El día 30 de abril, Public Citizen publicó una noticia donde expone una decisión de EE UU de singular importancia para la Unión Europea. El Informe Especial 301 ha incluido este año a la Unión Europea en su “Lista de Vigilancia”. La sección 301 es una herramienta ampliamente utilizada por EE UU, para amenazar con sanciones y disciplinar a aquellos países que considera amenazan a sus empresas y a sus intereses en la política comercial. Efectivamente aquellas naciones que mediante la utilización de regulaciones nacionales propias intentan mejorar el acceso de sus ciudadanos a los medicamentos necesarios para la recuperación de la salud son amenazadas inmediatamente con la aplicación de sanciones económicas.
Peter Maybarduk (Ver en la siguiente noticia), director de Acceso a Medicamentos de Public Citizen, afirma que la lista 301 de este año es más lesiva pues va más allá de las políticas habituales sobre patentes y comercio para atacar directamente las regulaciones nacionales sobre accesibilidad.
Sin duda, esta forma de presión sobre la UE es un elemento más que se añade a las acciones del gobierno Trump durante los tres últimos meses, incluyendo la amenaza de imponer aranceles abusivos a los países de Europa (como hemos visto recientemente con Reino Unido y Francia).
Posiblemente, una actitud más valiente y decidida de la UE, y en nuestro caso de España, dirigida a fortalecer las regulaciones propias que garanticen de forma real y efectiva un acceso justo en los medicamentos, sería sin duda un elemento positivo de resistencia frente al abuso y la imposición. (Sin embargo, estimados lectores, esta posibilidad parece muy lejana en el escenario actual, cuando observamos, por ejemplo, en nuestro ámbito español, como el secretario de Estado decide contentar a la industria farmacéutica con la decisión asombrosa de blindar la falta de transparencia sobre la negociación de los precios de los medicamentos).