La glucosuria inducida por las gliflozinas (inhibidores de SGLT2) puede provocar infecciones genitales, que son un factor de riesgo para padecer fimosis y parafimosis [1].
Un estudio de cohorte comparó la incidencia de fimosis y parafimosis en pacientes adultos tratados con una gliflozina frente a controles diabéticos que no se expusieron a gliflozinas [2].
La fimosis es una estrechez o la falta de elasticidad del orificio prepucial que no permite exponer el glande del pene. En algunos casos, puede provocar erecciones dolorosas, infecciones en el prepucio o en el glande del pene, o infecciones urinarias recurrentes [3,4]. La parafimosis es la retracción del prepucio que no puede volver a su posición normal, cubriendo el glande del pene [3,5].
Usando una base de datos de investigación médica británica, se identificó a 10.671 hombres expuestos a una gliflozina. La mayoría eran diabéticos. Durante el año anterior a la fecha de inscripción, no habían recibido una gliflozina ni se les había diagnosticado fimosis o parafimosis [2].
Durante el primer año de exposición a una gliflozina, la incidencia de fimosis o parafimosis fue de aproximadamente 7 por cada 1.000, y tras dos años de exposición, la incidencia acumulada fue de aproximadamente 12 por cada 1.000 [2].
En los hombres que tenían diabetes, pero no se expusieron a una gliflozina, la incidencia anual oscilaba entre 1,3 a 2,3 por cada 1.000, dependiendo del año [2].
En noviembre de 2024, la EMA decidió añadir “fimosis/fimosis adquirida” a la lista de efectos adversos en los resúmenes de las características del producto (RCP) de los productos que contienen una gliflozina [6].
En la práctica, es importante informar a los pacientes que toman una gliflozina que tienen un mayor riesgo de infecciones genitales, fimosis y parafimosis. También es importante explicar los signos que indican tales trastornos, que exigen una atención médica oportuna.
Referencias