En su último artículo, Oxman, Chalmers y Glasziou, evalúan los persistentes desafíos que hay que enfrentar para promover la toma de decisiones informadas en salud [1].
Los investigadores analizan las intervenciones clínicas y las políticas sanitarias que acaban siendo perjudiciales porque no se fundamentan en una base sólida de evidencia; y afirman que las decisiones informadas incrementan la probabilidad de que los beneficios de una intervención superen sus efectos no deseados. Por esta razón, sostienen que todas las políticas y prácticas sanitarias deben apoyarse en la mejor evidencia disponible sobre sus efectos.
Los autores destacan que las personas toman decisiones según los efectos que esperan de la terapia seleccionada, y señalan que disponer de información confiable sobre la probabilidad de obtener esos efectos deseados es esencial para tomar decisiones informadas, aunque, por sí sola, dicha información no basta.
Otras dificultades que impiden el uso de evaluaciones sobre los efectos de las intervenciones sanitarias al sustentar políticas y prácticas incluyen:
- Consideración inadecuada de los efectos nocivos de las intervenciones
- Evaluaciones sesgadas de los efectos de las intervenciones
- Conflictos de intereses
- Informes sesgados de las investigaciones
- Informes deficientes de las investigaciones
- Revisiones deficientes
- Revisión por pares ineficaz e ineficiente
- Falta de actualización de las revisiones
- Duplicación innecesaria de esfuerzos
- Información errónea
- Acceso limitado a información fiable sobre los efectos de las políticas y prácticas
- Brechas entre las recomendaciones basadas en la evidencia y la práctica profesional
- Formulación de políticas con información insuficiente
- Falta de participación de los pacientes y del público en la toma de decisiones
El artículo aborda las intervenciones en salud de forma amplia, desde decisiones individuales como los tratamientos farmacológicos o las dietas, hasta las políticas orientadas a la salud poblacional. El artículo también describe la trayectoria histórica de los autores, quienes, en la década de 1970, comenzaron a cuestionar la autoridad y la opinión de expertos que no contaban con evidencia sólida, lo que impulsó esfuerzos colaborativos para mejorar la evaluación de las intervenciones en salud. La comunidad científica reconoce estos problemas. Aunque en las últimas cinco décadas ha habido avances significativos hacia decisiones sanitarias mejor informadas, sigue habiendo limitaciones.
A pesar de que desde la década de 1980 ha habido un crecimiento exponencial de las revisiones sistemáticas, numerosos estudios continúan sin aplicar métodos rigurosos. Además, la comunidad científica duplica esfuerzos innecesariamente. Las barreras de comunicación y los costos restringen el acceso a revisiones de calidad. Consecuentemente, muchas de las decisiones en salud siguen careciendo de un respaldo sistemático, actualizado y confiable.
Cuadro 1. Desafíos clave para los financiadores de la investigación, las editoriales, las instituciones académicas, los proveedores de atención médica, los gobiernos y las colaboraciones que tienen como objetivo promover decisiones informadas sobre la salud.
