Salud y Fármacos is an international non-profit organization that promotes access and the appropriate use of pharmaceuticals among the Spanish-speaking population.

PRESCRIPCIÓN, FARMACIA Y UTILIZACIÓN

Prescripción

La sobremedicación de los jóvenes vulnerables con medicamentos psiquiátricos: un regalo para la industria farmacéutica
(Overmedication of vulnerable youth with psychiatric medication: Boon for the pharma industry)
Vicki Martin
Mad in America, 13 de marzo de 2014
http://www.madinamerica.com/2014/03/overmedication-vulnerable-youth-psychiatric-medication-boon-pharmaceutical-industry/
Traducido por Salud y Fármacos

En la década pasada ha resurgido con fuerza la preocupación por el incremento, excesivo e inapropiado, del uso de medicación psiquiátrica fuera de la indicación autorizada (off-label) en niños. Además, también ha crecido la práctica de emplear cócteles de medicamentos (polifarmacia) en psiquiatría infantil. Todos estos medicamentos pueden potencialmente provocar daños importantes. Muchos presentan efectos adversos graves y duraderos como por ejemplo la ganancia de peso, obesidad, diabetes, colesterol alto, trastornos en la psicomotricidad, crisis convulsivas, arritmias cardiacas, trastornos neurológicos, ginecomastia en los chicos, violencia y suicidio.

En los últimos diez años se han reportado varias muertes relacionadas con estos medicamentos. En el 2006 la FDA recibió informes de al menos 29 niños que habían muerto y otros 165 casos más de niños que habían sufrido efectos adversos graves y en todos ellos los antipsicóticos estaban entre las “sospechas principales”. Esto implica un verdadero salto cuántico si tenemos en cuenta que en el año 2000 fueron 10 las muertes descritas y 85 los casos de efectos adversos graves en niños relacionados con este tipo de fármacos. Dado que la comunicación de estos eventos adversos es fundamentalmente voluntaria, podemos considerar estas cifras como una fracción del total. Se sabe que los niños pobres que tienen cobertura con Medicaid y los niños que están bajo cuidado del sector público que también están cubiertos por Medicaid, son más propensos a recibir una receta psiquiátrica. Además el uso de antipsicóticos en niños cubiertos por Medicaid es cinco veces superior al uso descrito en el sector sanitario privado.

La industria farmacéutica ha salido ampliamente beneficiada en su esfuerzo de crear y vender medicamentos psiquiátricos tanto a médicos como a consumidores. En el 2012 las 11 compañías farmacéuticas más grandes tuvieron beneficios netos de US$85.000 millones. Estas mismas compañías se han dedicado a invertir ingentes cantidades de dinero en proporcionar regalos, cenas lujosas, etc, a médicos con la intención de influir en sus patrones de prescripción. Los medicamentos psiquiátricos están entre los más frecuentemente prescritos y entre las clases de medicamentos más vendidos en EE UU. Así es que ¿Cuál es el motivo de que tantos niños reciban prescripciones con medicación psiquiátrica fuera de las indicaciones autorizadas?

El uso off-label se define como el uso de fármacos en indicaciones no autorizadas o en grupos de edad no autorizados, o en dosis no autorizadas, o en formas de administración no autorizadas. La FDA no tiene autoridad legal para regular la práctica médica y por tanto el médico es libre de prescribir un medicamento off-label.

De acuerdo con la ley “Federal Food and Drug Cosmetic Act”, es ilegal que las compañías farmacéuticas promocionen sus productos para usos no autorizados por la FDA, y aquellas corporaciones que lo hagan pueden estar sujetas a responsabilidad civil bajo el decreto “False Claims Act”, y también sujetas a penas criminales. A pesar de esta ley, muchas compañías farmacéuticas han promocionado con frecuencia medicamentos psiquiátricos off-label, es decir, para usos no autorizados en niños y lo han hecho dirigiéndose a psiquiatras, médicos de atención primaria y pediatras. Desde 2007 el gobierno ha ganado varios juicios contra compañías farmacéuticas como Bristol Myers Squibb, Eli Lilly, Astra Zeneca, Forrest y Pfizer por prácticas de comercialización de medicamentos psiquiátricos off-label en niños.

Todos los años, las compañías farmacéuticas invierten más dinero en influir a legisladores que cualquier otro grupo industrial. Según datos de Opensecrets.org. desde 1998 a 2012 invirtieron US$2,6 millones en lobbying. Esta cifra es bastante superior a la invertida por la industria del gas y el petróleo en actividades similares y en el mismo periodo de tiempo (US$1,6 millones). Una se pregunta por qué motivo Medicaid pagaría para que los niños reciban medicamentos psiquiátricos off-label o lo que es peor, para que reciban cócteles de medicación peligrosos sin que estén auspiciados por ninguna guía de práctica clínica válida. En mi opinión hay pocas dudas al respecto, los grupos de presión política han conseguido influir en los decisores que han puesto a disposición estos medicamentos en los Formularios del Medicaid.

En mi propia experiencia clínica con niños en una clínica de pacientes externos sin ánimo de lucro, frecuentemente me encuentro en la posición de tener que prestar atención sanitaria a niños que ya están recibiendo cócteles de medicamentos (3 o más medicamentos psicotrópicos). La mayoría de estos niños han sido hospitalizados varias veces, y de cada ingreso han salido con dosis más altas y/o un nuevo medicamento off-label añadido a su tratamiento. Por lo general, trato de hacer lo posible porque estos niños reciban un tratamiento de calidad, basado en evidencia científica y de un médico bien formado y entonces procuro retirar esta medicación progresivamente de manera segura.

Tan pronto como empiezo a informar a los padres y cuidadores sobre la medicación con el fin de consensuar las decisiones terapéuticas, me doy cuenta de que la mayoría de padres y cuidadores no tenían conocimiento alguno de los riesgos potenciales ni de los efectos secundarios de los medicamentos que sus hijos estaban tomando. En teoría, estos mismos padres y cuidadores habían tenido que dar su consentimiento y antes de esto tenían que haber asistido a una discusión sobre estos medicamentos antes de dar su consentimiento informado mientras sus hijos estaban ingresados en la unidad de agudos o en otras unidades de hospitalización.

Seguramente las recomendaciones que me dispongo a hacer no sean muy bien acogidas por mis compañeros médicos que valoran su libertad de prescripción, pero sólo pretendo recordar algunos puntos de seguridad elementales para proteger a los niños vulnerables en nuestro actual sistema de salud mental:

  1. Por ley se debe obligar a los médicos a revelar y a documentar la información revelada a las personas que tengan la custodia legal de los niños cuando prescriban medicamentos off-label a pacientes pediátricos.
  2. Los formularios de Medicaid que han sido pagados con nuestros impuestos solamente deben permitir la prescripción de medicamentos psiquiátricos no autorizados o el uso de múltiples medicamentos en niños cuando el médico que lo solicita haya puesto a disposición de un psiquiatra infantil empleado por el gobierno un informe médico donde argumente y justifique el uso del tratamiento en cuestión, el cual tendrá que ser autorizado en última instancia por un psiquiatra estatal.
  3. Se debe prohibir a los ex-ejecutivos de compañías farmacéuticas que puedan participar en los comités gubernamentales de Medicaid donde se toman decisiones acerca de los formularios, y esta prohibición debería durar como mínimo diez años.
creado el 12 de Septiembre de 2017