Blackstone Life Sciences otorga a Merck US$700 millones para apoyar el desarrollo de sacituzumab tirumotecán, un fármaco en investigación contra el cáncer a cambio de regalías de entre un dígito (de bajo a medio) sobre el fármaco [1]. Merck está evaluando actualmente el fármaco en 15 ensayos clínicos de Fase III en seis tipos de tumores, incluyendo los cánceres de mama, endometrio y pulmón. Los US$700 millones financiarán una parte de los costos de desarrollo del fármaco, que se espera que se incurran a lo largo de 2026. El acuerdo permite a Blackstone recibir regalías sobre las ventas netas del fármaco en todas las indicaciones aprobadas. Merck conservará la autoridad para la toma de decisiones y el control sobre el desarrollo, la fabricación y la comercialización del fármaco.
Caris Life Sciences ha firmado un acuerdo de colaboración plurianual con Genentech (de Roche), para descubrir nuevas dianas farmacológicas para cánceres difíciles de tratar [2]. El acuerdo incluye US$25 millones en pagos iniciales y a corto plazo, y podría representar para Caris hasta US$1.100 millones en pagos por hitos vinculados a investigación, desarrollo y ventas. Caris también recibirá regalías por cualquier terapia desarrollada bajo la alianza.
El acuerdo combina la plataforma de medicina de precisión de Caris con las capacidades de desarrollo de fármacos de Genentech para abordar tumores sólidos, cánceres que se forman en órganos y tejidos en lugar de en la sangre. Caris dice contar con una colección de casi 500.000 muestras tumorales y datos moleculares y clínicos combinados que utiliza para identificar y validar objetivos prometedores.
Lilly llega a un acuerdo con ABL Bio (Corea del Sur) [3]. Según el acuerdo pagará US$40 millones por adelantado y hasta US$2.560 millones tras alcanzar ciertos hitos a ABL Bio a cambio de acceder a la plataforma “Grabody” de la biotecnológica con sede en Seúl. Lilly también comprará acciones de ABL en una inversión de capital por un valor aproximado de US$15 millones.
ABL ya mantiene alianzas con Sanofi, NovaBridge Biosciences, Compass Therapeutics y otras empresas. Su alianza con Lilly es casi idéntica en tamaño a su alianza en neurología con GSK.
La plataforma de ABL se centra en biespecíficos, y puede aplicarse a inmunomoduladores, activadores de células T y diversas modalidades que atraviesan la barrera hematoencefálica. A principios de este mes, la empresa biotecnológica también cedió un conjunto de activos de ADC a NEOK Bio, con sede en California.
La cartera de ABL incluye múltiples medicamentos experimentales contra el cáncer y un candidato para el tratamiento del párkinson.
Lilly también ha establecido un acuerdo con Rznomics en el tratamiento de la pérdida auditiva. Esta colaboración en la edición de ARN podría representar un impulso de US$1.300 millones para Rznomics.
Eli Lilly establece una alianza con el fabricante de chips NVIDIA para construir la “supercomputadora más potente propiedad y operada por una compañía farmacéutica” [4]. Esto para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial para el descubrimiento de fármacos.
“Esta no es la primera vez que tenemos la supercomputadora más grande de la industria”, declaró Rau a STAT. La fascinación de Lilly por las supercomputadoras comenzó en 1958, cuando recibió una de IBM. En 1989, fue la primera compañía farmacéutica en encargar la supercomputadora CRAY-2. Esta última inversión se produce en medio del auge de la IA. Sin embargo, la potencia bruta de una supercomputadora de IA no siempre se traduce en curas.
Merck KGaA ha firmado un acuerdo de colaboración para el descubrimiento de fármacos con Valo Health [5]. Merck ofrecerá a Valo más de US$3.000 millones de dólares en pagos iniciales y por hitos, además de financiación para I+D y regalías de cualquier producto derivado del trabajo conjunto. A cambio, la farmacéutica alemana utilizará las plataformas de Valo, basadas en IA, para encontrar nuevas dianas terapéuticas y crear compuestos preclínicos.
La colaboración se centrará en identificar dianas y tratamientos contra el Parkinson.
La plataforma de biología casual humana de Valo utiliza IA para escanear más de 17 millones de historias clínicas anonimizadas de pacientes y muestras de biobancos para identificar posibles dianas terapéuticas. La plataforma de química de circuito cerrado de Valo continúa el proceso de descubrimiento desarrollando pequeñas moléculas que interactúan con estas dianas terapéuticas.
Novo mantiene una colaboración continua con Valo, que podría llegar a los US$4.600 millones si se alcanzan ciertos hitos de desarrollo en indicaciones cardiometabólicas Pfizer también colabora con Valo a través de un acuerdo de diez programas con Flagship Pioneering, su fundador.
Novartis se ha asociado con Relation Therapeutics [6]. Relation Therapeutics es empresa de biotecnología basada en IA. El valor del acuerdo podría llegar hasta US$1.700 millones para descubrir y desarrollar nuevas dianas terapéuticas para enfermedades atópicas. Relation cuenta con una plataforma de IA (Lab-in-the-Loop) que utiliza datos de pacientes, incluyendo los de tejido humano, para estudiar la base genética de la presentación de las enfermedades.
Novartis entregará US$55 millones en pagos iniciales, inversión de capital y financiación de I+D para los derechos globales de desarrollo y comercialización de cualquier diana terapéutica resultante de esta colaboración.
Además, Relation podrá recibir hasta US$1.700 millones en pagos por hitos, así como regalías escalonadas sobre las ventas netas de cualquier producto que llegue al mercado.
