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Reacciones Adversas

Agonistas de GLP-1 y agonistas duales de GLP-1/GIP: neuropatía óptica isquémica

(GLP-1 and dual GLP-1/GIP agonists: ischaemic optic neuropathy)
Prescrire International 2026; 35 (281): 129-130
Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Farmacovigilancia 2026; 29(3)

Tags: Agonistas de GLP-1 y agonistas duales de GLP-1/GIP: neuropatía óptica isquémica, dulaglutida, exenatida, semaglutida, tirzepatida, agonistas GLP-1 y neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, amaurosis fugaz unilateral, pérdida repentiva de la visión

  • Un estudio de cohorte de gran tamaño que analizó datos de más de 37 millones de pacientes con diabetes tipo 2, utilizando dos métodos diferentes, demostró un riesgo mayor de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica con el consumo de dulaglutida y exenatida.

A principios de 2025, informamos que un estudio epidemiológico de EE UU había descubierto que las inyecciones de semaglutida, el agonista de GLP-1, se asociaron con un riesgo mayor de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica [1].

La neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica ¿es un efecto adverso de todos los agonistas de GLP-1 y de la tirzepatida, que también es un agonista de GIP?

A finales de 2025, se publicaron nuevos estudios de cohorte y un metaanálisis sobre este tema.

Dos estudios de cohorte de gran tamaño y un metaanálisis sobre la semaglutida: datos que concuerdan.
Un estudio de cohorte, que utilizó la información de las bases de datos nacionales de servicios médicos daneses para el período 2018-2023, demostró un vínculo entre las inyecciones de semaglutida y la incidencia de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica en pacientes con diabetes tipo 2 [2].

La cohorte estaba integrada por pacientes con diabetes tipo 2 que, en 2018, no presentaban neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica y que nunca habían recibido semaglutida. Se comparó a 106.454 pacientes que recibieron una inyección semanal de semaglutida durante el período de estudio con 317.698 pacientes que no se expusieron a la semaglutida. La incidencia anual de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica fue de 22,8 por cada 100.000 pacientes en el grupo semaglutida, frente a 9,3 por cada 100.000 en el grupo control.

Después de ajustar por diferentes factores de confusión, el riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica pareció ser dos veces mayor en los pacientes expuestos a semaglutida (cociente de riesgos [HR] 2,2; intervalo de confianza del 95% [IC95]: 1,5-3,1). La mediana del plazo transcurrido entre el inicio de las inyecciones de semaglutida y la aparición de esta neuropatía fue de aproximadamente 22 meses [2].

Otro estudio de cohorte realizado con datos de registros nacionales daneses y noruegos, con un seguimiento de hasta cinco años, comparó el riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica en pacientes con diabetes tipo 2 que habían comenzado el tratamiento con semaglutida (alrededor de 61.000 pacientes) o una gliflozina (alrededor de 119.000 pacientes) entre 2018 y 2024. En general, después de ajustar por diferentes factores de confusión, el riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica pareció ser dos veces mayor con la exposición a semaglutida que con la exposición a una gliflozina (HR ajustado 2,8; IC95: 1,7-4.8) [3].

Un metaanálisis de 78 ensayos clínicos aleatorizados comparativos, que incluyeron un total de 73.640 pacientes, demostró un riesgo aproximadamente cuatro veces mayor de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica en pacientes expuestos a la semaglutida en comparación con el grupo control (odds ratio [OR] 3,9; IC95: 1,0-15,0) [4].

Resultados desiguales con la semaglutida en tres estudios que utilizaron la misma plataforma de datos de servicios médicos. Otro estudio de cohorte examinó este riesgo utilizando una base de datos de servicios médicos de la plataforma TriNetX, que recopila los registros médicos digitales anonimizados de aproximadamente 200 millones de pacientes, la mayoría de los cuales viven en EE UU [5, 6].

Entre 2019 y 2023, se comparó a alrededor de 175.000 pacientes con diabetes que habían comenzado el tratamiento con semaglutida con el mismo número de pacientes, emparejados por diferentes características, que habían comenzado el tratamiento con un fármaco hipoglucemiante que no fuera un agonista de GLP-1. En este estudio, el riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica también pareció ser dos veces mayor con semaglutida que con otro hipoglucemiante, después de dos años de exposición (HR 2,4; IC95: 1,4-4,2). Este riesgo se mantuvo después de cuatro años de exposición (HR 2,1; IC95: 1,3-3,3), con un riesgo general estimado durante todo el período de exposición de 2,2 (IC95: 1,4-3,6) [5].

Se realizaron otros dos estudios utilizando la misma base de datos durante períodos similares, pero con otro método de selección, lo que redujo el número de pacientes incluidos. Se dividió a los participantes en estas cohortes en numerosas subcohortes, y la duración del seguimiento fue diferente entre los grupos. No se hizo un análisis del riesgo general asociado con la semaglutida en toda la población de pacientes expuestos [7, 8].

Todos estos resultados se publicaron entre diciembre de 2024 y abril de 2025, sin hacer un análisis de las incongruencias entre los estudios, en particular entre aquellos que utilizaron la misma base de datos de servicios médicos [7].

Estos dos estudios no demostraron un aumento estadísticamente significativo del riesgo. Sin embargo, dadas sus debilidades metodológicas, sus resultados son débiles e insuficientes para descartar un aumento del riesgo [7, 8].

