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Novedades sobre la Covid

Beneficios de las farmacéuticas durante la pandemia

(Pharma’s Pandemic Profits)
Esther de Haan and Albert ten Kate
SOMO, febrero de 2023
https://www.somo.nl/pharmas-pandemic-profits/1
Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Economía, Acceso y Precios 2023; 23(2)

Tags: codicia de la industria farmacéutica, ingresos de las farmacéuticas por pandemia covid, SOMO, compras anticipadas de vacunas, acuerdos anticipados de compras, BioNTech, ARNm, Novavax, subsidios del gobierno a vacunas covid

Cuando la pandemia de covid-19 cerró economías enteras, a instancias de los gobiernos de todo el mundo, las empresas farmacéuticas se apresuraron a desarrollar, producir y distribuir vacunas. Nunca se había canalizado tanto esfuerzo y dinero con tanta rapidez para el desarrollo de vacunas. Nunca se había dedicado y prometido tanto dinero público a las empresas farmacéuticas. Muchas compañías farmacéuticas recibieron incentivos para desarrollar vacunas contra el covid-19.

En este informe, SOMO sigue el dinero que ganaron estas empresas farmacéuticas durante la pandemia de covid-19. SOMO analiza los ingresos generados y las ganancias de los siete productores privados de vacunas covid-19 más grandes del mundo, así como la financiación pública que recibieron de gobiernos y organizaciones internacionales. SOMO analiza cómo estas empresas están gastando las enormes ganancias que obtuvieron de sus vacunas covid-19. También, evalúa si las empresas han estado distribuyendo las vacunas de manera justa en todo el mundo, dada la naturaleza global de la crisis de covid-19.

Finalmente, SOMO considera lo que han hecho los gobiernos, las organizaciones internacionales y las empresas para garantizar que el dinero público invertido en las vacunas covid-19 genere un retorno público y haya un acceso equitativo a nivel global de estas vacunas.

Resumen Ejecutivo
En 2021 y 2022, cuatro de las siete compañías farmacéuticas incluidas en el estudio las vacunas y los medicamentos contra la covid-19 ganaron US$90.000 millones en ganancias. Las empresas lograron estos extraordinarios beneficios gracias a décadas de investigación financiada con inversión pública, miles de millones en subvenciones para su desarrollo y producción, y decenas de miles de millones en Acuerdos de Compra Anticipada (ACA). Sin embargo, la mayoría de estas ganancias se las llevan las empresas o los accionistas privados, en lugar de beneficiar al público.

Beneficios extraordinarios
A nivel mundial, los siete mayores productores privados de vacunas contra el covid-19 son: Pfizer, BioNTech, Moderna, Sinovac, AstraZeneca, Johnson & Johnson y Novavax. Pero solo las empresas Pfizer, BioNTech, Moderna y Sinovac generaron ganancias importantes. Se espera que estas cuatro empresas obtengan una ganancia total de alrededor de US$90.000 millones con sus productos relacionados con el covid-19, durante 2021 y 2022. Pfizer generará US$35.000 millones en ganancias netas, BioNTech y Moderna obtendrán US$20.000 millones cada una, y las ganancias de Sinovac serán de US$15.000 millones.

En 2021, las vacunas contra la covid-19 vendidas por los siete mayores productores privados generaron unos ingresos de US$86.000 millones y un beneficio neto de US$50.000 millones. Con un margen de beneficio neto del 57 % en 2021, las vacunas contra la covid-19 superaron las elevadas ganancias habituales, incluso para la lucrativa industria farmacéutica, que se encuentra entre los sectores comerciales más rentables del mundo. Para cuatro de las siete empresas que obtuvieron ganancias extraordinarias, Pfizer, BionTech, Moderna y Sinovac, los márgenes de ganancias netas para 2021 están en el rango del 62% al 76%.

