa de un jarabe para la tos adulterado con dietilenglicol (DEG) han puesto al descubierto las deficiencias en la regulación farmacéutica, desde las plantas de fabricación hasta el farmacéutico.
Han dejado en evidencia la vacuidad de los anuncios realizados por gobiernos y organismos reguladores —tras casos similares de intoxicaciones masivas por DEG en jarabes para la tos registrados en 2020, 2022 y 2023— sobre la implementación de estándares de fabricación más elevados, inspecciones periódicas de las plantas y medidas contundentes contra quienes incumplen la normativa.
La tragedia de Chhindwara ha revelado un sistema de regulación farmacéutica que no solo ha fracasado reiteradamente en garantizar la seguridad de los medicamentos, sino que también se opone activamente a cualquier escrutinio público de su funcionamiento.