No usar durante siete años
En octubre de 2025, la FDA aprobó el nerandomilast (Jascayd) para la fibrosis pulmonar idiopática, una enfermedad pulmonar rara, grave y progresiva para la que existen escasas opciones de tratamiento [1].
En diciembre de 2025, la FDA amplió la autorización para incluir la fibrosis pulmonar progresiva, una enfermedad crónica que conduce gradualmente a una cicatrización irreversible en los pulmones [2].
El nerandomilast es un medicamento oral que se toma dos veces al día, con o sin comida.
Antecedentes sobre las enfermedades pulmonares
La fibrosis pulmonar idiopática y la fibrosis pulmonar progresiva son enfermedades pulmonares intersticiales incurables. Estas enfermedades se caracterizan por la inflamación, la fibrosis o ambas, de los tejidos que rodean los alvéolos (sacos de aire) de los pulmones. En ambas enfermedades, los tejidos que rodean los alvéolos se vuelven gruesos y rígidos por causas desconocidas [3].
El término, fibrosis pulmonar progresiva se utiliza para describir las enfermedades pulmonares intersticiales fibrosantes distintas a la fibrosis pulmonar idiopática. Con el tiempo, ambas enfermedades provocan tos crónica y dificultad para respirar; los pacientes pueden experimentar una intensificación aguda de los síntomas.
Por lo general, la fibrosis pulmonar idiopática se diagnostica en adultos que tienen entre 60 y 70 años; el riesgo es mayor en las personas que fuman o tienen antecedentes familiares de la enfermedad.
Dos tratamientos antifibróticos, el nintedanib (Ofev) y la pirfenidona (Esbriet y genéricos), pueden ralentizar el deterioro de la función pulmonar, pero no detienen la progresión de la enfermedad [4]. El nintedanib, aprobado por primera vez en 2014, está indicado para ambas enfermedades. La pirfenidona, también aprobada por primera vez en 2014, solo está indicada para la fibrosis pulmonar idiopática. Estos medicamentos tienen efectos adversos gastrointestinales que limitan su uso. Algunos pacientes que toman nintedanib también pueden presentar fotosensibilidad.
Nerandomilast
El nerandomilast inhibe la fosfodiesterasa 4B, una enzima implicada en la vía de señalización inflamatoria y fibrótica de los pulmones. Las reacciones adversas frecuentes incluyen diarrea, infección del tracto respiratorio superior, depresión, pérdida de peso, disminución del apetito, náuseas y mareos. Un suministro para 30 días cuesta unos US$16.000 [5].
Estudios clínicos que respaldan la autorización
La autorización otorgada por la FDA para el nerandomilast para la fibrosis pulmonar idiopática se basó en los resultados de dos ensayos de doble ciego. En el ensayo de fase III de mayor tamaño [6], se asignó aleatoriamente a 1.177 adultos elegibles, para recibir 9 mg o 18 mg de nerandomilast o un placebo, dos veces al día. Aproximadamente tres cuartas partes de los pacientes también tomaban nintedanib o pirfenidona; se permitió que estos tratamientos antifibróticos de base se siguieran consumiendo co durante el ensayo.
A las 52 semanas, las variaciones medias ajustadas con respecto al valor inicial, en la capacidad vital forzada (una medida de la cantidad máxima de aire que una persona puede exhalar enérgicamente, después de inhalar lo más profundamente posible), con la dosis de 18 mg, la dosis de 9 mg, y el placebo, fueron de -114,7 mililitros (ml), -138,6 ml y -183,5 ml, respectivamente. Aunque el nerandomilast ralentizó moderadamente la tasa de deterioro de la función pulmonar, en comparación con el placebo, no redujo el riesgo de exacerbaciones agudas, hospitalización por causas respiratorias o muerte.
La autorización del nerandomilast para la fibrosis pulmonar progresiva se basó en los resultados de un ensayo de doble ciego de fase III [7]. Al igual que en los ensayos sobre la fibrosis pulmonar idiopática, los adultos elegibles fueron asignados aleatoriamente a recibir 9 mg o 18 mg de nerandomilast, o un placebo, dos veces al día, durante al menos 52 semanas. Los participantes podían continuar con el tratamiento de base con nintedanib.
En los 1.176 participantes que recibieron al menos una dosis del fármaco o del placebo, la variación media ajustada de la capacidad vital forzada, en la semana 52, fue de -98,6 ml, -84,6 ml y -165,8 ml, en los grupos de 18 mg, 9 mg y placebo, respectivamente. Al igual que en el caso de la fibrosis pulmonar idiopática, aunque el nerandomilast ralentizó moderadamente la tasa de deterioro de la función pulmonar, no se estableció una disminución en la incidencia de una primera exacerbación aguda de la enfermedad pulmonar intersticial, hospitalización por causas respiratorias o muerte.
En ambos ensayos, el efecto adverso notificado con mayor frecuencia fue la diarrea, que fue más frecuente en los grupos tratados con nerandomilast, que en los grupos de placebo.
¿Qué hacer?
Si padece una enfermedad pulmonar intersticial, acuda a un neumólogo. Consulte con su médico las opciones de tratamiento, incluyendo los efectos sobre la función pulmonar y los efectos adversos gastrointestinales asociados a los medicamentos disponibles. El nerandomilast es un medicamento nuevo; aún no se sabe si su uso a largo plazo se asocia a efectos adversos graves.
Además, aún no se ha demostrado si el medicamento puede reducir el riesgo de exacerbación aguda, hospitalización por motivos respiratorios, o muerte por fibrosis pulmonar idiopática o fibrosis pulmonar progresiva. El Grupo de Investigación en Salud de Public Citizen ha clasificado el nerandomilast como “No usar durante siete años”.
Referencias