En cambio, AstraZeneca y Johnson & Johnson señalaron que venderían sus vacunas sin fines de lucro. Este informe muestra que estas empresas han obtenido, como mucho, ganancias bajas. Las ventas de las vacunas de Novavax comenzaron solo en 2022 y, hasta ahora, la empresa no ha obtenido ganancias significativas.

Dinero del gobierno
Los gobiernos han gastado miles de millones para apoyar la investigación y el desarrollo, así como la producción de vacunas en medio de la pandemia de covid-19, e incluso más en Acuerdos de Compra Anticipada (ACA).

Los siete productores recibieron fondos gubernamentales por un total de al menos US$5.800 millones para el desarrollo de vacunas y medicamentos contra la covid-19. El gobierno de los EE UU ha sido el mayor financiador público, proporcionando US$5.000 millones. Hasta donde se sabe, las empresas no tienen la obligación de devolver el dinero, ni siquiera cuando se obtienen ganancias. No obstante, dado que varias empresas obtuvieron enormes beneficios, se deberían haber hecho acuerdos para reembolsar el valor de esas subvenciones a los financiadores públicos. Al desarrollar las vacunas, las empresas se basaron en investigaciones previas financiadas por el gobierno. Como muestra esta investigación, el desarrollo de las vacunas finales contra la covid 19 se basó en un extenso trabajo previo, incluyendo, entre otras cosas, décadas de trabajo del sector público en el desarrollo de tecnologías de ARNm y de vacunas contra el VIH.

Pfizer afirma que no aceptó dinero del gobierno para desarrollar su vacuna, pero sí se benefició indirectamente de los US$400 millones del gobierno alemán para el desarrollo de la vacuna de Pfizer/BioNTech.

Pfizer también fue fuertemente financiado a través de acuerdos de compra anticipada, que le otorgaron miles de millones por adelantado para el desarrollo y la producción.

Los productores de vacunas se han beneficiado enormemente de los acuerdos de compra anticipada, que ofrecen financiamiento inicial para el desarrollo y la producción y, al mismo tiempo, transfieren el riesgo de los proveedores a los compradores. Según algunas fuentes de información, la cantidad total de dinero que las empresas recibieron a través de los acuerdos de compra anticipada fue de US$86.500 millones, una cifra difícil de precisar y que bien podría ser mucho mayor porque las empresas y los gobiernos no han sido transparentes. Hasta donde se puede establecer, los acuerdos de compra anticipada tampoco requerían que las empresas devolvieran el dinero utilizado para desarrollar y producir vacunas, ni siquiera cuando el desarrollo fracasaba y no se entregaban vacunas.

Distribución geográfica de las vacunas
Los principales mercados de Pfizer/BioNTech y Moderna han sido EE UU y la Unión Europea. Según el sitio web Our World in Data, las cifras de dosis administradas sugieren que, a partir de octubre de 2022, Pfizer/BioNTech tenía una participación en el mercado del 67% y Moderna del 26% para estas dos regiones combinadas. En 2021, Sinovac generó el 56% de sus ventas en China, e hizo exportaciones importantes a Indonesia, Brasil y Turquía. La vacuna de AstraZeneca ha sido dominante en India, con una participación de mercado de aproximadamente el 80%. Johnson & Johnson ha declarado que envió más del 80% del suministro global de vacunas covid-19 a los países de ingresos bajos y medios.

Países de ingresos altos, las vacunas cada vez más caras
Aunque las vacunas se desarrollaron con enormes sumas de subsidios públicos y acuerdos de compra anticipada, varias de las empresas obtuvieron ganancias sustanciales desde el principio. Aun así, Pfizer/BioNTech y Moderna aumentaron los precios de las vacunas entre 2020 y 2022. Esto es evidente en los acuerdos enumerados en el sitio web de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado (Biomedical Advanced Research and Development Authority o BARDA) con sede en EE UU, y en los documentos filtrados:

Para el gobierno de EE UU, entre julio de 2020 y julio de 2022, el precio de Pfizer/BioNTech aumentó de US$19,9 – 24,4 a US$30,5 por dosis, y el precio de Moderna de US$16,5 a US$26,4. Para la Unión Europea, desde finales de 2020 hasta mayo de 2021, el precio de la dosis de Pfizer/BioNTech subió de US$18,9 a US$23,7, y la de Moderna de US$22,6 a US$25,5.

