Resumen
En el verano de 2018, el Minneapolis Star Tribune informó sobre ensayos clínicos en el Centro Médico del Condado de Hennepin, en los que personal médico de emergencias inyectaba ketamina a personas agitadas, a menudo bajo presión de la policía. Estas personas fueron inscritas en los ensayos sin su conocimiento o consentimiento.
En uno de los estudios, casi el 40% de los sujetos que recibieron ketamina experimentaron problemas respiratorios tan graves que tuvieron que ser intubados. Muchos sujetos pertenecían a grupos vulnerables y marginados.
En este artículo, describimos cómo los estudios de ketamina de Hennepin Healthcare infringieron las directrices federales de investigación. Analizamos la problemática relación entre Hennepin Healthcare y las fuerzas del orden, así como el concepto de “delirio agitado” o “delirio con excitación” o ¨estado de agitación delirante¨.
Finalmente, consideramos algunas formas alternativas de conceptualizar los ensayos clínicos en los que la intervención podría no beneficiar a los sujetos. Comparamos los ensayos de ketamina con los ensayos clínicos de contención química en residencias de ancianos y otras instituciones sanitarias, y también con estudios en los que se usan armas “no letales”.