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Ética

Conflictos de Interés

Prevalencia de los conflictos de interés entre los autores de guías clínicas que incluyen medicamentos de grandes ventas (Prevalence of Financial Conflicts of Interest Among Authors of Clinical Guidelines Related to High-Revenue Medications)
Khan R, Scaffidi MA, Rumman A et al
JAMA Intern Med. 2018;178(12):1712-1715. doi:10.1001/jamainternmed.2018.5106
https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/2708193 (con subscripción)
Resumido por Salud y Fármacos

La presencia de conflictos de interés entre los miembros de los paneles que elaboran las guías clínicas ha sido ampliamente discutida porque puede influir en su objetividad. La gravedad de las consecuencias hizo que la Academia Nacional de Medicina de EE UU emitiera políticas para limitar la influencia de la industria en la elaboración de las guías. En relación con los conflictos de interés, las políticas de la Academia dicen: 1. Antes de seleccionar al panel de expertos, todos los candidatos deben declarar, por escrito, todos los intereses y actividades que podrían constituir un conflicto de interés relacionado con la actividad a realizar; 2. Todos los conflictos de interés deben ser discutidos por el grupo que preparará las guías, y cada miembro del panel debe explicar como ese conflicto puede afectar su participación o sus recomendaciones específicas; 3. Los miembros del panel deberían deshacerse de las inversiones, suyas o de su familia, que puedan constituir un conflicto de interés, y no deben participar en actividades de promoción o en comités asesores o con entidades cuyos intereses puedan verse afectados por las recomendaciones de las guías; y 4. En la medida d lo posible, los miembros de los paneles que elaboran guías no deberían tener conflictos de interés, si algunos los tienen deberían estar en minoría (menos del 50% de los miembros), el presidente y copresidente no deberían tener conflictos de interés, y los financiadores no deben participar en el proceso de desarrollo de las guías.

Los autores de este artículo quisieron comprobar si los autores de guías que recomiendan el consumo de productos que generan muchos beneficios obviaban divulgar sus conflictos de interés. Para comprobarlo identificaron a los 10 medicamentos que generaron mayores ingresos en 2016, las guías clínicas elaboradas por Asociaciones Médicas Americanas de diferentes especialidades (incluyendo reumatología, gastroenterología, diabetes, oncología, y hepatología) y los conflictos financieros reportados a la base de datos Open Payments.

Entre los 10 medicamentos incluidos estaban Humira, el producto para la artritis de Abbie; Harvoni, de Gilead Sciences para la hepatitis CE, la insulina Lantus de Sanofi y Avastin para el cáncer de mama de Roche. Ninguna de las 18 guías que recomendaban uno de esos 10 medicamentos cumplía con los criterios de la Academia Nacional de Medicina. De los 160 autores que habían participado en la redacción de las guías, 91 (56,9%) tenían conflictos de interés con uno de los 10 medicamentos de grandes ventas, y 41 (25,6%) tenían conflictos de interés, pero no los revelaron. La media de dinero que habían recibido era de US$17.000 y la mediana US$522.

Además, no se habían revelado completamente los conflictos de interés por escrito para ninguna de las guías, solo cuatro de los presidentes de los paneles que elaboraron las guías estaban libres de conflictos de interés, y en solo ocho paneles los miembros con conflictos de interés estaban en minoría.

Los Drs. DeJong and Steinberg publicaron una nota editorial (https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/2708190) en la que destacan la importancia de evitar los conflictos de interés entre los que elaboran guías (porque cuando existen pueden resultar en guías de amplio uso que recomiendan pruebas diagnósticas y tratamientos innecesarios, que en el mejor de los casos representan un desperdicio de recursos y en el peor pueden generar eventos adversos e incluso fatales). Según los autores, si un panel público independiente, bien financiado y que operase con independencia, podría producir guías clínicas más confiables, porque no solo se eliminarían los conflictos de interés, sino que también podrían utilizar mejores metodologías y se evitaría la duplicidad de esfuerzos por múltiples paneles. Por otra parte dicen que las compañías de seguros podrían ignorar las guías clínicas que no siguen los estándares de la Academia Nacional de Medicina, que deben considerarse mínimos, ningún miembro de un panel debería tener conflictos de interés.

Ed Silverman en su articulo Financial conflicts of interest in clinical practice guidelines remain an ‘intractable problem’ del 29 de octubre de 2018 (https://www.statnews.com/pharmalot/2018/10/29/conflicts-clinical-practice-guidelines/) dice que en los últimos años se ha llegado a conclusiones parecidas al estudiar los conflictos de interés en las guías de las Asociaciones Medicas Americanas de Dermatología, Oncología y Otorrinolaringología; y que se detectó influencia de la industria en las recomendaciones de medicamentos para bajar el colesterol, y tratar la hepatitis C y la depresión.

Silverman añade que un estudio reciente de las 15 guías que la Asociación Americana de Gastroenterología incluye en su página web demostró que más de la mitad de los 83 autores habían recibido financiamiento de la industria, pero solo el 19% admitieron en la guía que habían recibido pagos de la industria y estos estaban registrados en OpenPayements o dijeron que no tenían conflictos y según la base de datos no habían recibido ningún pago.

creado el 4 de Diciembre de 2020