En 2025, las grandes empresas participaron en 30 transacciones por un valor de US$126.000 millones (el mismo número que en 2024 pero con un valor muy inferior: US$55.000 millones), los pagos iniciales fueron de US$116.000 millones (comparado con (US$45.000 millones). Durante el primer trimestre de 2026, ya se han comprometido US$48.000 millones en 19 operaciones [2]
Biospace ha publicado un cuadro con todas las transacciones que se han anunciado en 2026, y está disponible en este enlace https://www.biospace.com/business/pharma-double-dippers-lead-q1-deal-activity-to-nearly-47b. Entre las transacciones más cuantiosas figuran: La compra de Arcellx por Gilead por US$7.600 millones, la de Centessa Pharmaceuticals por Eli Elly por US$7.300 millones, la de Terns Phamaceuticals por Merck por US$6.700 millones, la de Appellis Pharmaceuticals por Biogen por US$6.600 millones, y la de Pikavation Therapeutics por Novartis por US$3.000 millones [3].
Según el Wall Street Journal [4], las adquisiciones más recientes del sector están por debajo de los US$10.000 millones, un enfoque más austero en la concreción de acuerdos que en periodos anteriores, cuando las grandes empresas gastaban habitualmente decenas de miles de millones.
Las operaciones valoradas entre US$1.000 y US$10.000 millones han representado el 76% del valor total de las transacciones farmacéuticas en lo que va del año, cifra que supone un aumento respecto al 34% registrado en el mismo periodo de 2025 y al 42% de los tres primeros meses de 2024.
La realización de acuerdos constituye una parte fundamental del negocio de las grandes compañías farmacéuticas. Si bien estas empresas cuentan con sus propios laboratorios, la dificultad y el riesgo inherentes al descubrimiento de fármacos las han llevado a buscar apoyo fuera de sus propias estructuras.
Su necesidad de reponer su cartera de productos es elevada. Varias compañías se enfrentan a la pérdida de la protección por patente de algunos de sus medicamentos de mayores ventas, lo que amenaza con conllevar pérdidas de decenas de miles de millones de dólares en ventas para cada una de ellas.
| Año | Valor total de las transacciones (US$millones) | |
| 2016 | 100,000 | |
| 2017 | 44.000 | |
| 2018 | 198.000 | |
| 2019 | 252.000 | |
| 2020 | 113.000 | |
| 2021 | 30.000 | |
| 2022 | 69.000. | |
| 2023 | 127.000 | |
| 2024 | 45.000 | |
| 2025 | 126.000 | |
| 2026 | 48.000 | |
A pesar de eso, las empresas están desembolsando grandes sumas de dinero por las compañías que desean adquirir. BMO Capital Markets señaló que las primas han oscilado entre el 38% y el 140%. Biogen, por ejemplo, pagó una prima del 86% sobre el precio medio ponderado por volumen de las acciones de Apellis durante los 90 días previos, por lo que la empresa recibió críticas tanto de inversores como de analistas [5].
Las empresas de biotecnología también parecen estar impulsando el uso de derechos de valor contingente (CVR, por sus siglas en inglés), los cuales pueden generar pagos adicionales si se alcanzan ciertos hitos en el futuro. Según BMO, tres de las últimas cinco operaciones incluyeron un CVR [5].
La transacción de Lilly con Centessa presentó el mayor potencial de CVR, lo que podría incrementar el valor de la operación en US$1.500 millones.
Se espera que hayan más compras. BMO estima que Amgen cuenta con una capacidad de inversión de US$18.600 millones, AbbVie (con US$33.600 millones), BMS (con US$21.900 millones) y Novartis (con US$53.000 millones).
Referencias