Médicos Sin Fronteras (MSF) insta a Gilead a vender lenacapavir directamente a las organizaciones dispuestas a adquirirlo y a tomar medidas concretas adicionales para garantizar el acceso global a este avance en la prevención del VIH.
El 18 de febrero de 2026, MSF se reunió con Gilead [1] para solicitar la compra de un suministro limitado de lenacapavir para su uso en los programas humanitarios de MSF en todo el mundo. En dicha reunión, Gilead se negó a vender lenacapavir directamente a MSF, postura que ha mantenido en repetidas solicitudes durante varios meses.
El lenacapavir, un fármaco para la prevención del VIH de acción prolongada que se administra dos veces al año, y representa uno de los avances más prometedores para erradicar el sida como amenaza para la salud pública hasta la fecha. Gilead tiene la obligación de garantizar que el acceso no esté restringido por el lugar de residencia, identidad o capacidad económica de cada país.
El hecho de que el desarrollo de este fármaco haya sido financiado con fondos públicos, y gracias a la confianza de las comunidades que participaron en los ensayos clínicos, muchas de ellas en países ahora excluidos del acceso asequible, hace que las restricciones actuales sean aún más inaceptables.
Las compañías farmacéuticas se dedican a vender medicamentos. Llevamos mucho tiempo cuestionando las prácticas de precios de Gilead, pero su rotunda negativa a vender lenacapavir es profundamente preocupante.
Tanto el ritmo al que se está distribuyendo el lenacapavir como el alcance de las ambiciones para su futura ampliación distan mucho de lo que exige el momento y de las necesidades de las comunidades más marginadas del mundo. El plan para llegar a 2 millones de personas en tres años representa solo una fracción de la necesidad estimada. Cuando se rechazan las solicitudes de compra, se restringe el acceso y se mantiene el secretismo en los precios, es difícil creer que Gilead esté comprometida con el acceso equitativo en lugar de mantener el control del producto para obtener el máximo beneficio.
Médicos Sin Fronteras (MSF) actualmente accede a un número limitado de dosis de lenacapavir a través del Fondo Mundial [2], al que Gilead ha suministrado suficiente lenacapavir para 2 millones de personas durante tres años. Actualmente, esta es la única vía disponible. Gilead ha indicado que este es todo el suministro disponible para países de ingresos bajos y medianos (PIBM) hasta que las versiones genéricas estén disponibles en 2027.
Médicos Sin Fronteras (MSF) está utilizando estas dosis y seguirá haciéndolo, pero esta asignación tiene un límite, la demanda supera con creces la oferta y cada dosis destinada a MSF es una dosis que no está disponible para otro programa. Por ello, hemos solicitado reiteradamente a Gilead que venda lenacapavir directamente a MSF, fuera de la asignación limitada del Fondo Mundial.
No le pedimos a Gilead que desvíe el suministro de una reserva ya limitada. Solicitamos la compra de suministros adicionales para poder ampliar el acceso de las personas a las que MSF presta sus servicios, incluyendo las que se encuentran en zonas de conflicto y poblaciones clave como hombres que tienen sexo con hombres, personas transgénero y trabajadoras sexuales, sin reducir la disponibilidad para otros. Solicitamos a Gilead que nos venda directamente, fuera de la asignación limitada, como lo hace con los compradores en mercados de altos ingresos.
Sus propias palabras sugieren que esto es perfectamente factible. El 18 de noviembre de 2025, en una rueda de prensa con el Departamento de Estado de EE UU, usted, como director ejecutivo de Gilead, declaró: «Nuestro objetivo es llegar a 2 millones de personas, pero si se necesitan más y podemos implementar más, tenemos la capacidad de producir más». Médicos Sin Fronteras (MSF) les pide precisamente eso. Gilead se ha negado.
En nuestra reunión de febrero, Gilead justificó su negativa a vender a MSF con tres argumentos.
Primero, Gilead tergiversó la asignación del suministro limitado, atribuyéndola exclusivamente al Fondo Mundial, en lugar de reconocer las condiciones restrictivas y los límites de suministro que la propia Gilead ha impuesto, condiciones que han hecho que el racionamiento sea inevitable. El problema no reside en las decisiones de asignación del Fondo Mundial. El problema es que se ha puesto un límite que no debería existir.
En segundo lugar, Gilead señaló la llegada de genéricos asequibles que está prevista para 2027, a sabiendas de que sus propios acuerdos de licencia prohíben a los fabricantes de genéricos vender lenacapavir en más de dos docenas de países, incluyendo la mayor parte de Latinoamérica, partes de Asia y Europa del Este, y Oriente Medio y el Norte de África. Muchas de estas regiones excluidas están experimentando un rápido aumento de las infecciones por VIH. Es inaceptable eludir la responsabilidad y atribuirla a futuros genéricos, sin tener previsto abastecer a gran parte del mundo durante los dos primeros años de lanzamiento.
Había compradores dispuestos en países de bajos y medianos ingresos, que estaban preparados para solicitar dosis adicionales en 2025 y 2026, y estas solicitudes deberían atenderse con la misma prontitud que las de los mercados de altos ingresos, donde el lenacapavir se vende a unos US$28.000 por persona al año.
Finalmente, Gilead indicó que negociar los contratos de suministro es «un trabajo arduo» y podría llevar meses. Desde nuestra perspectiva, el acuerdo debería ser sencillo: Gilead es una compañía farmacéutica y MSF es una organización médico-humanitaria dispuesta y capacitada para adquirir medicamentos para quienes los necesitan con urgencia. Estamos dispuestos y preparados para comenzar hoy mismo.
Si bien MSF no espera que el lenacapavir sea gratuito, nosotros y todos nuestros socios sí esperamos transparencia, precios justos y la posibilidad de acceder a las herramientas necesarias para prevenir la transmisión del VIH cuando y donde sea necesario.
Esperamos reunirnos nuevamente con Gilead en los próximos días para presionar por un cambio de estrategia con respecto al acceso humanitario.
Solicitamos que Gilead responda antes del 13 de abril de 2026 aclarando si:
¿Venderán lenacapavir directamente a MSF?
En caso negativo, ¿por qué no, teniendo en cuenta que han declarado que tienen capacidad de producción?
En caso afirmativo, ¿a qué precio y cuándo podría comenzar la entrega?
La salud de muchas personas depende de sus respuestas a estas preguntas.
Cordialmente,
Tirana Hassan
Chief Executive Officer, MSF USA
Dr. Tom Ellman
Director, Southern Africa Medical Unit, MSF Southern Africa
Referencias
Nota de Salud y Fármacos. Así pues, el otoño pasado, Unitaid, la Iniciativa Clinton para el Acceso a la Salud y la Fundación Gates anunciaron planes para ofrecer financiación y apoyo técnico a dos empresas de genéricos para producir y distribuir una versión de bajo coste a US$40 por persona al año a partir de principios de 2027 [1]
Unitaid está aportando US$31 millones a Sudáfrica y Zambia con la esperanza de ampliar el acceso a la atención médica más allá de las clínicas tradicionales [2]. Además, el gobierno sudafricano espera negociar un acuerdo con Gilead para permitir la producción nacional [3].
Referencias