También con otros agonistas de GLP-1. Un estudio de cohorte de gran tamaño analizó datos de más de 37 millones de pacientes con diabetes tipo 2, con el objetivo de evaluar la asociación entre los agonistas de GLP-1 y la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica. Los autores analizaron datos de 14 bases de datos que contienen información sobre reembolso y registros médicos (Observational Health Data Sciences and Informatics o Ciencias de Datos de Salud Observacional e Informática). Además de la semaglutida, se evaluaron otros dos agonistas de GLP-1: dulaglutida y exenatida. Los resultados sugieren que el riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica no es específico de la semaglutida [9].

En el análisis de cohorte que comparó a los pacientes que habían comenzado el tratamiento con dulaglutida o semaglutida, no se encontró una diferencia significativa entre los dos grupos, lo que sugiere que ambos principios activos conllevan el mismo nivel de riesgo. Un análisis adicional mostró un mayor riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica con semaglutida (razón de tasas de incidencia [RTI] 1,3; IC95: 1,1-1,5). Este también fue el caso cuando se utilizó una definición más específica del trastorno (RTI 1,5; IC95: 1,3-1,8). Con la exenatida, el riesgo aumentó solo al utilizar la definición más específica del trastorno (RTI 1,6; IC95: 1,02-2,6). Este análisis se inclinaría a subestimar el riesgo de neuropatía óptica porque algunas de las bases de datos utilizadas excluyeron a los pacientes mayores de 65 años, que tienen más probabilidades de padecer este trastorno [9].

Se obtuvieron resultados similares en un estudio de cohorte, basado en un marco conceptual de ensayo clínico emulado, que utilizó datos de los registros médicos de pacientes de EE UU [10]. Este estudio comparó el riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica en pacientes con diabetes tipo 2 que habían comenzado el tratamiento con semaglutida o tirzepatida entre 2017 y 2023 (alrededor de 80.000 pacientes), frente a un grupo de pacientes que habían comenzado el tratamiento con otro fármaco hipoglucemiante como insulina, metformina, etc. (alrededor de 80.000 pacientes).

En general, después de ajustar por diferentes factores de confusión, el riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica pareció mayor en pacientes expuestos a agonistas de GLP-1 que en los que se expusieron a otro fármaco hipoglucemiante (HR 1,8; IC95: 1,01-3,1), tras un seguimiento de dos años.

En la práctica, diferentes estudios muestran un mayor riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica después de iniciar el tratamiento con semaglutida. Los datos sobre la semaglutida son particularmente sólidos, pero otros datos sugieren que este efecto adverso es común a todos los agonistas de GLP-1, incluyendo la tirzepatida, que también es un agonista de GIP.

En junio de 2025, el Comité Europeo para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC) de la EMA llegó a la conclusión de que la semaglutida se asocia con un riesgo muy raro de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica. Por lo tanto, la EMA recomendó que este efecto adverso se incluyera en el resumen de las características del producto (RCP), describiéndolo como muy raro [11].

Los pacientes deben saber que, si presentan señales que indiquen neuropatía óptica isquémica, como la pérdida repentina e indolora de la visión en un ojo, requieren un examen oftalmológico urgente y deben interrumpir el tratamiento con un agonista de GLP-1 o con tirzepatida hasta que se hayan completado las pruebas complementarias [12].

Revisión de la literatura hasta el 21 de octubre de 2025

  1. Prescrire Editorial Staff “Semaglutide: optic neuropathy” Prescrire Int 2025; 34 (269):107.
  2. Grauslund J et al. “Once-weekly semaglutide doubles the five-year risk of nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy in a Danish cohort of 424,152 persons with type 2 diabetes” Int J Retina Vitreous 2024; 10 (1): 97, 8 pages.
  3. Simonsen E et al. “Use of semaglutide and risk of non-arteritic anterior ischemic optic neuropathy: A Danish-Norwegian cohort study” Diabetes Obes Metab 2025; 27 (6): 3094-3103.
  4. Natividade GR et al. “Ocular adverse events with semaglutide. A systematic review and meta-analysis” JAMA Ophthalmol 2025: e252489.
  5. Hsu AY et al. “Semaglutide and nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy risk among patients with diabetes” JAMA Ophthalmol 2025; 143 (5): 400-407.
  6. TriNetX LIVE™ Networks “Define, explore, and analyze cohorts from hundreds of millions of de-identified patients around the globe” accessed 15 July 2025: 2 pages.
  7. Chou CC et al. “Association between semaglutide and nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy: A Multinational Population-Based Study” Ophthalmology 2025; 132 (4): 381-388.
  8. Abbass NJ et al. “The effect of semaglutide and GLP-1 Ras on risk of nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy” Am J Ophthalmol 2025; 274: 24-31.
  9. Cai CX et al. “Semaglutide and nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy” JAMA Ophthalmol 2025; 143 (4): 304-314.
  10. Wang L et al. “Semaglutide or tirzepatide and optic nerve and visual pathway disorders in type 2 diabetes” JAMA Netw Open 2025; 8 (8): 14 pages + supplemental online content: 14 pages.
  11. EMA “PRAC concludes eye condition NAION is a very rare side effect of semaglutide medicines Ozempic, Rybelsus and Wegovy” 6 June 2025: 5 pages.
  12. Tamhankar M et al. “Nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy: Clinical features and diagnosis” UpToDate. http://www.uptodate.com accessed 13 November 2025: 23 pages.
creado el 10 de Agosto de 2026