Este artículo analiza los acuerdos de asociación farmacéutica de las instituciones cubanas. Identifica diversas alianzas con empresas nacionales y extranjeras de 17 países, con varios países desarrollados que aparecen como receptores de tecnologías cubanas, y con instituciones cubanas actuando como principales titulares de tecnología y otorgantes de licencias en la mayoría de los acuerdos. Estos resultados sugieren que el modelo farmacéutico dirigido por el Estado en Cuba ha generado un sector activo e innovador, lo que puede servir de ejemplo para otros países, incluido Brasil, que mantienen laboratorios farmacéuticos públicos.