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Ética

Novedades sobre la Covid

Los inversores pierden la votación para compartir los conocimientos sobre la vacuna Covid

(Investors lose vote to share Covid vaccine know-how)
Jonathan Josephs
BBC News, 29 de abril de 2022
https://www.bbc.com/news/b usiness-61262065
Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Salud y Fármacos: Ética y Derecho 2022; 25(3)

Tags: Moderna, Pfizer, Johnson & Johnson, inversionistas, transferir tecnología, pandemia, covid, Achmea Investment Management, acceso equitativo a vacunas

Tres de los mayores fabricantes de vacunas covid del mundo han rechazado el intento de obligarlos a compartir los conocimientos técnicos para fabricar sus vacunas. Un grupo de inversores presentó propuestas a las juntas anuales de accionistas de Pfizer, Johnson & Johnson y Moderna, pero fueron rechazadas. Explicaron que compartir la propiedad intelectual aceleraría la distribución de las vacunas al impulsar su fabricación. Pero los fabricantes de medicamentos afirman que están fabricando dosis más rápidamente de lo que se pueden utilizar.

Según el director de la Organización Mundial de la Salud, el Dr. Tedros Ghebreyesus, ya se han distribuido más de 11.400 millones de dosis de vacunas en todo el mundo, aunque un tercio de la población mundial no ha recibido ni una sola dosis. En un acto sin precedentes, el director de la OMS se dirigió a la asamblea general anual de Moderna, y les dijo que si ayudaban a impulsar la producción de vacunas “salvarían vidas, disminuiría el riesgo de que aparecieran variantes y se abarataría el coste económico de la pandemia”.

Pero su argumento de que la “desigualdad global provocaría muchas más muertes” no fue suficiente para convencer a los accionistas. Sólo el 24% respaldó la idea de que la empresa emprendiera un estudio de viabilidad para transferir la propiedad intelectual y los conocimientos técnicos a los fabricantes de los países de ingresos bajos y medios. Entre los accionistas de Pfizer, sólo el 27,3% estaba a favor de una moción similar. Johnson & Johnson aún no ha hecho públicas las cifras, pero la propuesta también fracasó.

Achmea Investment Management, con sede en los Países Bajos, lidera un grupo de 65 empresas que controlan colectivamente US$3,5 billones en activos, y apoyan la idea. “Creo que una gran parte de los inversores ha mostrado su apoyo a estas medidas”, declaró a la BBC Frank Wagemans, especialista en acuerdos de Achmea. Pero añadió: “Hay que hacer más en los próximos meses y años porque sabemos que la pandemia por covid aún no ha terminado”.

Dijo que era una “pequeña victoria”, y que Moderna había incorporado que se estableciera un vínculo entre las bonificaciones para los ejecutivos y lo bien que la empresa satisface la demanda de vacunas covid en los países menos favorecidos.

“La recuperación económica mundial se sigue viendo limitada por el acceso desigual a los insumos para prevenir y tratar la covid-19”, declaró a la BBC el economista del Fondo Monetario Internacional (FMI) Ruchir Agarwal.

El FMI afirma que una mejor distribución de las vacunas puede ayudar a impulsar la economía mundial en US$9 billones para 2025.

El año pasado, Moderna suministró 807 millones de dosis de vacunas covid, lo que le generó unos beneficios de US$12.200 millones. La empresa dice que más de una cuarta parte de ellas se distribuyeron en países de ingresos bajos o medios.

Al exponer los argumentos contra la propuesta de los accionistas, su consejo de administración afirmó que podría haber suministrado más si no hubiera sido por las dificultades que aparecieron en el último momento, y destacó a África como ejemplo. Estos problemas incluyen la capacidad de refrigeración, la disponibilidad de personal de salud y las dudas sobre las vacunas. La empresa, con sede en EE UU, afirma también que está trabajando con sus socios para aumentar la producción y que está construyendo una planta de fabricación en Kenia para, en el futuro, aumentar la disponibilidad de vacunas. (Ver más adelante el articulo MSF: Moderna debe compartir inmediatamente la tecnología de la vacuna de ARNm, sobre este tema.

Albert Bourla, director general de Pfizer, que desarrolló su vacuna con BioNTech, dijo a sus accionistas que ya se han distribuido 3.400 millones de dosis de vacunas en 179 países.

Al oponerse a compartir su propiedad intelectual, el consejo de administración de la empresa argumentó que “la fabricación de vacunas es un proceso extraordinariamente complejo”, en el que intervienen 280 ingredientes de 86 proveedores de 19 países. Añadieron que si otros fabricantes no eran capaces de cumplir todos los requisitos para fabricar sus vacunas adecuadamente, podrían en riesgo a los pacientes

Este año, la empresa está ampliando su producción a 4.000 millones de dosis, y una cuarta parte de ellas se destinarán a los países menos favorecidos. Las personas con ingresos más bajos recibirán las vacunas a precio de coste, dijo el Sr. Bourla a los accionistas.

Johnson & Johnson ha recibido cientos de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses para desarrollar su vacuna. Dice que el año pasado colaboró con la Unión Africana y la alianza Covax para proporcionar 900 millones de dosis a un precio no lucrativo, y que está trabajando en un acuerdo de licencia con una empresa africana que garantice que seguirán todas las normas de seguridad.

Las propuestas para compartir la propiedad intelectual fueron presentadas por Oxfam USA, que posee acciones en cada una de las empresas farmacéuticas, lo que le permite impulsar cambios.

Los argumentos de las tres empresas en contra de las mociones “no se sostienen”, según Robbie Silverman, de Oxfam USA.

“Lo que el statu quo, basado en donaciones, ha conseguido es un 74% de cobertura vacunal en los países ricos y un 12% en los países pobres”, dijo.

Los fabricantes de medicamentos han exagerado la prevalencia de gente que tiene dudas sobre las vacunas, dijo a la BBC, y añadió que un sistema controlado por unas pocas empresas de gran tamaño ha generado problemas de distribución.

“Hace que sea muy difícil planificar sobre el terreno cuando no se sabe cuántas dosis van a llegar”, dijo.

“Los países de menores ingresos están diciendo que nos den las herramientas que necesitamos para fabricar nuestras propias dosis para nuestros propios ciudadanos, y que la fabricación local resolverá muchos problemas”.

Wagemans, de Achmea, se muestra optimista respecto a los cambios que se producirán, y afirma que se necesita tiempo para cambiar las políticas de las empresas, y que los votos enviaron un “fuerte mensaje”.

creado el 5 de Diciembre de 2022