Otro aspecto de la colaboración entre Novartis y Relation se centrará en estudios observacionales, que facilitarán la generación de atlas celulares funcionales. Estos atlas pueden ayudar a minimizar los riesgos del proceso de desarrollo, ya que facilita la validación eficaz de dianas terapéuticas antes de que un candidato entre en fase clínica.
GSK también se asoció con la biotecnológica en diciembre de 2024. Este último acuerdo, con un valor inicial de US$45 millones se centra en las enfermedades fibróticas y la osteoartritis.
En 2024, Novartis adquirió IFM Due, lo que significa que la compañía se hizo con la gama de inhibidores de STING de IFM. Estas terapias se encuentran actualmente en desarrollo para abordar diversas enfermedades graves provocadas por la inflamación. En otro esfuerzo por reforzar su cartera de inmunología, Novartis adquirió Calpyso Biotech por US$425 millones, lo que le permitió obtener el anticuerpo monoclonal (mAb) anti-IL-15 de la compañía para enfermedades de la piel provocadas por células T.
Pfizer firmó un acuerdo de licencia exclusiva con YaoPharma, filial de Shanghai Fosun (China), para desarrollar y comercializar un tratamiento experimental para el control de peso [7]. La terapia forma parte de la clase de fármacos agonistas del GLP-1 y se encuentra actualmente en fase inicial de desarrollo. YaoPharma completará el ensayo clínico en curso y otorgará a Pfizer una licencia exclusiva para continuar desarrollando, fabricando y comercializando el fármaco en todo el mundo.
Regeneron anunció un acuerdo de edición genética con Tessera Therapeutics [8]. Regeneron Pharmaceuticals está invirtiendo más en edición genética y anunció una colaboración con Tessera Therapeutics para desarrollar un programa experimental de edición genética para una enfermedad hepática y pulmonar rara.
El núcleo del acuerdo es un tratamiento que Tessera está desarrollando para la deficiencia de alfa-1 antitripsina. Regeneron pagará a Tessera US$150 millones por adelantado, en efectivo y una inversión de capital. Tessera podría recibir otros US$125 millones en pagos por hitos de desarrollo a corto y medio plazo.
Tessera liderará el primer ensayo clínico en humanos, y Regeneron tomará las riendas del desarrollo futuro y, finalmente, de la comercialización. La deficiencia de alfa-1 antitripsina, o DAAT, es una afección genética poco común que puede causar enfermedades pulmonares y hepáticas, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la cirrosis. Este trastorno suele deberse a una mutación en el gen SERPINA1, que proporciona instrucciones para una proteína protectora conocida como alfa-1 antitripsina o AAT.
El programa de Tessera, TSRA-196, está diseñado para corregir con precisión la mutación genética subyacente en la DAAT y restaurar de forma duradera la producción de la proteína AAT mediante un único tratamiento, pero todavía se encuentra en fase inicial de investigación.
Regeneron tiene acuerdos para el desarrollo de terapias génicas con empresas como Intellia Therapeutics, ViGeneron, Decibel Therapeutics y Mammoth Biosciences.
Sanofi y ADEL (Corea del Sur) firman un acuerdo por US$1.40 millones [9].A través de este acuerdo, las empresas desarrollarán y venderán el tratamiento experimental de ADEL contra el Alzheimer. ADEL recibirá un pago inicial de US$80 millones, con pagos adicionales por hitos vinculados al progreso del desarrollo y al rendimiento comercial, así como regalías sobre futuras ventas.
El fármaco candidato de ADEL, ADEL-Y01, es una terapia de anticuerpos diseñada para bloquear formas dañinas de una proteína relacionada con el Alzheimer. Actualmente se encuentra en fase inicial de ensayos clínicos en humanos en EE UU. ”
Takeda se ha asociado con la empresa Innovent Biologics (China) para desarrollar un par de terapias contra el cáncer en etapa avanzada, en un acuerdo que incluye un pago inicial de US$1.200 millones y podría alcanzar los US$11.400 millones [10]. El pago inicial de US$1200 millones incluye una inversión de US$100 millones en Innovent.
En virtud del acuerdo, las empresas desarrollarán conjuntamente IBI363, uno de los fármacos de investigación de Innovent en fase avanzada, dirigido inicialmente al cáncer de pulmón de células no pequeñas y al cáncer colorrectal. Las compañías comercializarán conjuntamente el fármaco en EE UU, mientras que Takeda tendrá derechos exclusivos de comercialización fuera de China continental y de EE UU.
Takeda también obtendrá derechos globales exclusivos para desarrollar, fabricar y comercializar otro activo oncológico de Innovent, IBI343, fuera de China continental. Takeda planea ampliar las aplicaciones del fármaco a los cánceres gástrico y pancreático de primera línea.
Esta alianza es otra señal del surgimiento de China como una fuente importante de nuevos medicamentos, en particular contra el cáncer, y de la disposición de las compañías farmacéuticas consolidadas a pagar grandes sumas para obtener sus licencias.
El año pasado, se firmaron 40 alianzas con China por un valor total de US$31.500 millones, mientras que solo en el primer trimestre de 2025, la cifra alcanzó los US$18.000 millones en 13 acuerdos. Además, cubre un vacío en la cartera de oncología de Takeda, después de que la empresa japonesa se viera obligada a retirar del mercado la terapia contra el cáncer de pulmón Exkivity hace dos años, tras no superar un ensayo confirmatorio.
Referencias