Resumen
Este capítulo explora la evolución transformadora de la ética de la investigación en el siglo XXI, marcada por la rápida innovación tecnológica, la colaboración global y el cambio en los valores sociales. El capítulo evalúa cómo los principios éticos tradicionales como el respeto, la beneficencia, la justicia y la no maleficencia deben adaptarse para abordar los desafíos emergentes de la inteligencia artificial, la automatización, las tecnologías inmersivas y las grandes bases de datos (big data).
Se analizan críticamente cuestiones clave como la responsabilidad (rendición de cuentas) por los algorítmos, el consentimiento informado en entornos digitales, la vulnerabilidad de los participantes, la gobernanza de datos y la propiedad intelectual.
El análisis destaca las tensiones entre la armonización global y el relativismo cultural en la gobernanza ética, al tiempo que enfatiza la necesidad de usar marcos conceptuales anticipatorios y adaptativos.
Se presta especial atención a la responsabilidad ecológica, al cuidado de los participantes y el creciente papel de la educación ética para garantizar la dignidad humana, la integridad científica y la responsabilidad social.