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Reacciones Adversas

Iinhibidores de la anhidrasa carbónica. Colirio de dorzolamida y brinzolamida: síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica y anemia aplásica

Rev Prescrire 2022; 42 (469): 826
Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos 2023; 26 (2)

Tags: hipertensión ocular, inhibidores de la anhidrasa carbónica, colirio, brinzolamida, metazolamida, Azopt

Un equipo canadiense ha estudiado la incidencia de eventos inmunomediados graves (síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica o anemia aplásica) en pacientes expuestos a un inhibidor de la anhidrasa carbónica. Compararon la incidencia observada cuando el fármaco se utilizó en forma de colirio ocular con la observada tras la administración oral [1].

A partir de una base de datos canadiense de seguros de salud para el período 1995-2020, se establecieron dos cohortes, emparejadas por edad, sexo y estado de diabetes, con un total de 128.942 pacientes mayores de 65 años. Estos pacientes habían recibido tratamiento, por primera vez durante al menos 4 meses, con un inhibidor de la anhidrasa carbónica, en forma de colirio en la mitad de los casos y por vía oral en la otra mitad. En el 71% de los casos, los colirios utilizados contenían dorzolamida, mientras que el resto de casos contenían brinzolamida (Azopt° u otras marcas). Para la administración oral se empleó acetazolamida en el 92% de los pacientes y metazolamida en el resto de los pacientes. Se registraron los eventos inmunomediados que tuvieron lugar en los 120 días posteriores a la exposición inicial [1].

El riesgo absoluto de aparición de estos efectos adversos graves fue de 1 por cada 481 pacientes a los que se les prescribió por primera vez un inhibidor de la anhidrasa carbónica en forma de colirio y de 1 por cada 345 pacientes a los que se les prescribió un inhibidor de la anhidrasa carbónica por vía oral. La diferencia es estadísticamente significativa, pero con un bajo nivel de significación [1].

En la práctica
Los inhibidores de la anhidrasa carbónica en forma de colirio son fármacos de tercera línea para el tratamiento de la hipertensión ocular, después de betabloqueantes como timolol y los análogos de la prostaglandina F2 alfa como latanoprost [2].

En ocasiones son la causa de efectos adversos graves con un mecanismo inmunomediado, que se puede producir incluso con la administración ocular tópica.

Referencias

  1. Popovic MM et al. “Serious adverse events of oral and topical carbonic anhydrase inhibitors” JAMA Ophthalmol 2022; online: 8 páginas.
  2. Prescrire Rédaction “Patients ayant un angle iridocornéen étroit” and “Patients ayant un glaucome á o angle ouvert” Interactions Médicamenteuses Prescrire 2022.
creado el 12 de Mayo de 2023