Resumen
Las buenas prácticas clínicas exigen que antes de inscribir a un participante en un ensayo clínico con un riesgo superior al mínimo se obtenga el consentimiento informado de los participantes.
El consentimiento diferido, que consiste en inscribir a los pacientes en un ensayo clínico antes de obtener su consentimiento, se emplea a veces en servicios de urgencias
cuando los pacientes no pueden dar su consentimiento, se encuentran en estado crítico o un retraso en la inscripción les impediría acceder a los posibles beneficios del tratamiento experimental.
Este artículo revisa los riesgos y beneficios asociados al uso del consentimiento informado diferido en los ensayos controlados aleatorizados, y la aceptabilidad ética de su uso en algunos contextos específicos de los ensayos clínicos.