La American Geriatrics Society ha establecido criterios para identificar a los medicamentos de uso potencialmente inapropiado (MPI) en adultos mayores debido a su capacidad para detonar eventos adversos.
En el contexto de la atención en los servicios de urgencias hospitalarias, las recomendaciones para la prescripción farmacológica segura a los pacientes geriátricos incluyen ocho clases de MPI que se deben evitar al dar de alta al paciente [1].
Un estudio transversal evaluó la frecuencia de prescripción de MPI en pacientes ≥65 años dados de alta en los servicios de urgencias. Para el estudio se utilizó la base de datos multicéntrica Epic Cosmos, para el periodo 1 de enero de 2023 a 1 de mayo de 2025.
Para evaluar la seguridad de la prescripción, especialmente en la transición al domicilio, los investigadores utilizaron las categorías descritas en el Geriatric Emergency Medication Safety Recommendations (GEMS-Rx) [1].
El principal objetivo de los investigadores fue calcular qué proporción de las atenciones en urgencias terminó con la prescripción de un medicamento potencialmente inapropiado (según las categorías GEMS-Rx), sin que la historia clínica ofreciera una justificación clínica válida para usarlo.
Se analizaron 16,130.160 atenciones correspondientes a 8,838.252 pacientes (edad media 76±8 años; 57,3% mujeres). La prescripción de MPI en el momento de dar el alta ocurrió en 6,5% de las atenciones y disminuyó con la edad del paciente (8,3% en 65–74 años vs. 1,8% en ≥95 años).
En 1.842 servicios de urgencias, la mediana de prescripción de MPI fue de 5,89% (RIQ 4,44%–7,86%). Los grupos de medicamento potencialmente inapropiados prescritos con más frecuencia fueron los relajantes musculares (3,7%) y los antihistamínicos de primera generación (2,1%). Los fármacos más prescritos fueron el metocarbamol, la ciclobenzaprina y la meclizina. Un análisis de sensibilidad mostró resultados consistentes (7,1%).
Aproximadamente 1 de cada 15 adultos mayores recibe un MPI al ser dado de alta desde un servicio de urgencias. La variabilidad entre servicios sugiere oportunidades de mejora a nivel sistémico, incluyendo el explicar en la historia clínica electrónica las razones por las que se tomó la decisión de prescribir el medicamento y la promoción de alternativas más seguras (farmacológicas y no farmacológicas).
Las limitaciones del estudio incluyen la ausencia de datos sobre: los medicamentos de venta libre, el nivel de adherencia, los efectos adversos y algunas consideraciones clínicas específicas.
Los hallazgos del estudio refuerzan la necesidad de optimizar la seguridad de la prescripción en las salas de urgencias en el momento de dar el alta para reducir riesgos evitables de la prescripción en los adultos mayores.
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