La FDA emitió una solicitud de información (RFI o Request for Information) para conocer la opinión de las partes interesadas sobre su propuesta de programa piloto para evaluar cómo las tecnologías basadas en inteligencia artificial (IA) pueden contribuir a agilizar los ensayos clínicos Fase 1. Al-Faruque escribió un artículo [1] sobre los comentarios recibidos y otros temas relacionados con la IA en la experimentación biomédica. Lo resumimos a continuación.
En respuesta a los comentarios y a las solicitudes de información adicional de más de 230 entidades del sector farmacéutico y académico (entre otras) sobre el Programa piloto de la FDA basado en IA, la FDA aclaró que su propuesta para implementar el programa piloto pretende explorar cómo los avances en IA y ciencia de datos pueden mejorar la eficiencia de los ensayos, optimizar el monitoreo de la seguridad, facilitar las decisiones sobre la selección de dosis, permitir la toma de decisiones más informadas sobre si dar o no continuidad a estudios de fase temprana, promover sistemas de IA fiables y mantener estándares científicos y regulatorios rigurosos.
Además de solicitar aclaraciones, los grupos interesados sugirieron que la agencia desarrollara una estructura de gobernanza con mediciones y objetivos específicos, y considerara la alineación de su enfoque con el de otras autoridades.
La agencia resaltó que el programa piloto estará alineado con los principios del Marco de Gestión de Riesgos de IA del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología [1].
La Asociación de Fabricantes e Investigadores Farmacéuticos de EE UU (Pharmaceutical Research and Manufacturers of America o PhRMA) se mostró optimista respecto al potencial de la IA para acelerar la innovación; y solicitó a la FDA que garantice: (1) que el piloto incorporará los enfoques de la agencia basados en el riesgo para el uso de la IA en la toma de decisiones regulatorias, y (2) que los sistemas de IA se evalúen en función de su finalidad.
El grupo también señaló “Para ‘maximizar el aprendizaje’ derivado del piloto, animamos a la FDA a que los ensayos piloto correspondan a diferentes áreas terapéuticas, dando prioridad a ejemplos de amplia aplicabilidad que puedan generar conocimientos a corto plazo”. También instó a la agencia a considerar si la IA se ha evaluado previamente en el contexto de uso propuesto y si contribuirá a avanzar la toma de decisiones regulatorias.
La PhRMA afirmó que el piloto debería contar con un marco de gobernanza sólido y que la FDA debería aclarar cómo protegerá la información comercial confidencial y los secretos industriales, para garantizar la confianza de los participantes y su disposición a colaborar.
PhRMA solicitó que la FDA aclarara si utilizaría IA como parte de su programa piloto, y de ser así cuándo y cómo la FDA utilizaría la IA, y recordó a la agencia que las herramientas de IA que utilice en el programa piloto deben someterse a una evaluación de credibilidad, y sus resultados deben ser objeto de revisión humana antes de influir en una decisión regulatoria.
Asimismo, PhRMA solicitó a la FDA que aclarara cómo se integran los ensayos clínicos en tiempo real (RTCT, por sus siglas en inglés) en su enfoque y pidió que celebrara reuniones preliminares con los participantes en el programa piloto y confirmara que dicha participación no retrasaría ni sustituiría las reuniones regulatorias habituales con la agencia.
La Biotechnology Innovation Organization (BIO) comentó que los esfuerzos de la FDA por utilizar tecnologías novedosas, como la IA, constituyen un paso importante para mejorar la integración de datos en el desarrollo clínico. El grupo señaló que la prueba piloto propuesta debería basarse en un marco orientado a la seguridad, haciendo hincapié en los entornos de ensayos clínicos de fase temprana.
La BIO solicitó a la agencia:
El Instituto Duke-Margolis de Políticas de Salud solicitó mayor claridad sobre los vacíos regulatorios que el actual piloto basado en IA intenta subsanar, para garantizar que el programa cumpla su propósito y genere la información adecuada para la toma de decisiones regulatorias. El plazo propuesto de tres a seis meses para el programa piloto es motivo de preocupación para el Instituto Duke-Margolis porque parece relativamente corto ese tiempo para el tipo de información que la agencia espera obtener.
Pese al potencial de la IA para acelerar los ensayos clínicos, Duke-Margolis advirtió que no todas las decisiones se benefician de la rapidez y que hay que aclarar cómo el uso de la IA puede aportar beneficios en comparación con sus riesgos potenciales.
El Instituto Duke-Margolis también enfatizó que la agencia debería utilizar varias métricas para evaluar los enfoques basados en IA en el marco del piloto (eficiencia del ensayo, el tiempo de transición y la validez del sistema de IA, entre otros) y compartir los marcos de evaluación de riesgo-beneficio que la agencia podría actualizar o desarrollar.
Nota de Salud y Fármacos: Acceda aquí a la información sobre el Programa piloto de optimización de ensayos clínicos de fase temprana mediante inteligencia artificial (IA) emitido por la FDA https://www.regulations.gov/document/FDA-2026-N-4390-0001
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