Como se venderán menos vacunas en los próximos años, las empresas quieren mantener sus altas ganancias volviendo a aumentar sus precios. En septiembre y octubre de 2022, Pfizer/BioNTech y Moderna anunciaron los precios comerciales de sus vacunas para el futuro cercano. Pfizer/BioNTech lo han fijado en entre US$110 y US$130 por dosis y Moderna entre US$64 y US$100, respectivamente. Sin embargo, en enero de 2023, Moderna declaró que también consideraba ajustar los precios entre US$110 y US$130.

Intercambio mundial de vacunas y medicamentos
Las Naciones Unidas (ONU) y otras organizaciones han abogado por la equidad en la distribución de las vacunas, lo que significa que deben ser accesibles a nivel mundial en función de las necesidades e independientemente de la situación económica.

Sin embargo, en septiembre de 2021, solo el 3% de la población de los países de bajos ingresos había recibido al menos una dosis. Para noviembre de 2022, esto aumentó al 28%. En los países de altos ingresos, el 60 % de la población había recibido la primera dosis en septiembre de 2021.

Si bien no hay duda de que las vacunas han protegido a la salud pública, los países de altos ingresos son los que más se han beneficiado, al ser los primeros en recibir las vacunas, antes que el resto del mundo.

A medida que la pandemia se extendía a las poblaciones de todo el mundo, muchas de las empresas farmacéuticas que figuran en este informe prometieron defender el principio de equidad de las vacunas. En última instancia, las empresas optan por priorizar las ventas de vacunas (y posteriormente de medicamentos) de alto precio a países de altos ingresos, en lugar de entregar vacunas a precio de costo a los países de bajos ingresos. Así, anteponen las ganancias a la salud pública, lo que crea disparidades globales que persisten en la actualidad.

Que los países de altos ingresos acumularan los excedentes de vacunas que habían comprado, a pesar de no necesitarlas, también contribuyó a la baja tasa de vacunación en los países de bajos ingresos.

La equidad en las vacunas también se extiende a los medicamentos que se utilizan para tratar a los pacientes con covid-19. El medicamento para covid-19 de Pfizer, Paxlovid, es el que más se está utilizando en el mundo para tratar el covid-19. En cuanto a la equidad, siguió el mismo camino que las vacunas. Así como las vacunas se distribuyeron demasiado tarde a países de ingresos bajos y medios, en 2021, Paxlovid de Pfizer no llegó a muchas de las personas que en 2022 residían en los países de bajos ingresos.

Conclusión
Está claro que mientras las empresas podrían haber tenido la obligación moral de priorizar la salud pública sobre las ganancias, y algunas lo hicieron, la ausencia de condiciones contractuales que hubieran hecho que esa obligación fuera vinculante les dio rienda suelta para centrarse en los beneficios. Esto condujo a desigualdades globales en términos de acceso a la vacuna contra covid-19, lo que, a su vez, exacerbó aún más la pandemia. Los gobiernos, por lo tanto, desempeñan un papel importante para garantizar la equidad de las vacunas cuando redactan y ofrecen subvenciones, acuerdos de compra anticipada y otros contratos con las compañías farmacéuticas que implican un gasto público. El acceso a los medicamentos es un componente esencial del derecho a la salud y es una responsabilidad compartida de gobiernos y empresas. En general, pero especialmente en tiempos como la pandemia de covid-19, las compañías farmacéuticas deben dar un paso al frente y aceptar que su función no debe ser la búsqueda de ganancias, sino el desarrollo y la distribución de medicamentos.

El documento completo de 82 páginas y 232 referencias se puede acceder en inglés en el enlace del encabezado

creado el 14 de Junio de 2023