En noviembre de 2025, la FDA anunció la inclusión de una advertencia de caja negra —la advertencia de seguridad más destacada de la agencia— en el prospecto del delandistrogene moxeparvovec-rokl (Elevidys), una terapia génica para la distrofia muscular de Duchenne. Aprobada por primera vez en 2023, esta terapia génica se ha relacionado con dos fallecimientos por insuficiencia hepática aguda, en pacientes que no podían caminar y que habían recibido el tratamiento con este producto [1].
El delandistrogene moxeparvovec-rokl es una terapia génica basada en un vector de virus adenoasociado que se administra mediante una única infusión intravenosa. La toxicidad hepática podría estar relacionada con una respuesta inmunitaria masiva al vector viral [2]. Hasta julio de 2025, más de 900 pacientes de 4 años, o más, habían recibido la terapia [3].
La ficha técnica actualizada limita el uso del tratamiento a pacientes ambulatorios de 4 años de edad o más, que presenten una mutación confirmada en el gen de la distrofia muscular de Duchenne y que no tengan una insuficiencia hepática preexistente [4]. La ficha técnica revisada también recomienda realizar pruebas semanales de la función hepática, durante al menos tres meses tras recibir el tratamiento, y pruebas semanales para detectar lesiones cardíacas, durante un mes tras el tratamiento.
Aunque suponen un paso en la dirección correcta, las advertencias de seguridad mejoradas no abordan dos problemas fundamentales relacionados con el delandistrogene moxeparvovec-rokl. En primer lugar, la evidencia de que la terapia génica es clínicamente eficaz no es convincente. En segundo lugar, la terapia cuesta más de US$3 millones por tratamiento [5]. En 2023 y 2024, el Grupo de Investigación en Salud de Public Citizen instó repetidamente a la FDA a que evitara aprobar la terapia, debido a preocupaciones sobre la seguridad, la eficacia y los ensayos clínicos deficientes [6].
La inclusión de la advertencia de caja negra se produce tras una breve suspensión de todos los envíos de la terapia génica en julio de 2025, que la FDA revirtió diez días después por motivos que no se explicaron adecuadamente [7].
Para determinar con mayor precisión el riesgo de lesión hepática grave, la FDA está exigiendo al fabricante que lleve a cabo un estudio observacional postcomercialización. El estudio reclutará a 200 pacientes con distrofia muscular de Duchenne, realizará un seguimiento de los pacientes durante al menos 12 meses tras la administración de delandistrogene moxeparvovec-rokl, y evaluará periódicamente su función hepática. Aunque el estudio es necesario, es poco probable que responda a las preguntas fundamentales de si la terapia génica es clínicamente eficaz, y si la FDA debería haberla aprobado.
Referencias