El 27 de enero, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) dieron a conocer los próximos 15 medicamentos que generan gastos elevados al programa y que serán objeto de negociaciones de precios bajo la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés). Esta es la tercera ronda de selección de medicamentos para la negociación de precios, y el primer año en que los fármacos administrados por médicos bajo la Parte B son elegibles para dicha negociación. Durante los dos primeros años, solo eran elegibles los medicamentos cubiertos por la Parte D. Tras el proceso de negociación de precios, sus nuevos precios de estos medicamentos para los beneficiarios de Medicare entrarán en vigor a principios de 2028. Las empresas farmacéuticas tienen hasta finales de febrero para decidir si participan en el proceso [1].
A continuación, se presenta una lista de los medicamentos, junto con las afecciones que tratan y sus fabricantes [2]:
Aproximadamente 1,8 millones de personas utilizaron uno o más de los 15 medicamentos a través de la Parte D o la Parte B de Medicare entre noviembre de 2024 y octubre de 2025. Este grupo de 15 fármacos representó cerca de US$27.000 millones en gastos de Medicare durante ese periodo, lo que equivale aproximadamente al 6% del gasto total de las Partes B y D [1].
La «Ley de un Gran y Hermoso Proyecto de Ley» (One Big Beautiful Bill Act) del presidente Trump y los republicanos del Congreso incluía disposiciones para eximir y retrasar las negociaciones de medicamentos que, de otro modo, habrían sido seleccionados para negociaciones este año, incluyendo Keytruda, Darzalex y Opdivo. Se proyecta que estas exenciones reduzcan los ahorros derivados del programa de negociación en US$8.800 millones o más [3].
Por primera vez, el gobierno procederá a renegociar el precio de un medicamento en virtud de la ley IRA; en esta ocasión, el fármaco seleccionado para la renegociación es Tradjenta, el medicamento para la diabetes de Boehringer Ingelheim. Este fármaco ya había sido incluido anteriormente en el grupo de medicamentos sometidos a conversaciones sobre precios durante el año pasado [1].
La IRA estableció cuatro condiciones bajo las cuales un fármaco previamente seleccionado calificaría para una renegociación: (1) el fármaco cuenta con una nueva indicación; (2) el fármaco experimenta un cambio de estatus a fármaco de “monopolio extendido” (lo que significa que han transcurrido al menos 12 años, pero menos de 16, desde su aprobación por la FDA); (3) el fármaco experimenta un cambio de estatus a fármaco de “monopolio prolongado” (lo que significa que han transcurrido más de 16 años desde su aprobación por la FDA); o (4) el fármaco experimenta un cambio sustancial, según lo determine el CMS, en relación con un factor contemplado en la Sección 1194(e). En este caso, Tradjenta experimentó un cambio de estatus a fármaco de monopolio prolongado [4].
La lista también incluye los primeros medicamentos de la Parte B de Medicare que se verán sujetos a recortes de costos habilitados por la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés). Los medicamentos de este grupo suelen ser administrados por médicos, en lugar de ser adquiridos en farmacias [1].
Los analistas de Leerink Partners, en una nota dirigida a sus clientes, señalaron que las negociaciones de precios bajo la ley IRA resultarán, en su mayor parte, irrelevantes desde el punto de vista financiero para las empresas y los medicamentos seleccionados. La excepción es Biktarvy, dado que se proyecta que las ventas de este fármaco a través de Medicare representen el 8% de la base total de ingresos de Gilead en el año 2027 [1]. En cuanto al resto de los medicamentos incluidos en la lista, los ingresos generados por Medicare representan entre el 0% y el 3% de los ingresos totales proyectados para las respectivas compañías en 2027, según los analistas [1]
Referencias