Según Endpoints [1], durante los últimos seis meses, la industria biofarmacéutica ha prometido inversiones en manufactura en EE UU que alcanzan los US$292.000 millones.
Johnson & Johnson ha prometido US$55.000 millones, AstraZeneca y Roche US$50.000 millones cada uno, Bristol Myers Squibb US$40.000 millones, Eli Lilly US$27.000 millones, Novartis US$23.000 millones, Sanofi US$20.000 millones, Gilead US$11.000 millones, AbbVie US$10.000 millones y otras empresas cantidades más pequeñas. Estas inversiones se realizarán a lo largo de varios años, es posible que algunas no se materialicen, y algunas de ellas incluyen inversiones que ya se habían anunciado previamente.
La inversión de AstraZeneca incluye la ampliación de sus plantas, incluyendo las de Maryland y Massachusetts, así como una nueva planta en Virginia. AstraZeneca, conocida por sus vacunas y sus fármacos oncológicos Tagrisso e Imfinzi, ahora también está prestando atención a las enfermedades cardiometabólicas gracias a la creciente popularidad de los GLP-1. La planta de Virginia producirá fármacos para la innovadora cartera de productos para el control del peso y el metabolismo, que incluye GLP-1 oral, baxdrostat, PCSK9 oral y productos combinados de moléculas pequeñas. Este nuevo centro producirá moléculas pequeñas, péptidos y oligonucleótidos [2].
Además, el 17 de septiembre, GSK anunció una inversión de US$30.000 millones durante los próximos cinco años para investigación y desarrollo (I+D) e infraestructura para fortalecer la cadena de suministro. La inversión incluye un paquete de US$1.200 millones para fabricación avanzada, inteligencia artificial y tecnologías digitales. La compañía afirmó que la inversión total cubre el gasto de capital en toda su cadena de suministro estadounidense y la financiación para el descubrimiento, desarrollo y ensayos clínicos de fármacos [3].
El 23 de septiembre, Lilly concretó parte de las inversiones que había prometido, y anunció sus planes de construir una nueva planta de fabricación de US$6.500 millones en Houston, Texas, para producir ingredientes farmacéuticos activos (IFA) de medicamentos sintéticos de última generación. También dijo que las actividades de la planta se centrarán en la fabricación de medicamentos de moléculas pequeñas en áreas terapéuticas como la salud cardiometabólica, la oncología, la inmunología y la neurociencia. Se espera que esté operativa en un plazo de cinco años [4].
Cabe destacar que esta planta será una de las que fabricará orforglipron, el primer agonista oral del receptor GLP-1 de molécula pequeña de Lilly, que la compañía espera presentar a las agencias reguladoras globales a finales de este año [4].
También cabe recordar que a principios de este año anunció planes para impulsar su producción nacional de medicamentos en todas las áreas terapéuticas mediante la construcción de cuatro nuevas plantas de fabricación farmacéutica en EE U, incluyendo la planta que acaba de anunciar en Texas, otra en Virginia, y las otras dos ubicaciones todavía no las ha anunciado [4].
Amphastar Pharmaceuticals, Inc. anunció sus planes de invertir en la fabricación nacional y cuadriplicar su producción en los próximos tres a cinco años, fortaleciendo su compromiso con la fabricación farmacéutica nacional y fortaleciendo la resiliencia de la cadena de suministro [5]. Amphastar Pharmaceuticals se centra en el desarrollo, la fabricación y la comercialización de productos genéricos complejos y patentados inyectables, inhalatorios e intranasales. Esta expansión de Amphastar representa la mayor inversión en infraestructura nacional en su historia, e incluirá la construcción de una nueva planta de producción, y mayor automatización e integración de tecnologías avanzadas para respaldar el desarrollo y la fabricación de medicamentos críticos, incluyendo la producción de nuevos candidatos en desarrollo [5].
Referencias