Además de las incertidumbres sobre los efectos de la exposición intrauterina a los agonistas del GLP-1 (vea “Agonistas de GLP-1 en el embarazo: riesgos poco claros que justifican un enfoque muy cauteloso”), estos medicamentos (dulaglutida, exenatida, liraglutida, lixisenatida, semaglutida y tirzepatida) pueden provocar diversos trastornos gastrointestinales que afectan a la absorción gastrointestinal de otros medicamentos orales que se usen al mismo tiempo. Los anticonceptivos orales son especialmente preocupantes, ya que pueden perder eficacia (a) [1].
Los autores de un estudio farmacocinético en 40 mujeres concluyeron que la administración concomitante de tirzepatida redujo la absorción gastrointestinal de un anticonceptivo oral de estrógeno + progestágeno [2]. Se debe tener en cuenta una posible reducción de la eficacia de los anticonceptivos orales con todos los agonistas del GLP-1 [3, 4]. Parece prudente que las mujeres que reciben un agonista del GLP-1 utilicen métodos anticonceptivos eficaces. Los métodos adecuados incluyen un dispositivo intrauterino (incluso para mujeres que nunca han dado a luz) o un anillo vaginal de estrógeno + progestágeno.
Los agonistas del GLP-1 pueden alterar las necesidades de levotiroxina, tantopor sus efectos sobre el peso corporal como sobre la absorción gastrointestinal. Además, se ha notificado que un excipiente de la semaglutida por vía oral aumenta la absorción gastrointestinal de la levotiroxina [1].
El uso concomitante de exenatida y el antagonista de la vitamina K warfarina puede aumentar el cociente internacional normalizado (INR) y provocar hemorragias [1, 4].
Las alteraciones de la absorción gastrointestinal también afectarían a otros fármacos con un índice terapéutico estrecho. Cabe esperar que retrase el inicio de la acción de los fármacos orales destinados a actuar con rapidez, como los analgésicos o los ansiolíticos [1].
Referencias