Resumen
En Ontario, históricamente, los productos biológicos han representado una pequeña proporción de las facturas de medicamentos que se presentan al sector público, pero una gran proporción del gasto. Los biosimilares, alternativas de menor costo a los productos biológicos, ofrecen una posible solución al creciente gasto en este tipo de fármacos.
Entre marzo de 2023 y enero de 2024, el Ministerio de Salud de Ontario exigió a los beneficiarios del programa público de medicamentos que utilizaban ocho productos biológicos innovadores que realizaran la transición a biosimilares. Los clínicos recibieron un reembolso por ofrecer apoyo a los pacientes que efectuaron dicha transición.
Para evaluar el impacto de esta política de sustitución por biosimilares, realizamos un estudio transversal repetido utilizando los datos administrativos correspondientes al periodo comprendido entre abril de 2019 y junio de 2024. Para los productos biológicos (tanto innovadores como biosimilares) incluidos en la política, reportamos la cuota de mercado de los biosimilares, el gasto del programa público de medicamentos y los honorarios por el apoyo clínico. Empleamos análisis de series temporales interrumpidas para evaluar el impacto de la política, así como técnicas de previsión para estimar el ahorro en costos de medicamentos.
Entre marzo de 2023 y junio de 2024, el porcentaje de individuos que utilizaban biosimilares aumentó del 21,7 % al 96,5 %. El ahorro en costos de medicamentos ascendió a 65,2 millones de dólares canadienses (1 US$=1,37 C$) entre abril de 2023 y junio de 2024; la mayor parte de este ahorro se atribuyó a los biosimilares que no eran insulina. Estimamos un ahorro de 46,6 millones de dólares canadienses en el primer año (abril de 2023 a marzo de 2024) y de 95,9 millones de dólares canadienses en el segundo año (abril de 2024 a marzo de 2025). Los honorarios por el apoyo clínico sumaron un total de 3,4 millones de dólares canadienses a lo largo del periodo de estudio.
La política de biosimilares de Ontario logró una elevada tasa de adopción de biosimilares y un ahorro sustancial en costos. Las investigaciones futuras deberían examinar el impacto de esta política en los resultados clínicos a fin de evaluar sus implicaciones más amplias para la atención al paciente y la sostenibilidad a largo plazo.