Sophie Cousins ha publicado un artículo, que resumimos a continuación, sobre la proliferación de fármacos falsificados para tratar la obesidad. Según el artículo, Shabbir Safdar, director ejecutivo de la Partnership for Safe Medicines (Asociación para la Seguridad de los Medicamentos), que se dedica a la seguridad y la protección de los fármacos a lo largo de la cadena de suministro en EE UU, dijo: «Existe más fraude en torno a los inyectables para la pérdida de peso del que he visto en cualquier otro momento de mi carrera dedicada al seguimiento de la seguridad del suministro de medicamentos… Nunca habíamos visto algo así. Es un problema grave».
El mercado, según explicó Safdar, se ha visto infiltrado por versiones falsificadas de Ozempic de «apariencia impecable», con etiquetas y cajas fraudulentas, lo que hace casi imposible discernir qué es auténtico y qué no. Gran parte de estos medicamentos falsificados provienen de México, añadió.
«Hemos detectado una gran variedad de falsificaciones dirigidas a los estadounidenses que se encuentran en México, las cuales presentan etiquetas en inglés. ¿Por qué habría de estar en inglés la etiqueta de un medicamento en un país de habla hispana? No tiene sentido», señaló. «Vemos que se venden en zonas turísticas de México o en farmacias situadas en la frontera. No son auténticos. Casi con total certeza se trata de plumas inyectoras reempaquetadas.
Lo que suscita inquietud en torno a las falsificaciones de agonistas del GLP-1 es el elevado número de personas que los están utilizando. En diciembre de 2025, la FDA emitió una advertencia tras incautar docenas de productos falsificados de Ozempic que habían sido distribuidos ilegalmente.
«Los productos falsificados incautados se encontraban dentro de la cadena legítima de suministro de medicamentos de EE UU. Los productos falsificados llevan el número de lote PAR1229 en la etiqueta, el cual es, a su vez, un número de lote auténtico», indicaba la alerta, añadiendo que la agencia tenía conocimiento de que se habían notificado seis eventos adversos relacionados con este lote. A principios de ese mismo año, la FDA había informado que varios cientos de unidades de Ozempic falsificado se hallaban en la cadena de suministro.
Safdar señaló que la infiltración de los productos falsificados en la cadena de suministro estadounidense implicaba que se habían vendido productos fraudulentos a las farmacias. «Hemos observado que un distribuidor procedente de Florida vendía Ozempic falsificado en Arkansas. Desconocemos dónde el distribuidor de Florida obtuvo el producto; podría ser de México o de Turquía, países que constituyen importantes fuentes de productos falsificados», afirmó.
Desde 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha observado un repunte en las notificaciones de casos de agonistas del receptor GLP-1 falsificados, que se han detectado en cerca de 60 países. Esta tendencia ha seguido intensificándose debido al aumento de la demanda, al incremento de las prácticas de autodiagnóstico y autoprescripción, y a la proliferación de ventas en línea no reguladas.
«La OMS considera que la proliferación de agonistas de los receptores del GLP-1 (GLP-1 RA) falsificados constituye una amenaza significativa y creciente para la seguridad del paciente y la confianza pública… la disponibilidad de estos productos en forma de comprimidos podría facilitar que los falsificadores los produjeran a gran escala… La OMS recomienda que estos productos sean prescritos por profesionales sanitarios cualificados, y utilizados bajo supervisión clínica para garantizar una dosificación y seguimiento adecuados”.
Safdar también expresó preocupación por la proliferación de spas médicos y centros de bienestar que operan al límite de los marcos regulatorios y ofrecen fórmulas magistrales de Ozempic. «A veces cuentan con un médico supervisor, o simplemente con un nombre en la licencia, o incluso carecen por completo de un médico. Estos spas médicos se han convertido en una importante fuente de dispensación ilegal de medicamentos recetados; básicamente se han transformado en farmacias ilegales», afirmó. «Resulta mucho menos engorroso conseguir Botox y Ozempic al mismo tiempo, que tener que pedir una cita por separado con un médico. Los spas representan una cultura centrada en la apariencia y la belleza estética, por lo que ahora dicen: “Oh, nosotros te ayudaremos a adelgazar”».
Otra tendencia preocupante que ha observado es el aumento de personas que utilizan retatrutida, un fármaco que aún no ha sido aprobado, pero que puede adquirirse directamente de fábricas en China o a través de mayoristas.
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