The City Reporter anunció que un plan de la Universidad de Vanderbilt ampliaría las farmacias de NYC Health + Hospitals para atender a los neoyorquinos cubiertos por Medicare, Medicaid o un seguro privado, al tiempo que fortalecería las farmacias independientes [1]. Hay que recordar que muchas de las farmacias independientes están teniendo problemas para sobrevivir, por la presión que ejercen las cadenas de farmacia y el trato que reciben de los administradores de farmacia (PBM), que progresivamente les van recortando sus márgenes de beneficio. Paralelamente, muchas de las cadenas de farmacias de Nueva York se han desplazado hacia los suburbios. A continuación, resuminos los aspectos destacados de este anuncio.
Una propuesta de un grupo político progresista considera que implementar una red sólida de farmacias municipales es apremiante [1]. Para ampliar el atractivo del plan, Joel Dodge, director de política industrial y seguridad económica de un proyecto de la Facultad de Derecho de la Universidad de Vanderbilt, afirma que la ciudad debería combinar este esfuerzo con medidas para fortalecer las farmacias independientes, que han mantenido una presencia sólida en Nueva York. La idea se fundamenta en el movimiento progresista que busca nuevas formas de abaratar y hacer más accesible la atención médica [1].
Christopher Morten, profesor asociado de la Facultad de Derecho de la NYU y figura clave en esta iniciativa cree que pueden obtener mejores resultados permitiendo que el sector público compita en el mercado, y cree que podría hacerlo mejor que las cadenas de farmacias privadas [1].
Según el informe anual sobre las cadenas de farmacias publicado a finales del 2025 por el Centro para un Futuro Urbano, el número de farmacias en los cinco distritos de Nueva York ha disminuido un 45% desde 2019. Al respecto, Dodge dice que muchos residentes tienen que recorrer largas distancias para ir a la farmacia y que la falta de competencia resulta en precios más altos. Morten añade que muchas farmacias no cuentan con una amplia variedad de medicamentos, lo que ocasiona largas demoras en la dispensación de recetas [1].
El plan Vanderbilt Accelerator contempla tres pasos para mejorar el acceso a los medicamentos y afirma que la ciudad de Nueva York está en una posición privilegiada para implementarlos:
Abby Mouzakitis-Fazio recientemente trasladó su farmacia para reducir su alquiler. Su negocio factura US$12 millones al año y atiende cerca de 1.200 personas, pero el dinero que recibe de las aseguradoras es poco, por lo que Mouzakitis-Fazio mantiene su farmacia en funcionamiento vendiendo fragancias, productos para el cuidado de la piel y suplementos nutricionales de alta gama, por lo que Mouzakitis-Fazio dice que las farmacias independientes necesitan ayuda, y el plan del plan de esta iniciativa es incluirlas en la red [1].
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