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Salud de la Mujer y los Niños

Síntomas atribuidos a la menopausia y riesgos de la terapia hormonal

Salud y Fármacos
Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2026; 29 (1)

Tags: menopausia, acetato de medroxiprogesterona, estrógenos equinos conjugados, terapia hormonal, cáncer de mama, cáncer de ovario

Recientemente, tanto la literatura médica como los medios de comunicación han atribuido incorrectamente numerosos síntomas a la menopausia, exagerado los beneficios de la Terapia Hormonal (TH) y minimizaco sus riesgos. Esta narrativa favorece la prescripción inapropiada de TH, afirman Fugh-Berman A y Mintzes B [1].

Hay evidencia clínica que vincula la menopausia con los sofocos, la sequedad vaginal y los sudores nocturnos. Otros síntomas como el malestar general, cansancio, incontinencia y los trastornos del estado de ánimo aparecen con igual frecuencia en hombres mayores, y son más bien un reflejo del envejecimiento que de los cambios hormonales propios de la menopausia y la andropausia.

La TH, indicada en algunas mujeres en periodo de menopausia, únicamente alivia los síntomas vasomotores y la sequedad vaginal. Sin embargo, el discurso dominante suele restar importancia a sus efectos adversos graves y bien documentados como el accidente cerebrovascular, el tromboembolismo pulmonar, la enfermedad de la vesícula biliar y el aumento del riesgo de cáncer de mama.

La mayor parte del conocimiento sobre los beneficios y los riesgos de la TH proviene del Women’s Health Initiative (WHI), el ensayo clínico aleatorizado más grande y prolongado sobre TH menopáusica que financió el gobierno federal. Entre 1993 y 1998, el estudio asignó al azar a 16.608 mujeres con útero intacto a placebo o a estrógenos equinos conjugados combinados con acetato de medroxiprogesterona, y a 10.739 mujeres sin útero a estrógenos equinos conjugados en monoterapia.

Estos tratamientos son los mismos que habían arrojado resultados positivos durante los estudios internacionales (posiblemente porque las mujeres incluidas en dichos estudios tenían un nivel de educación superior al de la población general y menos factores de riesgo). La edad promedio de las mujeres en el WHI fue de 63 años, pero el 32% de las mujeres tenían alrededor de 50 años y el 26% estaba en la primera década tras la menopausia.

Los investigadores suspendieron de forma anticipada ambos brazos del WHI debido al daño observado. La combinación de estrógeno y progestágeno aumentó el riesgo de cáncer de mama invasivo, de tromboembolismo pulmonar y de accidente cerebrovascular. El uso exclusivo de estrógenos incrementó el riesgo de accidente cerebrovascular, aunque no el cáncer de mama ni el tromboembolismo pulmonar.

Tras la publicación de los resultados del WHI, el uso de TH cayó de forma abrupta y las tasas de cáncer de mama disminuyeron de manera marcada en los países con registros oncológicos. Informes posteriores estimaron que la TH combinada genera aproximadamente cinco casos adicionales de cáncer de mama por cada mil mujeres tratadas.

La terapia combinada también incrementó la incidencia de enfermedad de la vesícula biliar y las muertes por cáncer de pulmón, y se observó un probable mayor riesgo de demencia en mujeres mayores de 65 años. Por su parte, el uso exclusivo de estrógenos elevó la incidencia y la mortalidad por cáncer de ovario. En términos globales, el WHI mostró que, cada año, una de cada 500 mujeres expuestas a TH combinada presentó un efecto adverso grave adicional.

Los análisis específicos en mujeres de 50 a 59 años mostraron más daños que beneficios, incluso con una menor frecuencia absoluta de eventos adversos.

El WHI también identificó los beneficios de la terapia combinada, como la reducción del riesgo de fractura de cadera, y con la monoterapia con estrógenos se observó una reducción en la incidencia de cáncer de mama tras periodos de seguimiento a 10 y 20 años, pero estos beneficios no superaron los daños en el balance global.

Además, el ensayo KEEPS (Por su sigla en inglés Kronos Early Estrogen Prevention Study), que comparó placebo con estrógenos orales o transdérmicos combinados con progesterona micronizada en mujeres con menopausia reciente, a los cuatro años de seguimiento no mostró beneficios cardiovasculares, cognitivos ni sobre los síntomas de la depresión. El tamaño de la muestra limitó la evaluación de eventos adversos graves, y la evidencia actual no confirma que la progesterona micronizada reduzca de forma significativa los riesgos asociados a los estrógenos.

La evidencia procedente de ensayos clínicos desaconseja el uso prolongado de la TH menopáusica y su empleo para la prevención de enfermedades crónicas, dado que los daños superan los beneficios netos, por este motivo las recomendaciones actuales se oponen a su uso para la prevención primaria de enfermedades crónicas.

Cuando los síntomas vasomotores resultan molestos, la prescripción de TH debe limitarse al menor tiempo posible y debe basarse en una información completa, clara y honesta sobre sus riesgos.

Fuente Original:
Fugh-Berman A y Mintzes B. Menopausal Hormone Therapy: Limited Benefits, Significant Harms. Am Fam Physician. 2025;112(1):15-16, https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2025/0700/editorials-menopausal-hormone-therapy.html

Declaración de la autora: La Doctora Fugh-Berman actúa como testigo experta remunerada en litigios vinculados a la comercialización de productos farmacéuticos y dispositivos médicos; no obstante, desde hace más de diez años no ha participado en casos relacionados con la terapia hormonal para la menopausia.

creado el 4 de Marzo de 2026