La Autoridad del Código de Buenas Prácticas para los Medicamentos de Prescripción (PMCPA), un organismo de autorregulación supervisado por la Asociación de la Industria Farmacéutica Británica (ABPI), ha criticado a Sanofi por infringir varios códigos voluntarios y por «desprestigiar» a la industria farmacéutica al hacer afirmaciones engañosas y carentes de fundamento sobre el medicamento contra el VRS de Pfizer, informa Ed Silverman [1].
Pfizer se quejó porque el director ejecutivo de Sanofi, Paul Hudson, hizo afirmaciones inexactas sobre la superioridad del anticuerpo monoclonal Beyfortus contra el VRS durante una entrevista con The Observer, un periódico británico, en octubre de 2024. Al hacerlo, promocionó un medicamento de venta con receta directamente ante el público, lo cual no está permitido en el Reino Unido, y corrió el riesgo de socavar un programa nacional de inmunización del gobierno.
La entrevista se publicó pocos meses después de que el gobierno del Reino Unido seleccionara a Pfizer para suministrar su vacuna contra el VRS, Abrysvo, a personas mayores y mujeres embarazadas durante un periodo de dos años. Beyfortus, codesarrollado con AstraZeneca, se administra a los bebés para protegerlos contra el VRS; la vacuna de Pfizer (Abrysvo), por su parte, se administra a las gestantes para ofrecer protección una vez que nace el bebé.
Hudson afirmó que «las vacunas maternas tienen una tasa de aceptación muy baja» y que «si se busca un beneficio clínico, la elección sería Beyfortus». Además, dijo que el gobierno del Reino Unido optó por la vacuna de Pfizer por ser más económica, pero que la que aporta mayor beneficio clínico es Beyfortus.
Pfizer presentó su queja porque no pudo llegar a un acuerdo con Sanofi, y lo hizo después de que se publicaran otros dos artículos en otros medios, que incluían afirmaciones similares de carácter «promocional y despectivo».
Sanofi reconoció que la entrevista con The Observer no se ajustó a lo previsto durante una sesión informativa interna, pero afirmó que no tenía control alguno sobre el artículo publicado y que no se hizo con intención de promocionar Beyfortus ante el público ni de desacreditar ninguna vacuna o programa de inmunización.
La PMCPA dictaminó que Sanofi infringió varios principios del código voluntario de la industria, entre ellos: desacreditar a la industria farmacéutica y mermar la confianza en ella; incumplir la obligación de mantener altos estándares; proporcionar información desequilibrada; y alentar al público a solicitar un medicamento específico sujeto a prescripción médica.
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