| ¿Quién? |
Desafíos clave que deben abordar |
| Financiadores de la investigación |
- Fortalecer la participación inclusiva para establecer prioridades y revisión por pares de las solicitudes de subvenciones o becas
- Adoptar y aplicar políticas de investigación basadas en la evidencia
- Apoyar las evaluaciones del impacto de las intervenciones para abordar los problemas que se incluyen en este comentario
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| Editoriales |
- Mejorar la eficacia y la eficiencia de la revisión por pares de las revistas médicas
- Fortalecer la identificación y la gestión de los conflictos de intereses
- Evaluar el efecto de los informes que se presentan, la revisión por pares posterior a la publicación, y otros modelos de publicación para mejorar la calidad y el acceso a la evidencia que surge de la investigación
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| Instituciones académicas |
- Cambiar la forma en que se evalúa a los investigadores, de recompensar la cantidad y la competencia a recompensar la calidad, la relevancia y la colaboración
- Rescatar las publicaciones que gestionan las editoriales comerciales, que obtienen grandes beneficios utilizando investigadores no remunerados y cobrando tarifas elevadas
- Diseñar, evaluar e implementar estrategias eficaces para fomentar el pensamiento crítico desde la escuela primaria hasta la educación superior y más allá
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| Proveedores de atención médica |
Asumir la responsabilidad y rendir cuentas sobre la implementación de sistemas de salud que siguen aprendiendo para:
- Reducir las brechas entre las recomendaciones basadas en la evidencia y la práctica profesional
- Garantizar la participación de los pacientes y el público en las decisiones clínicas y en los servicios de salud
- Realizar investigaciones para reducir la incertidumbre en los efectos de las intervenciones clínicas y de implementación
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| Gobiernos |
- Asumir la responsabilidad de abordar los mismos desafíos clave de otros financiadores de investigación y proveedores de atención médica, y rendir cuentas
- Apoyar la publicación y difusión, no comercial y de acceso abierto, de información confiable sobre los efectos de las políticas y prácticas
- Adoptar e implementar procesos justos con participación pública para garantizar que:
- Las decisiones sobre políticas se basen en revisiones sistemáticas de investigaciones relevantes y
- Los efectos de la implementación de políticas se evalúen cuando existan incertidumbres importantes
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| Colaboraciones |
- Los investigadores, editores, profesionales de la salud, formuladores de políticas, pacientes y el público deben colaborar dentro y entre organizaciones y redes para:
- Persuadir a los financiadores de la investigación, editores, instituciones académicas, proveedores de atención médica y gobiernos para que asuman la responsabilidad y rindan cuentas al abordar los desafíos clave mencionados anteriormente
- Preparar, actualizar y difundir revisiones sistemáticas y guías de gran calidad, y reducir la duplicación innecesaria de esfuerzos
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Fuente: Traducido por el equipo editorial de salud y fármacos a partir de la Tabla 1 original deOxman A, Chalmers I, Glasziou P. Promoting informed health choices: the long and winding road. Journal of the Royal Society of Medicine; 2025, Vol. 118(11): 358–372 [1].
Según los autores, el problema central es la dependencia acrítica de opiniones mal fundamentadas. En particular, el análisis señala que las autoridades seleccionan la evidencia de forma sesgada y/o que no son explícitas cuando presentan la base científica verificable de sus afirmaciones.
En un contexto político marcado por el aumento del autoritarismo y la desinformación, los autores advierten que este problema adquiere una relevancia creciente, no solo en el ámbito sanitario, sino también en todas las decisiones que influyen sobre la salud individual y colectiva, e invitan a la colaboración y la acción colectiva para abordar desafíos tan complejos como las pandemias, las desigualdades masivas, la resistencia a los antimicrobianos, el uso insostenible de los recursos y el cambio climático (ver cuadro 1).
Finalmente, los autores cierran citando a Chalmers: «las buenas intenciones y las teorías plausibles son insuficientes para seleccionar políticas y prácticas que protejan, promuevan y restablezcan la salud. La humildad y la incertidumbre son condiciones previas para realizar evaluaciones imparciales de los efectos de las prescripciones y prohibiciones que dictan los responsables políticos y los profesionales». «Los intereses del público se atenderán de forma más responsable y ética cuando la investigación diseñada para reducir la probabilidad de ser engañados por sesgos y la influencia del azar se convierta en un elemento esperado de la práctica profesional y de la formulación de políticas, y no se considere un complemento opcional» [2].
Fuente Original:
- Oxman A, Chalmers I, Glasziou P. Promoting informed health choices: the long and winding road. Journal of the Royal Society of Medicine; 2025, Vol. 118(11) 358–372 DOI: 10.1177/01410768251384317
- Chalmers I. Trying to do more good than harm in policy and practice: the role of rigorous, transparent, up-to-date evaluations. Ann Am Acad Political Soc Sci 2003; 589(1): 22–40. DOI: 10.1177/ 0002716203254762.